El «Burrito» Ortega se rehabilitó con mucho fútbol

Por Redacción

SEVILLA (DyN, enviado especial) – Ariel Ortega, luego del bochorno que protagonizó ante el Espanyol de Barcelona en el primer amistoso de la minigira, volvió ayer por sus fueros al convertirse en el hombre que condujo con distinción a la selección argentina de fútbol a la victoria por 2 a 0 sobre España.

Los siguientes son los conceptos y calificaciones de los jugadores argentinos:

·Germán Burgos (5): Tuvo una atajada clave en el primer tiempo y su tarea bajo los tres palos resultó buena. El problema estuvo en un par de salidas a destiempo y en las pelotas con los pies. El noventa por ciento se lo dio a los contrarios y va a tener que mejorar.

·Nelson Vivas (8): La revelación de esta minigira. Una gran tarea, sólida, convincente. Anticipó, estuvo concentrado todo el tiempo, bien en los cruces y relevos. Se proyectó con criterio y astucia. La gran sorpresa.

·Roberto Ayala (4): Fue el jugador de menor rendimiento, especialmente en el segundo tiempo, en que tuvo tres errores garrafales que casi desembocan en goles de España. Fue lo más «flojito» de Argentina.

·Roberto Sensini (6): Una tarea pareja durante casi todo el partido.

·Mauricio Pochettino (7): Otra relevación. No había andado bien con Espanyol y ayer se reivindicó. El crédito sigue abierto.

·Javier Zanetti (6): Un primer tiempo sin peso, intrascendente. Un segundo tiempo con mucho protagonismo. Se ve que le cuesta mucho jugar por izquierda, es muy derecho, pero en el segundo tiempo se acomodó. Un ida y vuelta infernal.

·Diego Simeone (7): Se convirtió en el caudillo de la mitad de la cancha. Probablemente su mejor partido como «cinco», que no es el puesto suyo, tal como él mismo lo ha reconocido. Pero estuvo muy bien ubicado, con timming, quite, bien en los pases, distribuyendo y anticipando. Una tarea completita.

·Cristian González (7): Otra de las revelaciones. Se criticó bastante que Bielsa sacara a Gallardo, porque se pensaba que el equipo iba a carecer de capacidad conductora. Pero «Kily» tuvo un partido muy destacado, tanto defensiva como ofensivamente. Se movió por los dos costados y también por el medio. Fue inteligente, complicó y clarificó. Mucha presencia cuando Argentina pasó al ataque.

·Ariel Ortega (9): Necesitaba como nadie una actuación así, después del papelón que hizo en Barcelona. Parece que las charlas con el técnico y con David Pintado sirvieron. El lavado de cabeza fue evidente. Nunca entró en la agresión ni en la respuesta a las faltas. Condujo de manera elegante al equipo.

Fue el sello de distinción del partido. Sólo le faltó el gol. Colaboró en defensa. Fue una pesadilla, no hubo manera de pararlo, pidió la pelota siempre, se bancó marcas duras y salió airoso. El Ortega deseado por todos, cambió su imagen y la del equipo. Fue el que la estropeó en Barcelona y el que la restauró aquí. La dignificó con su fútbol.

·Hernán Crespo (5): Si hubiera estado enchufado, hubiese hecho un par de goles. Tuvo oportunidades, pero no está bien aceitadito. El puesto es de Batistuta y él lo sabe. Se tiró demasiado atrás para buscar la pelota, a veces en forma innecesaria, por ansiedad.

·Claudio López (6): Mucho mejor en el segundo tiempo. Complicó, pero lo marcó muy a fondo Ferrer. Contó con tres situaciones de gol y pateó afuera. Una actuación correcta aunque pudo haber sido mejor.

En el equipo español, el mejor fue José Molina (8), quien sacó cuatro pelotas de gol. Después, algo de Nadal (7) y Munitis (7).