Desesperado rescate de marineros rusos atrapados en el fondo del mar

Un submarino encalló en el Pacífico, con siete personas a bordo.

Redacción

Por Redacción

Marineros rusos trabajaban anoche para intentar rescatar a un minisubmarino atrapado en las profundidades del Océano Pacífico con siete personas a bordo, mientras Gran Bretaña y Estados Unidos enviaban naves de rescate antes de que los tripulantes se quedaran sin oxígeno. El comandante de la Flota del Pacífico, el almirante Viktor Fyodorov, anunció por la televisión estatal que una nave de rescate rusa logró enganchar un cable al minisubmarino averiado y lo arrastraba hacia aguas menos profundas.

Un avión militar británico que lleva un sofisticado vehículo no tripulado de rescate subacuático partió hacia el área del naufragio el viernes en la noche, y un avión de la fuerza aérea estadounidense despegó algo más tarde. Ambos podrían llegar a tiempo al lugar en la península de Kamchatka, si son correctos los cálculos de que había suficiente oxígeno en el submarino para mantener con vida a los siete tripulantes por 24 horas. Sin embargo, Fyodorov dijo en la mañana del sábado que había oxígeno para «al menos 18 horas», una declaración menos optimista que su previa aseveración de que el oxígeno duraría hasta el lunes.

Medios de prensa, citando a Fyodorov, dijeron que los socorristas habían conseguido mover el submarino unos 100 metros hacia la costa, pero que el proceso estaba tomando demasiado tiempo y que los rescatistas estaban tratando de colocarle una línea para remolcarlo. Los primeros reportes dijeron que el submarino se había enredado en una red de pesca, pero posteriormente se indicó que el obstáculo era una antena submarina. La información confusa y contradictoria rememoró lo que sucedió hace exactamente cinco años con el submarino nuclear Kursk, que se hundió en las profundidades del Mar de Barents tras registrarse una serie de explosiones a bordo. En esa ocasión, murieron los 118 tripulantes a bordo.

A diferencia de aquella vez, en esta oportunidad las autoridades rusas pidieron ayuda a otros países pocas horas después de que el submarino se averiara. Los funcionarios de la marina intentaban determinar cómo levantar al submarino desde el fondo del mar, donde quedó atrapado a una profundidad de unos 190 metros.

Nueve barcos rusos se encontraban allí, y Estados Unidos y Gran Bretaña se preparaban para enviar vehículos subterráneos que puedan ayudar en el rescate, dijeron las autoridades.

También se dirigían al área barcos japoneses. La embarcación se hallaba en las profundidades de la bahía Beryozovaya, a unos 75 kilómetros al sur de Petropavlovsk-Kamchatsky, la capital de Kamchatka. El minisubmarino estaba a demasiada profundidad como para permitir a los marineros que nadaran hasta la superficie por sus propios medios o para que los buzos se acercaran a él, dijeron las autoridades.

Los tripulantes estaban en contacto con las autoridades y se encontraban ilesos, dijo el portavoz de la Flota del Pacífico, el capitán Alexander Kosolapov. (DPA)

El recuerdo de la tragedia del Kursk

La encalladura del submarino ruso AS-28 en el Pacífico, reflotó ayer el recuerdo de la catástrofe del hundimiento del submarino nuclear Kursk, también ruso, que costó la vida a sus 118 tripulantes en el año 2000. El 12 de agosto de hace cinco años, el Kursk se hundió a causa de una serie de explosiones internas a 108 metros de profundidad, en el mar de Barents, con 118 marinos a bordo.

La noticia del hundimiento se conoció un día después, pero la ayuda internacional, en la que intervinieron equipos de rescate británicos y noruegos, fue solicitada por el gobierno ruso una semana más tarde, perdiéndose un valioso tiempo para rescatar a los posibles sobrevivientes.

Mas de dos meses después de la tragedia fueron rescatados los primeros cuatro cadáveres en el submarino, mientras que una carta encontrada a uno de los tripulantes señalaba que 23 marinos sobrevivieron un tiempo después del hundimiento del sumergible. El presidente ruso, Vladimir Putin, quien en el momento de la tragedia del Kursk estaba de vacaciones a orillas del Mar Negro, regresó a Moscú una semana después, hecho que fue criticado por la prensa local. (Télam-SNI)


Marineros rusos trabajaban anoche para intentar rescatar a un minisubmarino atrapado en las profundidades del Océano Pacífico con siete personas a bordo, mientras Gran Bretaña y Estados Unidos enviaban naves de rescate antes de que los tripulantes se quedaran sin oxígeno. El comandante de la Flota del Pacífico, el almirante Viktor Fyodorov, anunció por la televisión estatal que una nave de rescate rusa logró enganchar un cable al minisubmarino averiado y lo arrastraba hacia aguas menos profundas.

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