“El final de los emprendedores”
La situación de los emprendedores en este país es bastante delicada y las razones son diversas. Si bien hay ideas brillantes y oportunidades para desarrollarlas, se choca muchas veces con problemas de índole económico y financiero (falta de crédito) por un lado y, por el otro, con la dificultad de armar equipos de trabajo (la “fuerza laboral” no es tal), con la gran carga impositiva, la inflación, la incertidumbre e inestabilidad jurídica a futuro. No hay reglas claras. Todo esto impide la planificación de los proyectos que los emprendedores tienen en mente. Además, la cultura del trabajo desapareció a fuerza de subsidios y planes sociales. Así como también la figura del esfuerzo, sacrificio, dedicación, compromiso. Dos generaciones no las conocen. Como frutilla del postre, el diputado nacional Recalde propone una ley de “estabilidad laboral absoluta” que, si prospera en el Congreso, será el acta de defunción de cualquier emprendimiento. Nadie se va a arriesgar a tomar gente cuando no sabe si su proyecto será rentable o no. Seguiremos soportando empleados ineficientes que aumentan nuestro costo sin tener la alternativa de incorporar a aquellos con ganas de trabajar. ¿Adónde quieren llevar a este país?, ¿quién generará el empleo genuino?, ¿nos sentaremos a llorar sobre la riqueza que no podemos explotar? Propongo una ley de “estabilidad laboral empresaria absoluta” que nos proteja de los vaivenes económicos, que cuando no nos alcance para pagar los impuestos éstos los afronte el Estado, que nos aseguren la rentabilidad del negocio y los insumos necesarios para trabajar, que los sindicatos arreglen los conflictos laborales con el Estado. Así, tendríamos estabilidad semejante para nuestros empleados porque, en definitiva, los emprendedores ¡también somos trabajadores! Si la ley Recalde prospera, muchachos, ¡dediquémonos a las artesanías! Ricardo Dougall DNI 10.532.537 Neuquén
Ricardo Dougall DNI 10.532.537 Neuquén