Despidieron al director del Bolshoi
MOSCÚ, (DPA).- El director general del legendario teatro Bolshoi de Moscú, Anatoli Iksanov, fue despedido ayer por el ministro de Cultura del país, Vladimir Medinski, medio año después del ataque con ácido contra el director del ballet de la institución cultural. Al frente del teatro estará a partir de ahora Vladimir Urin, director general del teatro Stanislavski de Moscú. Iskanov, que dirigía el Bolshoi desde el año 2000, será ahora nombrado asesor del ministro de Cultura. El inesperado cese de Iskanov llega tras meses de luchas internas y dimisiones en el seno del mayor teatro de Rusia, ocurridas a raíz del ataque con ácido que sufrió en enero el director del ballet del Bolshoi, Serguei Filin. Tras ser detenido por la policía, el bailarín Pavel Dmitrichenko confesó haber encargado el ataque contra Filin. Éste perdió gran parte de la visión y todavía se está recuperando en una clínica alemana. Varios bailarines abandonaron además en los últimos tiempos el teatro, que está considerado cuna del ballet ruso clásico. Además, el reputado bailarín Nikolai Ziskaridse fue despedido recientemente, después de haber acusado a Iksanov de dirigir el teatro de forma dictatorial y de denunciar una “atmósfera asfixiante” para los artistas. Al parecer, también la gran estrella de la compañía, la primera bailarina Svetlana Sajarova, habría roto con la dirección del teatro la semana pasada. Urin, nuevo director general de la institución, pidió unidad y trabajo en equipo a la compañía. “No planeo ninguna revolución y entiendo muy bien que en este teatro, como en cualquier otro, una sola persona no puede hacer nada”, dijo Urin, citado por la agencia Interfax. Por su parte, Filin recibió la noticia en Alemania con tranquilidad pero también con sorpresa, afirmó su abogada. Tras ser detenido por el ataque contra Filin, el bailarín Dmitrichenko aseguró que el Bolshoi viviría cambios. Tanto él como otros de los trabajadores del teatro denunciaron mala gestión y manejos criminales por parte de la dirección del teatro. El mítico teatro está siendo investigado por fraude durante las obras de renovación que se llevaron a cabo entre el 2005 y el 2011 y que costaron mil millones de euros. La sorpresa del cese de Iksanov se suma a la de la reciente retirada de la directora del Museo Pushkin de Moscú, Irina Antonova, que dejó el cargo que ostentó durante más de medio siglo, aunque poco tiempo antes había asegurado que quería seguir trabajando.
Iksanov fue acusado de crear una “atmósfera asfixiante”