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Las bodegas sufren la restricción para importar

La industria vitivinícola comienza a sentir el impacto de las dificultades para contar con insumos clave. Aumentos abruptos de precio, escases, y problemas para vender al exterior.

Redacción

Por Redacción

Dificultades. Las que atraviesan las bodegas argentinas desde que se aplicaron las restricciones a la importación de insumos.

Las restricciones que el gobierno estableció para la importación y para el pago de servicios al exterior en el marco de la escases de divisas y las tensiones cambiarias, empiezan a generar serias dificultades a los sectores productivos que dependen de insumos extranjeros.


Tal es el caso de las bodegas argentinas, las cuales comienzan a advertir acerca del encarecimiento y la escases de insumos básicos, sin los cuales no solo se dificulta la producción, sino que se podría complicar en los próximos meses la exportación de las variedades selectas argentinas, e incluso generarse faltantes en las góndolas nacionales.


La escases de barricas, el encarecimiento de la vidriería y de los corchos, son ejemplos de las trabas que complejizan el trabajo de las bodegas. El resultado inmediato se observa en las subas de precio de los insumos, que más tarde se traslada a las góndolas. El resultado a medio término, podría implicar escases.


“Hay dificultades en cuanto a la logística y a la falta de dólares del Banco Central para atender las importaciones. Eso ha ralentizado la cadena de insumos, especialmente algunos como por ejemplo las barricas, que necesitamos traer en esta época pensando en la cosecha del año próximo”, explicó Guillermo Barzi, Presidente de Bodegas Humberto Canale, una de las más importantes de nuestra región.

La restricción para el acceso a las divisas a fin de pagar servicios, dificulta la operación con los agentes de comercio internacional en los países de destino.


“A nivel interno los problemas tienen que ver con la cadena de proveedores. La mayoría acorta el crédito. Ya no se puede pagar a 30, 60 o 90 días. Y a eso se suman las demoras en la entrega o las subas abruptas de precio. Cristalería anunció esta semana una suba del 30%”, agregó el empresario local.


El otro escollo que empieza a aparecer, se relaciona con las exportaciones. En base a un minucioso trabajo de las cámaras empresarias en conjunto con el Instituto Nacional de Vitivinicultura (INV), los vinos argentinos ocupan un lugar importante en el mercado internacional.


En efecto, Argentina es el quinto mayor productor de vino a nivel global y se encuentra entre los diez mayores exportadores del mundo.
Se trata de un segmento en el que nuestro país cuenta con ventajas comparativas por clima, tradición, y calidad. Según las estadísticas publicadas por el INV, en el año 2021, las bodegas argentinas exportaron por u$s  1.024 millones, un 10% más que en 2020.


Ese es el valioso escalón que han alcanzado las bodegas nacionales, y que empieza a ponerse en riesgo a raíz de las dificultades que generan las restricciones a la importación, y la imposibilidad de contar con las divisas necesarias para pagar servicios internacionales como fletes y comisiones de los agentes de comercio internacional en los países de destino.


En efecto, los primeros datos de 2022 arrojan que las exportaciones se comprimen un 6% medidas en volumen en la primera mitad del año.
La estrategia tradicional de trasladar las subas de precios de los insumos al precio final, no funciona en el mercado internacional, porque implicaría ser menos competitivos frente a los sustitutos de otros países.


En este sentido, el primer reclamo de los empresarios, es que el gobierno nacional revise la estructura de retenciones a la exportación, para aliviar la coyuntura y dar margen de maniobra a los productores.

«Nosotros estamos vendiendo mucho más que el año pasado en Canadá por ejemplo, y hace tres meses no le podemos pagar las comisiones a los agentes de puerto en Canadá”

Guillermo Barzi, Presidente de Bodegas Humberto Canale


“Venimos de un período extenso de atraso cambiario sostenido, y por distintos factores tenemos inflación de costos que superan con creces la inflación local. Solamente las botellas subieron más de 60% en lo que va del año y la uva más de 80% versus el año pasado” indicó la semana pasada Patricia Ortiz, Presidente de Bodegas de Argentina una de las cámaras empresarias más importantes del país. “Siempre sostuvimos que las retenciones para un producto tan particular como el vino eran contraproducentes”, agregó.


Los problemas no se resumen solo al incremento de costos, sino a las trabas burocráticas.
“Nosotros teníamos pautadas el mes pasado exportaciones por u$s 250.000 y casi no pudimos cargar a raíz de las dificultades que representa hoy la logística”, indicó Barzi.


A ello hay que agregar que la restricción para el acceso a las divisas a fin de pagar servicios en el exterior, dificulta la operación con los agentes de comercio internacional en los países de destino.
“El cupo de acceso a las divisas se relaciona con lo que sucedió el año pasado. Pero nosotros estamos vendiendo mucho más que el año pasado en Canadá por ejemplo, y hace tres meses no le podemos pagar las comisiones a los agentes de puerto en Canadá”, finalizó Barzi.

Dato

30%
El aumento que acaba de anunciar el rubro cristalería a raíz de las restricciones a la importación.

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