Carlos Melconian: “Solo con superávit fiscal, no se come, no se cura y no se educa”
ENTREVISTA │ El reconocido economista dialogó mano a mano con La Mano Invisible por Río Negro Radio. Analizó el avance del programa económico, el fracaso de la dolarización, la bimonetariedad de la economía nacional, y afirmó que es necesario sostener el rumbo pero cambiar los instrumentos y la secuencia de políticas.
El tablero de la macroeconomía argentina comienza a arrojar luces rojas. El nivel de actividad avanza a una velocidad menor a la esperada, con un par de sectores que crecen y traccionan, mientras el resto padece y no despega. El empleo y el consumo son dos variables delicadas, y el riesgo país volvió a los niveles de mayo. En ese marco, la carrera electoral de cara a 2027, ya comienza a instalar interrogantes.
En una nutrida entrevista mano a mano con el programa La Mano Invisible por Río Negro Radio, el economista Carlos Melconian analizó el escenario presente, los resultados del programa económico, y el potencial de la economía argentina hacia el final de la gestión Milei.
PREGUNTA: ¿Cuál es su primer análisis sobre el estado actual de la macro?
RESPUESTA: Está claro que vino alguien que pateó el hormiguero, en términos de todo lo que había previamente, que no tenía ya capacidad económica de seguir adelante, y presentó una alternativa cuyo caballito de batalla es el superávit del fisco. Es decir, dejó de gastarse más de lo que entraba, no sin consecuencias. Después es objetable, si vos querés, el formato de la reducción del gasto, que fue licuación lisa y llana: un shock inflacionario inicial, y 6 meses o 7 meses del año 2024 para licuar el gasto público. No es obra esto de recaudar más, ni de blanquear la economía, ni mucho menos. Lo cierto es que la historia de estos 3 años nos muestra que con superávit fiscal no se come, no se cura y no se educa. O sea, es una condición necesaria pero no suficiente.
P: ¿Qué hay de la inflación?
R: Se hace bastante alaraca de haber logrado la estabilidad. De haber bajado la inflación, de 300% a 30%, no de 17.000% a 30%, con un objetivo de ir a 20% ponele, uno y medio por mes. Significa que es un número mejor que lo que teníamos, pero que inhabilita a que el poder adquisitivo se recomponga.
P: ¿Se lo cuenta como un éxito al gobierno?
R: Nunca me he prendido a las cuestiones de decir ‘eso es éxito o fracaso’. Seguramente que 30% de inflación es mejor que 300%. Pero el objetivo que está bajo discusión, y este sí es importante, es en cuánto tiempo podemos ir a un dígito anual de inflación. Y con qué mecanismos, con qué secuencias e instrumentos. Ahí es donde yo tengo enormes diferencias. Por los timings, por el formato, porque si me decís ‘vamos rápido con la paz de los cementerios’, yo no compro eso. De la misma manera que nunca he comprado cuando me dicen ‘dame actividad aunque sea con inflación’. Son equilibrios difíciles. Esto es mejor que lo que había, no es ni éxito ni fracaso. Pero si vos me decís que vamos a estar 10 años así, es fracaso.
El canto de sirenas de la dolarización fue efectivo para ser presidente, pero hizo agua. Los dólares de Vaca Muerta van a Punta Cana o al colchón.
P: El gobierno afirma que la macro está saludable y en máximos históricos…
R: Hay una foto muy relevante. En el gobierno de Macri se sostenía un dólar apreciado mediante crédito del exterior y vos sabías que tarde o temprano volabas por el aire cuando eso se cortara. Hoy en cambio, de la mano de la pseudo política de Estado que salió de casualidad, Vaca Muerta más un buen campo, más minería, arroja una montaña de dólares. Y a pesar de que no se conservan en el sistema, o porque se van al colchón, o porque se van de Argentina dentro de la ley, pero a partir de una mala decisión de política económica, entonces tenes un premio consuelo en el área dólar, ya no en el área pesos fiscales: hoy, esta suerte de tipo de cambio, también apreciado, se sostiene de manera más genuina ¿por qué? Porque no es a través de un crédito, es a través de una exportación.
P: ¿Y el atesoramiento?
R: Bueno, por supuesto la foto da lugar a que digas ‘qué lástima que las divisas de Vaca Muerta aparecen en Punta Cana o terminan adentro de un colchón. La gente se tiene que grabar que esa extraordinaria posibilidad que tiene hoy Argentina, esa provisión de dólares, en el mediocre éxito, te sirve para no explotar como explotó Macri. Pero no es una rueda para la economía, porque inmediatamente deja la calle, no suma a las reservas.
P: ¿Sobran dólares en Argentina?
R: Estamos con un sobrante de dólares, pero al final del día termina no sobrando nada, porque dolariza a la gente. El ministro se la pasa con ‘ley de inocencias’ y diciéndole a los chicos, cosa que no corresponde hacer, que los padres saquen los dólares del colchón. Y mientras tanto entra nuevo flujo al colchón.
P: ¿Será que está barato el dólar?
R: No lo sé. Le tenes que preguntar uno por uno a todos…
P: ¿Se podrían terminar las restricciones cambiarias definitivamente?
