El caso Vicentin y el Estado pagando deuda externa



Darío Tropeano *

La sociedad argentina es nuevamente presa de un intento de división alrededor del caso Vicentin, un grupo empresario de la actividad agropecuaria que se encuentra entre los primeros exportadores de granos de la Argentina. Paradójicamente, quienes en algunos casos defienden la libertad de empresa alrededor del intento de expropiar una parte del grupo económico, esgrimiendo un argumento casi infantil (“no queremos ser Venezuela”) omiten que el primer mandatario de la Nación es lo más parecido al ex presidente Raúl Alfonsín  -aquel defensor de la democracia que pretendió enfrentarse al FMI,  llevando a los tribunales a la genocida dictadura militar-, nada parecido a Hugo Chávez.


A veces las personas defienden intereses que no son los de la mayoría de los argentinos, ni tampoco los suyos. La empresa mantiene un récord único en la historia financiera local: durante el año 2019 tomo en promedio un crédito por día, muchos de ellos del Banco Nación y el Banco Provincia de Buenos Aires (informe emitido por el Directorio del BNA).

Las irregularidades que evidencia resultan superlativas:
La firma muestra una expansión sostenida de empresas filiales controladas y algunas controlantes, parte de ellas en paraísos fiscales, en un juego de cajas chinas absolutamente habitual en grupos económicos de gran porte.

Por cierto vemos una matriz en Uruguay (Vicentin Family Group) con nexos de auto préstamos y transacciones a  otras sociedades del grupo a través de paraísos fiscales de empresas del mismo grupo. La participación de Vicentin Paraguay también ha merecido la investigación a cargo de la UFI (unidad e información financiera)  dado que existen reportes portuarios que indican que lanchones vacíos cruzaban hacia Paraguay trayendo soja de aquel país sin declarar, para ser procesada en la plantas de la empresa.

Por la hidrovía que recorre el río Paraná y vincula cuatro países, se exporta casi el 80% de los productos agropecuarios del país, la matriz que define el proyecto de desarrollo nacional.

Existe una investigación en curso en un juzgado federal de Buenos Aires donde se investiga el sistema de subfacturación de los valores de mercadería exportada que la empresa llevaba adelante con otras del mismo grupo empresario radicadas en el exterior, lo que implica centenas de millones de dólares evadidos al fisco nacional . Además se estudia el mecanismo de auto préstamos entre empresas relacionadas del mismo grupo que se evidencian inexistentes y que justifican los “pagos “hacia el exterior, obteniendo con ello la salida de dólares desde el BCRA.

La misma mecánica se observa mediante los denominados “precios de transferencia” mediante los cuales  realizaba pagos en dólares por servicios y asesoramiento a empresas vinculadas del exterior, también con dólares que salen del BCRA. Estos mecanismos significan planificación fiscal entre empresas vinculadas con alguna de ellas en países off shore o de baja tributación, generando hechos imponibles inexistentes entre compañías vinculadas. En la Justicia santafesina hay denuncias de narcotráfico a raíz de los comentarios del falso abogado extorsionador (caso conocido como “D´Alessiogate”) respecto a operaciones en la aduana de aquella provincia relacionándolas a la empresa.


Es vital que el Estado intervenga con una empresa testigo para incorporar a miles de productores y trasparentar precios, generar volumen de exportaciones.


Un tribunal de Nueva York inició una investigación a pedido de bancos internacionales a raíz de la venta del 16,66% de las acciones de una de las empresas del grupo a la multinacional Glencore, por 122 millones de dólares, que se encuentran desaparecidos... Pregunta: ¿así funciona la libre empresa y el derecho de propiedad?, ¿esto es la eficiencia empresarial? Se ha intentado, con errores técnicos por cierto, abordar la expropiación de una compañía que sus mismos directivos manifestaron al Presidente de la Nación no poder afrontar sus deudas.


Es vital que el Estado intervenga con una empresa testigo para incorporar a miles de productores –reitero con participación privada en su dirección–  trasparentar precios de adquisición del producto, generar volumen de exportaciones, asegurar recaudación impositiva y liquidación regular de divisas para dotar al BCRA de las reservas necesarias. Ello no es para crecer e invertir, lamentablemente,  sino que nos ayudará a pagar la deuda en dólares que acumuló la gestión anterior, la mayoría de ella para sacarlos del BCRA y remitirlos al exterior.


Vemos un cuadro elaborado por el BCRA : Nos muestra que en el período 2015-2019 entraron por deuda externa al país 107.525 millones de dólares  y salieron del BCRA 106.779 millones. ¿Cuantos dólares de estos tienen  ustedes disponibles en sus ahorros o han invertido en algún proyecto?

* Abogado. Docente de grado y posgrado en Concursos y Quiebras-  UNCo, Facultad de Economía.


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