Gira China: un viaje con más peso diplomático que económico

Los resultados que se recogieron en el gigante asiático parecen mucho más emparentados al tablero geopolítico que a los anuncios reales en materia económica. Cerrado el capítulo chino, el ministro Sergio Massa tiene decidido jugar al límite en la interna del Frente de Todos y en la renegociación con el FMI.

«Si hay primarias, estoy fuera».
La advertencia fue parte del diálogo que mantuvieron durante el largo viaje a China, Sergio Massa y Máximo Kirchner. El ministro está decidido a jugar a todo o nada en los próximos dos meses. Tiene claro que el rubicón está colocado en agosto, pero es consciente de todo lo que se juega en junio.

El balance del día después de la gira asiática deja la sensación de una generosa cosecha diplomática, y de escasos resultados concretos en materia económica. Los funcionarios que bajaron del avión relatan que «los empresarios chinos se mostraron muy predispuestos a invertir en Argentina, pero quieren saber con quien deberán sentarse a negociar dentro de diez meses»

Con ese telón de fondo, los anuncios que recogió Massa en China pueden resumirse en tres títulos. En primer lugar, se logró la extensión del swap de monedas hasta los u$s 10.000 millones, lo que a priori es una buena noticia, pese a su escaso efecto real sobre las reservas del BCRA. En segundo lugar se recogieron anuncios de inversión en litio, infraestructura y ¿Vaca Muerta? Por último, se avanzó en la posibilidad de que Argentina ingrese definitivamente al universo financiero de los BRICS. Quizá sea esa la verdadera noticia económica. La de mayor peso específico, incluso más allá de la actual gestión.

No obstante, sabe Massa que vienen los días de definiciones, aquellos en que la moneda determinará suerte y verdad. Y sabe además que son dos los frentes simultáneos que deberá atender en los próximos 15 días del mes de junio.

Como pocas veces en la historia, el peronismo se encuentra en un estado de sorprendente parálisis, y a días de las definiciones «solo sabe, que no sabe nada».

El próximo sábado 24 es el día en que quedarán definidas las candidaturas de cada uno de los espacios políticos rumbo a las elecciones presidenciales. Como pocas veces en la historia, el peronismo se encuentra en un estado de sorprendente parálisis, y a días de las definiciones «solo sabe, que no sabe nada».

El ministro entiende que puso el cuerpo en un momento de enorme zozobra, cuando Martín Guzmán decidió dejar la gestión intempestivamente en julio de 2022. «Sergio se tiró encima de la bomba, y los demás siguen en un viaje de egresados», se escuchó decir hace poco en el entorno de Massa. El tigrense entiende que se ganó los pergaminos suficientes para ser el candidato oficialista, sin disputar el lugar con nadie.

Estrategia. Sergio Massa y Máximo Kirchner compartieron una misión diplomática, y también política.

La pregunta es entonces, cuál es el significado de la advertencia que lanzó el ministro durante la excursión al gigante asiático. ¿Significa que si hay primarias Massa prefiere no participar y abocarse a la gestión en lo que queda del mandato? ¿O significa que si hay primarias prefiere «quitarle el cuerpo a la bomba» y dejar también de ser ministro? El calibre de las consecuencias en uno y otro caso serían muy diferentes.

Lo cierto es que Massa no solo tensiona en junio con las filas internas del Frente de Todos. También juega al límite con el Fondo Monetario Internacional. La semana próxima una comitiva oficial parte a Washington para intentar destrabar la renegociación con el Fondo. El acuerdo vigente se encuentra caído desde abril cuando Massa decidió violar unilateralmente la cláusula que prohíbe utilizar reservas para intervenir en el mercado cambiario.

La intención de Massa es que el Fondo adelante en junio los fondos que corresponden al resto de 2023. Pero además, pretende que en la nueva versión del acuerdo el FMI autorice por escrito a utilizar parte de los desembolsos para mantener a raya los dólares financieros. La negativa del organismo es rotunda. Al menos hasta ahora.

Massa especula con que un potencial default de Argentina con el FMI en lo que resta del año, perjudicaría más al FMI que a la Argentina. El cálculo que hacen en economía, es que Argentina representa hoy el 40% de la cartera de crédito del Fondo.

Massa especula con que un potencial default de Argentina con el FMI en lo que resta del año, perjudicaría más al FMI que a la Argentina. El cálculo que hacen en economía, es que Argentina representa hoy el 40% de la cartera de crédito del Fondo, y que en caso de que nuestro país entrara en cesación de pagos con el organismo, podría darse un efecto cascada que afecte la posición crediticia de otros países como Egipto. La jugada es arriesgada pero certera.

No obstante, obliga indefectiblemente a pensar en la estrategia que espera aplicar Massa en los meses más álgidos de incertidumbre electoral. Usar los desembolsos del FMI para atender la demanda cambiaria es una receta archi conocida, e igualmente nociva. La utilizó Federico Sturzenegger entre mayo y junio de 2018, y el mercado cambiario «absorbió» los fondos que llegaron del FMI en cuestión de semanas. Las reservas quedaron escuálidas y la deuda cada vez más gorda.


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