R: Yo soy un fanático del tipo de cambio flotante y libre, pero estoy convalesciente. Hay 100 mil millones de dólares por exportación, que cuando le sacás la importación, y le sacás lo que dolariza a la gente, que es récord histórico de todos los tiempos, todavía quedan 15 lucas para que las compre el Banco Central para pagar los intereses de la deuda. Estas cosas que se escuchan, que si no compran bajaría, que hay que liberarlo, que el cepo y todo lo demás, se lo puede hacer en un país que además, para el tamaño de Argentina, cuente con 60, 70, 80 mil millones de dólares vivos en las reservas, para tirártelos por la cabeza si en un tipo de cambio flotante se va para arriba y alguien se hace el vivo. Argentina tiene reservitas negativas todavía. Todo eso de que hay 60 mil millones preventivos para el año que viene, es un blef, igual que lo hacía el anterior gobierno, porque a eso hay que depurarlo de los encajes, del swap chino. Es decir, el gobierno del presidente Milei recibió reservas negativas y todavía no las pudo revertir. Entonces, para tomar esas audacias de liberar el tipo de cambio y todo lo demás, hay que tener con qué. Es lo mismo que yo salga con un equipo de barrio a torear al Bayern Múnich o al Real Madrid.
El empresario te dice ‘yo no quiero que cortes el RIGI, pero ¿por qué a mi no me lo diste?’. El próximo tiene que venir a agrandar la torta y a volver a crecer.
P: ¿Es posible encontrar una política cambiaria consistente para el largo plazo?
R: Cuando hablamos de tener una política cambiaria que no genere incertidumbre y dolarización de la gente, es ver cómo la Argentina puede mantener bimonetariedad, porque ya lo decidió la sociedad argentina, pero de manera formal. A la uruguaya o a la peruana. Cuando me tocó preparar un programa con IERAL, nosotros lo presentábamos en público y nos tocó luchar contra un canto de sirena formidable para ser presidente, que era la dolarización, y que luego hizo agua. Yo hablaba del Banco Central y era ‘lo vamos a cerrar’. Decías ‘acá tenemos que ver que la Corte Suprema’ y te respondían ‘eso es casta’. Era tentador, era conquistador. Yo vengo de otra escuela, de otro palo, outsider pero no virgo, porque vos tenes que conversar con todo el mundo. Yo creo que sí hay una secuencia diferente, sí hay instrumentos diferentes, y sí hay políticas económicas parecidas a las de nuestros vecinos. Pero les tenes que poner el tinte argentino.
P: ¿Cuál sería ese ‘tinte argentino’?
R: Que nosotros, por el motivo que fuere, somos un país con clase media. Y cuando yo recorro Latinoamérica hay una cremita arriba y mucho abajo, y mucho informal. Bueno, a mí eso no me gusta. Nos ponemos a discutir la clase media y vos me decís ‘es porque Perón gastó los lingotes de oro del Banco Central y se los dio a la gente…’. Lo que fuere, no somos ni Australia ni Canadá, esto se armó de otra manera. Y vos tenes que tratar de que lo que tenían los que lo tenían, se recupere ¿los vas a mandar a la horca porque no hay más lingotes en el Banco Central?
P: Sobre la base que deje este gobierno ¿Cuál debería ser el norte de un programa económico que mire hacia adelante?
R: La pregunta es ¿Quién está detrás de encontrar un país que tenga indicadores acorde con su tamaño? Que empiece a hablar de nuevo de estabilidad para el progreso. Detrás de que aparezcan liderazgos que no sean liderazgos por temor. Es decir, alguien que se ponga a ver por qué fuiste para atrás. Y por supuesto que tiene solución, la solución es volver a crecer. ¿Cómo se gestiona bien? ¿Cómo se arma un buen equipo? Hoy hay un rumbo que yo creo que es el correcto frente al anterior, hasta ahí. Pero hay una secuencia y hay instrumentos para hacer cosas diferentes. Si no, ¿por qué cae la tasa de inversión? Si no ¿por qué el 50% del país, industria, construcción y comercio anda mal? Si la industria era obsoleta y subsidiada, el comercio que puede vender productos importados o locales ¿por qué cae? La construcción que no tiene competencia extranjera ni china y está muy vinculada a lo macroeconómico ¿por qué cae?.
P: El próximo presidente, sea este o uno nuevo ¿puede seguir ajustando o es momento de enfocarse en crecer?
R: Tiene que venir a agrandar la torta y a volver a crecer, sí señor, 100% de acuerdo, y es posible. Cuando se dice ‘son 20 años’, se habla de pensar dónde se pone este país dentro de 20 años. No es que 19 años mordes polvo de ladrillo y el año 20 te toca mojar la galletita, ahí se mueren todos. Por supuesto que hay esperanza, pero en la esperanza y en la luz al final del túnel, tienen que empezar a aparecer cosas genuinas, no plan platita. Tiene que empezar a aparecer fierro. ¿Ustedes no ven que la inversión está negativa con todo el chamullo que hay? Es cierto que hay promesas de inversión, que hay cosas que están funcionando, y que se hace camino al andar. Pero por supuesto hay críticas también, porque todos los sectores hundidos dicen ‘¿por qué no tengo RIGI yo?’ Entonces eso hay que ir manejándolo, controlándolo, porque te viene un loco del otro extremo, y lo va a querer cortar. Y el empresario te dice ‘yo no quiero que cortes el RIGI, pero ¿por qué a mi no me lo diste?’.
Perfil
Carlos Melconian es Licenciado en Economía (UBA) y Máster en Economía (Universidad Torcuato Di Tella).
En 19910 fundó M&S Consultores junto a Rodolfo Santángelo.
Se desempeñó como presidente de Banco Nación desde diciembre de 2015 hasta enero de 2017.
Elaboró junto a IERAL el programa económico de la campaña presidencial de Patricia Bullrich.
Comentarios