Descartaron la emoción violenta en el homicidio del policía

Por Redacción

NEUQUEN

NEUQUÉN (AN).- El cabo de la Policía de Neuquén Antolín Cerda fue declarado responsable del delito de homicidio simple por haber matado a balazos al penitenciario Lucas Ibáñez y por lo tanto recibirá una pena que gira entre los 8 y los 25 años cárcel.

El veredicto fue dado a conocer ayer por el tribunal que integraron los jueces María Gagliano, Andrés Repetto y Héctor Dedominichi, quienes descartaron la hipótesis del defensor oficial Leandro Seisdedos, quien argumentó que Cerda actuó bajo estado de emoción violenta.

También la fiscal Valeria Panozzo había sostenido que el imputado no había tenido intención de matar y que el desenlace fatal sobrevino por un desborde emocional cuando enfrentó a quien era su pareja y la víctima.

En las audiencias dos peritos del Poder Judicial, el médico Edgar Blasco y el psiquiatra Flavio D’Angelo, coincidieron en que Cerda había procedido en un estado de emoción violenta, producto de una supuesta infidelidad de la mujer.

Para los jueces no estuvo demostrada la emoción violenta y fallaron que el cabo policial actuó consciente de sus actos.

El querellante en el caso, el abogado Gustavo Olivera, argumentó que el acusado fue plenamente consciente de sus actos y que su intención fue matar a Ibáñez.

El crimen ocurrió la noche del 27 de junio de 2013 en Fotheringham al 600, cuando Cerda, luego de perseguir en un taxi a su pareja e Ibáñez, tras un intercambio de palabras y reproches le vació el cargador de su pistola reglamentaria a este último.

Al leer el veredicto la jueza Gagliano informó que el viernes se darán a conocer los fundamentos.

El juicio para definir el monto de la pena se llevará a cabo el martes 24 de mayo a las 9.

Tras balear mortalmente a la víctima Cerda llamó a la policía, esperó a los patrulleros en el medio de la calle y cuando llegaron sus camaradas les dijo “me mandé una cagada, lo maté”.


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