El gran río peronista

La ensayista Beatriz Sarlo auguró un cesarismo carismático o el surgir de un nuevo líder en el PJ.

Por Redacción

de domingo a domingo

La intelectual Beatriz Sarlo, al regresar de una experiencia académica en Estados Unidos, desarrolló una hipótesis que –dijo– está siendo discutida en algunas usinas de pensamiento kirchnerista ante la imposibilidad constitucional de que la presidenta Cristina Fernández sea habilitada a una re-re y el “torpedeo” sucesorio por el “error” de haber designado como segundo a Amado Boudou. Según esa teoría, el cristinismo estaría evaluando “un cambio de régimen político que lo lleve a un cesarismo carismático”. ¿Cómo es eso?, se quiso saber en un programa de televisión. Sin ser precisa, la ensayista señaló que, ante el compromiso parlamentario de la oposición para bloquear una reforma, el oficialismo gobernante podría emprender una gran campaña ideológica que incluiría un plebiscito nacional para sentar nuevas bases institucionales. En tal sentido, asemejó la situación con el emprendimiento que hizo en Bolivia el presidente Evo Morales y que significó una renovada coexistencia comunitaria. En relación con la Argentina, las modificaciones girarían alrededor de los vínculos del Ejecutivo con la sociedad, la Justicia, los sindicatos y el Congreso, que hoy pasan como mínimo por un estado de cuestionamiento. Mencionó que uno de sus colegas, Ricardo Forster, de Carta Abierta, aceptó en un reciente reportaje que la movilización popular sería la vía para colocar al país en el contexto de las naciones latinoamericanas. Según Sarlo, se pondría en marcha así “un proceso de agitación” característico de un kirchnerismo que “nunca va por menos”. Se permitió también conjeturar que ese plan podría fracasar y entonces sería “el PJ” el que daría el paso adelante y en tales circunstancias podría jugar un papel clave el gobernador Daniel Scioli, al que describió como “un político con muy poco arrojo”. En uno de los reportajes que concedió, Sarlo sintetizó: “Vamos a un cambio de régimen o se genera otro líder dentro del PJ. ¡Y los kirchneristas lo van a seguir en manada! ¿O de dónde viene (Miguel) Pichetto, una espada de la lealtad y la eficiencia kirchnerista? Del menemismo. El peronismo da revancha. Va a ser un peronismo de centroderecha con elementos populistas y distribucionistas donde van a caber los kirchneristas, excepto los que no son del ‘palo del PJ’, como (Martín) Sabbatella o (Carlos) Heller”. Sarlo llamó a tomar en cuenta la capacidad de recuperación del cristinismo. Admitió que se equivocó cuando sacó conclusiones definitivas de la derrota de Néstor Kirchner en el 2009 y que es una realidad que la jefatura de Cristina no tiene hoy parangón ni dentro ni fuera del peronismo y que la mejora de su hoy alicaída imagen correrá una suerte paralela a la evolución de las variables económicas y sociales. Ante una pregunta, aceptó además que muchos dirigentes no K, e incluso peronistas disidentes, que hoy se juramentan para trabar cualquier insinuación de reforma constitucional, podrían darse vuelta como panqueques si comprobaran que gran parte de la población termina inclinándose ante la actual conducción. En tal sentido, un radical embarcado en el objetivo de lograr la mayor unidad posible en la provincia de Buenos Aires, en el arco adverso al kirchnerismo, manifestó a “Río Negro” que si el oficialismo logra la atomización de sus contrincantes y saca una diferencia apreciable de votos en el principal distrito, tentaría a diputados y senadores de la contra para que contribuyan a conformar, antes de terminar sus mandatos, los dos tercios calificados del Congreso. La osada predicción de Beatriz Sarlo, en un año electoral de medio turno, fue formulada en un año complejo, donde sobresalen en un contexto de alta inflación las pujas salariales y las remarcaciones de precios. Ya la CGT rebelde de Hugo Moyano está pidiendo desdoblar las paritarias, algo inadmisible no sólo para el gobierno sino para los sectores empresarios. Al retornar de su larga gira por Oriente y Asia, Cristina tuvo algunas definiciones: ante el creciente desempleo en España, destacó la importancia de lograr acuerdos “inteligentes” entre trabajadores, patrones y el Estado. No habló de boicot, como en su momento hizo Néstor Kirchner, pero convocó a usuarios y consumidores a “hacerles un vacío” a los que cobran en exceso. En simultáneo, el vicepresidente Boudou tildó de “cobardía política” y “efectismo mediático” un reclamo de Scioli a través de su jefe de gabinete para rediscutir la distribución de fondos coparticipables, elevado a Julián Domínguez, titular de la Cámara de Diputados. Es que el cristinismo, ensamblado en torno “a una única conducción”, está aceitando un mecanismo para llegar en forma directa a las intendencias sin pasar por “la maraña burocrática” de los gobernadores, como subrayó desafiante el senador Aníbal Fernández.

Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar