El secretario de Trabajo llamó a inscribirse al monotributo en su defensa a la reforma laboral: «Preocupa la informalidad»

Durante su paso por Diputados por el Presupuesto 2027, Julio Cordero ponderó la libertad de quienes eligen el trabajo autónomo por sobre la relación de dependencia y reveló su preocupación por la informalidad, a la inversa de lo que había declarado Javier Milei sobre el panorama laboral actual. La defensa oficial al cuentapropismo se da en un contexto en donde la economía ya hilvana 14 meses consecutivos de destrucción de puestos formales, con caídas drásticas en la industria y la construcción.

Por Gabriel Jara

Foto: Cámara de Diputados.

Foto: Cámara de Diputados.

El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, expuso este miércoles 14 de octubre ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados para respaldar la «Ley de Leyes» del oficialismo. En el centro de su exposición, el titular de la cartera laboral admitió una preocupación por la informalidad, y aprovechó la ocasión para pedirle a los trabajadores que se sumen al monotributo.

Durante su intervención, el funcionario aseguró que el Presupuesto 2027 fue elaborado con una «fuerte cantidad de análisis» y busca «sostener el equilibrio fiscal, la baja inflacionaria, fomentar la generación de empleo y el crecimiento salarial». Según Cordero, este camino marca una «arquitectura perfecta» basada en la reducción del peso del Estado, la quita de impuestos y una mejora en el ingreso de la actividad privada.


La defensa del monotributo del secretario de Trabajo para fomentar la formalidad


Para justificar el rumbo del Gobierno, Cordero ejemplificó su postura con una fuerte crítica a las políticas sociales de la gestión kirchnerista. «Lo importante no es dar un pescado, sino enseñar a pescar», sentenció, argumentando que entregar asistencia sin contraprestación laboral convierte a las personas en rehenes del sistema y les quita «la libertad de valerse por sus propios medios».

Específicamente, apuntó contra el Plan Potenciar Trabajo, señalando que los beneficiarios perdían su único ingreso si conseguían un empleo formal, lo que generó que existiera una «cuarta generación de personas que no podían ingresar a este mundo de trabajo». Como contrapartida, destacó que la actual administración ya logró incorporar al mercado laboral a 950.000 personas provenientes de dicho plan, manteniendo el índice de desocupación en niveles bajos (7,9% frente al 7,5% inicial).

Al momento de defender la Ley de Modernización Laboral y la Ley Bases, el secretario aseguró que estas normativas buscan transparentar una realidad que ocurre a nivel global. «Hay personas que no quieren trabajar en relación de dependencia, con las obligaciones que la relación de dependencia conlleva», argumentó Cordero. Según su visión, no todo el mundo desea poner su tiempo a disposición de un empleador que lo dirija, por lo que muchas personas prefieren ser autónomas. Por ello, lamentó que en el pasado se haya «intentado demonizar» esta modalidad y pidió «revalorizar efectivamente el trabajo de oficios».

A su vez, Cordero celebró que en la actualidad las empresas vuelvan a ser miradas «como dadoras de trabajo», dejando atrás su estigmatización. En ese marco, anunció que en noviembre entrará en vigencia el Fondo de Asistencia Laboral (FAL).

También destacó beneficios como los viáticos exentos de cargas sociales y la posibilidad de ofrecer comedores. Finalmente, defendió el trabajo independiente afirmando que «el trabajo autónomo y el trabajo monotributista es trabajo formal en la República Argentina», y concluyó destacando que el país ostenta hoy el índice de conflictividad laboral más bajo desde el año 2006.


El contraste con los datos: 14 meses consecutivos de caída del empleo


A pesar del optimismo y la defensa del trabajo independiente esgrimida en el Congreso, los propios números oficiales evidencian un deterioro severo en el ámbito del trabajo en relación de dependencia. Según el informe «Encuesta de Indicadores Laborales» publicado por la propia Secretaría de Trabajo, continúa la pérdida de puestos formales, acumulando ya catorce meses consecutivos de retracción.

Los datos de julio revelaron la caída de 12.716 puestos de trabajo registrados en el sector privado. En el cálculo global de ese mes, se crearon apenas 644 puestos formales en diversas actividades frente a 13.358 bajas. El panorama a mediano plazo refleja que entre julio de 2025 y julio de 2026 cayeron 134.517 asalariados, mientras que la pérdida acumulada desde el inicio de la gestión de Javier Milei en noviembre de 2023 asciende a 265.765 empleos formales menos.

Esta merma constante redujo la plantilla de trabajadores regulares a 6.106.800, la cifra más baja de los últimos 52 meses.

El análisis sectorial demuestra que los rubros favorecidos por el modelo económico no logran traccionar al resto del mercado. Durante julio, el segmento de «Minas y Canteras» (que incluye al sector petrolero y minero) creó tan solo 344 empleos. En contrapartida, los despidos se sintieron con fuerza en pilares clave: la industria perdió 2.832 puestos, la construcción recortó 2.178 y el comercio eliminó 1.675 empleos.

Si la mirada se extiende desde noviembre de 2023, la industria acumula una caída de 90.924 puestos formales y la construcción registra un desplome de 64.083 fuentes de trabajo.

Asimismo, un informe de la consultora Politikón Chaco desglosó el impacto territorial de esta crisis de empleo, dejando en evidencia que el país se divide entre un puñado de provincias en crecimiento y una inmensa mayoría en franco retroceso. En julio, solo seis distritos presentaron mejoras mensuales (Catamarca, Tucumán, Salta, CABA, La Rioja y Río Negro), mientras que 17 provincias registraron caídas, con Mendoza, Corrientes y Santa Cruz exhibiendo las bajas más abruptas.

La redistribución del empleo toma absoluta claridad al analizar el período que va desde noviembre de 2023: únicamente dos provincias lograron aumentar su cantidad de puestos registrados gracias a los flujos de inversión hidrocarburífera. Neuquén creció un 8,9% (creando 12.825 empleos) y Río Negro avanzó un 3,5% (sumando 3.898 puestos).

En el otro extremo, las caídas castigan severamente a las áreas de mayor densidad poblacional. La provincia de Buenos Aires lidera las pérdidas con más de 100.000 puestos de trabajo formales destruidos en ese mismo lapso. Córdoba le sigue en gravedad, perdiendo más de 1.000 empleos solo en julio y bordeando los 20.000 empleos asalariados destruidos desde noviembre de 2023, siendo la provincia del interior más afectada detrás de la región del AMBA.

En la variación interanual (julio 2025/julio 2026), se destacan los derrumbes de Corrientes (-5,4%), Misiones (-5,8%) y Tierra del Fuego (-13,0%). Ante la falta de cambios previstos en el programa económico, esta dinámica altamente focalizada anticipa un mapa político complejo para el Gobierno de cara a las elecciones de 2027, enfrentando el malestar de los grandes centros urbanos frente al progreso de regiones con menor caudal electoral.


Qué dijo Javier Milei sobre la «uberización» de la economía


El incremento de la informalidad y los cuestionamientos al tipo de empleo generado fueron abordados recientemente por el presidente Javier Milei durante una entrevista en LN+. Consultado por el aumento de la desocupación a un 7,9%, el mandatario desestimó la gravedad de la cifra asegurando que el promedio histórico de la Argentina es del 9,8%, y argumentó que el alza responde más a una expansión de la oferta —más gente buscando insertarse— que a una pérdida neta. Antes de que asuma, según el Indec, la tasa de desocupación fue del 5,7% en el cuarto trimestre de 2023

En su defensa de la gestión, Milei aseguró que «se crearon más de 510.000 puestos de trabajo» y que, si se contemplan las personas despedidas del sector público, el saldo es de 600.000 puestos generados, algo que según él no ocurría desde 2011.

Al ser consultado sobre el hecho de que estas creaciones corresponden en su mayoría al sector informal o a la llamada «uberización» de la economía, el Presidente rechazó el término. «Se uberizó es una forma de tratar de menospreciar los logros», retrucó, calificando esa figura como una «chantada» de los economistas.

«El Uber alguien también lo tiene que tomar», explicó, sosteniendo que si hay demanda para ese servicio es porque «hay otro empleo en otro lado» y capacidad de pago. Además, situó el salto inicial de la informalidad en el año 2020 a raíz de los cambios de modalidad surgidos en la pandemia.

Finalmente, el jefe de Estado justificó la reticencia del empresariado a contratar formalmente apuntando a la incertidumbre política. Según argumentó, toda contratación es una decisión a largo plazo y las inversiones esperan definiciones claras porque «usted no se va a jugar a formalizar y terminar de materializar ciertas inversiones si del otro lado viene Drácula, Frankenstein y todo el tren fantasma», en alusión a una eventual victoria de la oposición.


El secretario de Trabajo, Empleo y Seguridad Social, Julio Cordero, expuso este miércoles 14 de octubre ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda de la Cámara de Diputados para respaldar la "Ley de Leyes" del oficialismo. En el centro de su exposición, el titular de la cartera laboral admitió una preocupación por la informalidad, y aprovechó la ocasión para pedirle a los trabajadores que se sumen al monotributo.

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