Educación, un tema menor en la agenda

Por Redacción

Débora Schapira

Frente a los procesos electorales, ¿cuáles son los desafíos de la próxima década? ¿Es realmente un tema de agenda de los partidos políticos? ¿Pensarán nuestros líderes políticos que la convivencia democrática y la ciudadanía se mejoran con la educación? ¿Hacia dónde va la educación? A pesar de algunas diferencias –no del todo sustanciales–, todos coinciden en puntualizar los temas prioritarios: los procesos de formación docente, la mejora de la calidad y la reducción de la deserción estudiantil.

La calidad:

• El Frente Renovador (FR) propone una Agencia Nacional de Evaluación conformada por especialistas externos al sistema educativo. Este organismo, sobre la base de un “índice de gestión promedio”, asignaría el financiamiento educativo.

• El radicalismo propone un Consejo Nacional de Calidad y Evaluación Educativa, cuyo objetivo sería desarrollar un sistema de evaluación para luego establecer programas específicos de mejora para el alumno.

• En la capital federal, el Pro aprobó en agosto del 2014 una ley que creó la Unidad de Evaluación de la Calidad y Equidad Educativa. Aunque no se menciona en la plataforma electoral, se estima que se propondrían los mismos lineamientos de este organismo a nivel nacional.

• La Coalición Cívica-ARI promueve la creación de un Comité de Evaluación de la educación argentina constituido por las universidades públicas más importantes de país y las carreras de Ciencias de la Educación.

• En el Frente para la Victoria (FpV) la premisa fundamental es la continuidad en lo estructural del sistema educativo, recuperando la centralidad de lo pedagógico, y orientar los esfuerzos de la gestión en la enseñanza como instrumento clave para la calidad educativa.

La formación docente:

• El Frente Renovador propone enfocar la formación en la actualización, disciplinar en temáticas generales en ciencias naturales y sociales, matemáticas y lenguas. El Pro propone mejorar la formación, apuntando al perfeccionamiento y la innovación en la investigación y prácticas de enseñanza.

• El radicalismo propone generalizar la dedicación exclusiva y semiexclusiva de los docentes y en temas de formación docente asimilar la experiencia de Rafael Correa en Ecuador, quien con su Reforma Educativa (2007) creó la Universidad Nacional de Educación, contratando los mejores expertos internacionales para capacitar a sus maestros y profesores.

• El FpV propicia una nueva carrera de formación docente con perfil universitario de grado y posgrado para los maestros.

• La Coalición Cívica-ARI propone la instrumentación de planes de formación obligatorios para supervisores y directivos de las instituciones educativas, requisitos indispensables para acceder a los cargos por concurso.

La deserción estudiantil:

• Las cifras son alarmantes. Solo un 43 % de los ingresantes en la educación media accede al título, estadística que sitúa a nuestro país con uno de los indicadores más bajos en Latinoamérica.

• El FR propone una secundaria con menos materias y prioriza la enseñanza de matemáticas, lenguas, ciencias. Además, una orientación del conocimiento articulado con el mercado de trabajo.

• Desde el Pro también se propone una vinculación entre el mundo laboral y académico y reformas en el currículo.

• La UCR incorpora un fondo de incentivo a la mejora con el fin de producir cambios en la enseñanza, incentivar la permanencia en el sistema y premiar a los alumnos con mejores trayectos escolares

• En el FpV continuarán los lineamientos del Ministerio de Educación a nivel nacional. En este sentido el Plan Fines intenta reinsertar a los jóvenes que adeudan materias para que finalicen sus estudios primarios y secundarios.

• La CC-ARI prevé un programa de Éxito Escolar que, mediante intervenciones económicas, sociales, sanitarias, culturales y pedagógicas, eleve del actual 31 al 75% el porcentaje de alumnos que comienzan y completan el quinto año de la educación secundaria.

Otras fuerzas:

• El Gen-FAP, propone la mejora en formación docente, realizando los cambios curriculares necesarios, incorporando el abordaje de herramientas que permitan al docente intervenir con más seguridad en las problemáticas asociadas a la escuela. Con respecto a la deserción estudiantil, incentivar el vínculo entre educación y trabajo por medio de la promoción y consolidación de la educación técnica en el Nivel Medio.

• El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT)-Partido Obrero propone colocar la educación al frente del desarrollo social y nacional, triplicar el presupuesto educativo, quitar los subsidios a todo tipo de educación privada, un salario docente igual a la canasta básica familiar y canasta educativa básica para los alumnos.

Conclusiones:

Como observamos, los distintos espacios partidarios coinciden en líneas generales en un mismo diagnóstico. Las diferencias radican en los métodos para implementar las mejoras. Los capítulos que generan mayor discrepancia corresponden a la inversión educativa. Para la oposición los recursos públicos dedicados al sistema, si bien han alcanzado cifras cercanas al 6 % del PBI, no dan cuenta de la distribución del gasto orientado a lograr mejores resultados para una educación de mayor equidad en el acceso al saber. Los debates ya están instalados. Más allá de sus particularidades, han compartido el objetivo común de trabajar en el acceso, la permanencia y el egreso.

Esperemos entonces que en nuestro país, en la transición electoral, se reduzcan las diferencias y las promesas de campaña no queden solo en buenas intenciones.

(*) Lic. en Administración, posgrado en Educación-UTDT, profesora universitaria