Fuego amigo: los aliados también apuntaron con dureza a la gestión de Fernández

La mayor parte de los dirigentes están pidiendo cambios en el Gabinete y en el rumbo económico, tras la derrota en las PASO. Las agrupaciones sociales aseguran que solo con los planes no alcanza.

Son continuas las manifestaciones que cortan las calles para pedir trabajo.

Tras la derrota en las PASO, los aliados del Gobierno fueron impiadosos con la administración de Alberto Fernández.

Aunque forma parte del Frente de Todos, el dirigente social Juan Grabois, volvió a manifestarse distante con la marcha de la gestión de Gobierno. Dijo que el presidente “tiene un gabinete mediocre”, que “hay que cambiar el rumbo económico” y que el resultado de las PASO se debió a que “los militantes votaron enojados” por el aumento de las desigualdades sociales y la depreciación del salario.

“Nadie preveía una derrota. Con algunos amigos, que no te voy a decir el nombre, decíamos que por ahí ganar por poquito o perder por poquito hubiera sido bueno como un mensaje de la necesidad de cambiar de rumbo, pero la verdad que fue una debacle, un baldazo de agua fría”, sentenció Grabois en Radio Rock and Pop.

Los movimientos sociales alineados al gobierno, y que integran la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), como el Evita, Barrios de Pie y la Corriente Clasista y Combativa (CCC), fueron también muy críticos a la hora de analizar la pésima elección que realizó el Frente de Todos y sobre la dura derrota en la provincia de Buenos Aires gobernada por Axel Kicillof. “En el gobierno no nos escucharon. Le advertimos que en los barrios la gente necesita trabajo y que se reactive la economía. La legítima demanda de empleo no se soluciona con un plan social que no alcanza para nada; y que además lo licúa la inflación”, describe el diputado Juan Carlos Alderete, líder de la CCC y que el 22 de agosto ya le había advertido a Infobae: “Si esto no cambia vamos a un estallido social, la gente no aguanta más”.

El dirigente social Juan Grabois, volvió a manifestarse distante con la marcha de la gestión de Gobierno.

Otro que salió muy duró contra la gestión de Alberto Fernández fue el dirigente piquetero Luis D’Elía quien sorprendió pidiendo implícitamente cambios en el gabinete y aseguró que el resultado de las PASO se debió al “sectarismo excluyente y al maltrato de La Cámpora”, que impuso listas únicas y marginó de ellas a los militantes sociales. En su programa de radio, el dirigente cargó contra el manejo de la economía en un contexto de pandemia y aseguró que durante el último año todo fue ajuste “Tuvimos una durísima pandemia, 110 mil muertos, quizás una de las tragedias más grandes de la historia argentina, con la que algunos especularon. Decían que si vacunábamos iban a ganar las elecciones. Algunos compañeros soslayando el grave retroceso económico me gritaban en la cara ‘una vacuna un voto’: pelotudos”, fue contundente el piquetero.

La histórica Hebe de Bonafini salió a la luz pública para hacer un análisis sobre los errores cometidos sobre su propio espacio. Así, la Madre de Plaza de Mayo advirtió que, si el presidente Alberto Fernández no cambia algunas piezas de su gabinete, será imposible recuperar al electorado perdido. “Si el presidente no cambia a un montón de gente que tiene al lado, que le hacen el diario como a Yrigoyen, un diario especial para él, no va a poder funcionar”, afirmó De Bonafini en declaraciones a Somos Radio.


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