EE.UU. reabre debate sobre impunidad policial
Vecinos dicen que las denuncias de abusos son descartadas sin investigar
AP
A pesar de tener denuncias por maltrato a personas negras, el agente tenía buenos reportes de sus superiores.
NORTH CHARLESTON, Carolina del Sur, EE. UU. (AP).- El agente de policía blanco que se enfrenta a cargos de asesinato en Carolina del Sur tras la publicación de un video en el que aparece disparando por la espalda a un sospechoso negro, permaneció en el cuerpo a pesar de una queja de 2013 por uso de fuerza excesiva contra otro hombre negro desarmado. Prácticamente no hay nada en el archivo de Michael Thomas Slager en la policía que insinúe que sus jefes lo consideraran un mal policía, menos un renegado de gatillo fácil. Y la gente en la comunidad a la que servía dijo ayer que ése es precisamente el problema. En sus cinco años en la policía de North Charleston, los supervisores dieron revisiones positivas de desempeño al agente, a pesar de una queja por uso excesivo de la fuerza en 2013. Esa investigación interna fue descartada rápidamente, y Slager fue exonerado a pesar de que a los testigos ni siquiera los contactaron para preguntarles qué habían visto. Mario Givens contó cómo una mañana de 2013 se despertó poco antes del amanecer por los fuertes golpes en la puerta de su vivienda en North Charleston. En su porche estaba el agente Michael Thomas Slager, el mismo agente acusado ahora de balear y matar a Walter Scott. Givens, que también es negro, recuerda que entreabrió la puerta y preguntó al agente qué quería. En ese momento vestía sólo una camiseta y unos calzoncillos, señaló. “Dijo que quería entrar, pero no dijo por qué”, agregó Givens, quien ahora tiene 33 años. Entonces, sin una advertencia de por medio, Slager empujó la puerta, dijo. “Sal afuera o te taseo’”, en referencia a las pistolas paralizantes conocidas popularmente como taser, mientras irrumpía en la vivienda. “No quería que me pasara eso, así que levanté las manos sobre la cabeza, y cuando lo hice me taseó igualmente”. El dolor provocado por la descarga fue tan intenso que cayó al suelo y comenzó a llamar a su madre, que también estaba en la vivienda, dijo. Para entonces, otro policía había entrado en la casa y juntos lo arrastraron al exterior lanzándolo al suelo. Le pusieron los grilletes y lo metieron en la parte de atrás de un coche patrulla. Liberado sin cargos Aunque inicialmente fue acusado de resistencia a la autoridad, más tarde Givens quedó en libertad sin cargos: había sido confundido con otra persona denunciada. Luego de que Mario Givens presentase su queja, el departamento abrió una investigación interna. Tras un par de semanas, el caso se cerró con una anotación de que Slager fue “exonerado”. A medida que diversas personas dejaban flores, animales de peluche, notas y letreros de protesta ayer en el terreno donde Scott fue baleado, muchas personas en la tercera ciudad de Carolina del Sur dijeron que la policía suele descartar las quejas por brutalidad policial, incluso cuando hay testigos de que los agentes actuaron mal. Dicen que han experimentado tantos incidentes pequeños de brutalidad que miran a los oficiales con desconfianza y miedo. “A lo largo de los años hemos tenido numerosas quejas similares, y todas parecen ser tomadas a la ligera y descartadas sin ninguna investigación”, afirmó el reverendo Joseph Darby, activista por los derechos civiles.