Dilma invitó en Davos a invertir en Brasil

Mercados emergentes crujieron ante las crisis argentina y de China.

Por Redacción

AP

Rousseff dijo que los planes de su país estarán asociados a alianzas con quienes inviertan en él.

DAVOS, Suiza (AFP).- La presidenta de Brasil, Dilma Rousseff, invitó a la elite mundial reunida en Davos a invertir en su país, desplegando un amplio programa de expansión económica espoleado por una clase media creciente. En un discurso pronunciado en el Foro Económico Mundial, la mandataria detalló una vasta “estrategia a largo plazo centrada en inversión, educación y productividad”. El Fondo Monetario Internacional (FMI) estimó precisamente el pasado octubre que para aumentar su crecimiento a en torno un 3,5% del PIB, Brasil “debe abrirse a la inversión, en particular en las infraestructuras, y aumentar productividad”. Lanzando una invitación a la inversión, Rousseff presentó como uno de los principales incentivos el propio mercado interno brasileño, en aumento gracias a la incorporación de 42 millones de personas a la clase media en la última década. Para la dirigente, el éxito de los planes económicos de Brasil en los años venideros “estará asociado a las alianzas con inversores de Brasil y todo el mundo”. La mandataria enfatizó el papel importante que debe jugar el sector privado, enumerando en detalle los proyectos en los que éste ha participado en Brasil (aeropuertos, puertos, ferrocarriles, energía, etc.). Nariman Behravesh, economista en jefe de la consultora IHS, declaró que Rousseff parecía haber pensado “durante un tiempo que Brasil no necesitaba realmente a los inversores internacionales. Pero ahora creo que está cambiando de opinión”. Rousseff quiso tranquilizar también sobre los efectos que la retirada de estímulos económicos en Estados Unidos, motivada por una progresiva recuperación, ha tenido en Brasil. El año pasado, el real se depreció un 12,96% respecto al dólar en medio de una importante retirada de capitales. La economía brasileña, la séptima del mundo, pasó de un espectacular crecimiento de 7,5% en 2010 a 2,7% el año siguiente, y un pobre 1% en 2012. Las tensiones crecían ayer en torno a los países emergentes, que temen convertirse en el eslabón débil de la economía mundial tras el desplome del peso argentino, el rublo ruso y la libra turca. Los mercados financieros asiáticos registraron fuertes caídas, preocupados por una ralentización de la economía de China. A su vez, las bolsas europeas se derrumbaron, afectadas por las noticias de los emergentes. La bolsa de Madrid se vio muy afectada, cayendo al cierre de la sesión un 3,6% por la situación en Argentina. A su vez Londres cedió 1,62%, Frankfurt 2,48%, París 2,79% y Milán 2,3%.