Don Cándido Pérez y familia: símbolo del cine Español neuquino
Los hechos históricos neuquinos están sumamente relacionados a lo que sucedió siempre de forma simultánea en todo el Alto Valle de Río Negro y Neuquén. Tal es el caso de los cines. En la capital neuquina ya a principios siglo XX se proyectaba cine en el bar Argentino con un proyector a kerosene. En 1911 se inauguró el primer cine con proyector eléctrico, atendido por Guillermo Serrano –hermano de don Alejo, intendente–, en el salón del hotel Confluencia, con servicio de bar y confitería (hoy casa matriz del Banco Provincia de Neuquén). Subsiguientemente el nuevo Biógrafo Gold –en el hotel Nacional– inició la temporada de cine.
Posteriormente, la familia de Fortunato Esteban junto a su hermano Domingo emprendieron el proyecto de radicación de los cines Belgrano en Neuquén, San Martín en Cipolletti y Cine Roca en General Roca, los tres de su propiedad. Esta actividad fue desarrollada por estos hermanos y sus esposas de manera personal y directa. Por su parte, el local del Cine Español de Neuquén era alquilado a la Asociación Española de Socorros Mutuos que fue inaugurado el 26 de noviembre de 1938 con muchos “adelantos técnicos”. Un hombre que trabajó y fue figura del Neuquén del ayer fue don Cándido Pérez y su esposa. Había nacido en Dorrego provincia de Buenos Aires. Era hijo de Manuel Pérez Conde, nacido en Vigo, España, y de una argentina, Damiana Báez. Cuando falleció su papá, Cándido tenía 18 años y se hizo cargo de su familia. Trabajaba en el cine ambulante y recorrían en “catramina” los pueblitos de la provincia de Buenos Aires. Es así como se conectó con los hermanos Esteban, ya que necesitaban un operador en Neuquén y le insistieron. Tiempo después se vino en tren “al desierto” según relató Dina, su esposa. Ella trabajaba en el bar del cine y fue allí donde se cruzaron sus destinos. Dina Nélida Landaeta nació en Las Lajas, provincia de Neuquén, hija de Obeslinda Cerda y Antonio Landaeta, de origen vasco francés. Cuando se murió su madre, se vinieron a Neuquén a vivir con una tía. Al poco tiempo se casaron Cándido y Dina, de cuya unión nacieron Nélida Mercedes, Juan Manuel, Miguel Ángel y José Ignacio. Cuando la familia se instaló en Neuquén, comenzaron a vivir en el Cine Español, donde Cándido realizaba múltiples funciones: era operador proyectista, electricista y también, si la situación lo requería, era acomodador.
Dina narró que las primeras películas proyectadas fueron “Lo que el viento se llevó”, “Raíces de Pasión”, “Cuando los duendes cazan perdices”, “Tarzán” y “El Zorro”, entre otras. Para los que concurríamos en la década del 60 recordamos que las películas más importantes se daban ahí y las más populares en el Cine Belgrano, ubicado en la primera cuadra de calle San Luis. También viene a nuestra memoria el hecho de que se proyectaban los viernes las llamadas funciones “continuadas”, en donde en primer lugar se daban los Sucesos Argentinos y Noticieros. En las evocaciones de Dina destacamos el aprecio hacia los hermanos Esteban, de los que su esposo fue la mano derecha en el gran emprendimiento cinematográfico. “Con mi marido vivíamos cada jornada como si fuera la primera, y cuando se retiraba el público sentíamos que le habíamos brindado todo”, continuaba la esposa de don Pérez, y agregaba: “En el Cine Español se criaron nuestros hijos y ya de grandes colaboraron con nosotros”.
Hoy recuerdo y homenajeo a uno de los hijos de Cándido y Dina, Miguel Ángel, que partiera a otra vida el 13 pasado. Había iniciado sus estudios técnicos en la ex-ENET 1, para luego continuar en el Colegio San José Obrero. Se desempeñó como maestro de taller de tornería (ciclo básico) en la escuela mencionada en primer lugar, y cuando don Roldán se jubiló continuó como maestro de tornería en el ciclo superior. Solo Dios sabe qué tristeza embargó su alma. Su recuerdo queda en nosotros, en su pausado caminar por los pasillos de nuestra querida escuela, en su madre, sus hijos, nietos, hermanos, compañeros de trabajo, y en todos aquellos que lo conocimos y quienes nos ayudan a escribir la historia.
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
Beatriz Carolina Chávez
DNI 6.251.256
La foto del lector
Ya a principios siglo XX se proyectaba cine en el bar Argentino con un proyector a kerosene. En 1911 se inauguró el primer cine con proyector eléctrico, atendido por Guillermo Serrano.
Datos
- Ya a principios siglo XX se proyectaba cine en el bar Argentino con un proyector a kerosene. En 1911 se inauguró el primer cine con proyector eléctrico, atendido por Guillermo Serrano.