“¿Dónde está la Justicia de Río Negro?”

Por Redacción

Adónde quedó la Justicia de Río Negro, que ha ascendido a la fecha a jueces de Cámara, a integrante del STJ, a fiscal de Estado, a judiciales que en el año 2000 le coartaron la vida a un adolescente de 18 años que ni siquiera fue detenido por un policía y recibió apremios, permaneció diez meses preso… Hoy nuevamente por decimotercera vez internado en un psiquiátrico, con diagnóstico “no registra”, o sea que su mente no registra nada hace 15 días y aún no tengo visitas, y sin embargo no hay un solo sancionado. Al contrario, todos en los mejores puestos. No se interesaron en un joven inocente y decente, no investigaron, no se preocuparon por una causa, con irreparables negligencias y grotescos errores, pero la verdad siempre aparece y yo la encontré. Es una vergüenza que la Policía le mienta a la Justicia y ésta lo acepte como si tal cosa, siendo que los mismos son auxiliares de la Justicia y se dejan burlar por la Policía. Eso demuestra el poco interés en ejercer la autoridad como Justicia. Por supuesto que lo único que les importa son sus carreras judiciales, pero no ejercerlas, nada más y nada menos que con un inocente. Ésa es la manera de dejar causas impunes. Algunos policías salen de los juzgados pensando cómo los engañaron. Como madre siento vergüenza de la Justicia, porque nadie se pone preso solo, lo que demuestra la falta de compromiso de la misma. Y la necesidad de quienes deben sancionar a algunos judiciales y algunos policías por su mala actuación, de buscar por todos los medios archivar la causa para no sancionar a ninguno y de esa manera ejercer lo que se da en llamar “la corporación judicial”, caso contrario en 13 años alguien debió sancionar a quien y quienes actuaron negligentemente en la Policía y en la Justicia, ya que yo los denuncié. Porque debe quedar en claro que mi hijo no fue parado para pedirle el documento por ningún policía, una verdadera vergüenza judicial. El Consejo de la Magistratura, que debe sancionar, hasta el día de la fecha no lo ha hecho. He tenido buena voluntad, respeto y educación, pero llegó el momento de que se sepa la verdad. Es la única forma, ya que estoy a 1.000 kilómetros, en la ciudad de La Plata. Eso los beneficia, ya que no puedo seguir de cerca la causa, por mi salud y el deplorable estado de salud en que quedó mi hijo. Y hagan lo que manifestó el gobernador en una charla de victimología (“hay que ponerse en el lugar de quien está sufriendo”); por favor, dejen de lastimar a las víctimas. María Cristina Petti DNI 5.652.997 La Plata

María Cristina Petti DNI 5.652.997 – La Plata