Dudas e inquietud tras ensayo nuclear norcoreano
El régimen dice que probó bomba de hidrógeno. EE. UU. y Japón critican y buscan verificar datos.
AP
Corea del Norte sembró la polémica
SEÚL, Corea del Sur (AP).- Poco después de que la tierra se remeciera en las proximidades de su centro de pruebas nucleares, Corea del Norte anunció a bombo y platillo su primera prueba con una bomba de hidrógeno: un potente artefacto al que llamó “bomba H de justicia’’ que podría suponer un importante e imprevisto avance para su por el momento limitado arsenal nuclear.
El anuncio de Pyongyang fue recibido con un amplio escepticismo en todo el mundo. El Consejo de Seguridad de la ONU condenó la prueba de Corea del Norte y prometió buscar sanciones. La Casa Blanca dijo que los análisis iniciales son “inconsistentes’’ con el anuncio de Norcorea sobre la bomba de hidrógeno.
En ensayo podría haber acercado a los científicos e ingenieros de Pyongyang a su objetivo de construir una ojiva lo suficientemente pequeña como para formar parte de un misil que pueda llegar a territorio estadounidense. Pero la agencia de espionaje de Corea del Sur señala que cree que la carga explosiva generada por la detonación fue mucho menor de la que produciría una detonación fallida de una bomba H.
La prueba fue recibida con una explosión de júbilo y orgullo en Pyongyang. Una conductora de la televisión norcoreana, que leyó una declaración salpicada de la habitual propaganda estatal, dijo que el ensayo con una bomba de hidrógeno “en miniatura’’ había sido un “perfecto éxito’’ que elevó “el poder nuclear (del país) al siguiente nivel’’.
Una multitud celebró la noticia ante la principal estación de tren de la capital norcoreana mientras seguían la lectura del comunicado desde una pantalla gigante. Algunos tomaron videos o fotos de la pantalla con sus celulares mientras otros aplaudían y vitoreaban.
En Seúl y en otras partes del mundo hay un elevado nivel de preocupación. La presidenta de Corea del Sur, Park Geun-hye, ordenó al ejército que refuerce su posición de defensa coordinada con Estados Unidos y calificó la prueba de “grave provocación’’ y de “acto que amenaza nuestras vidas y futuro’’. El primer ministro japonés, Shinzo Abe, dijo: “No podemos permitir esto de ninguna manera’’.
En el pasado, Washington y expertos nucleares se mostraron escépticos ante las afirmaciones norcoreanas sobre las bombas H, que son mucho más potentes y difíciles de fabricar que las atómicas. Sin embargo, si la prueba se confirma, podría empeorar las ya de por sí distantes relaciones entre Pyongyang y sus vecinos y llevaría a una petición de nuevas sanciones más duras contra Corea del Norte en Naciones Unidas.