“El kirchnerismo es conservadurismo popular”

Lilia Puig de Stubrin es la primera mujer en la historia del radicalismo que maneja la Convención Nacional. Define a su partido como “reformista y vital”. Brega por mejorar la calidad del Estado y cuestiona la raíz “prebendaria y autoritaria” del kirchnerismo.

Por Redacción

entrevista: A Lilia Puig, titular de la Convención Nacional de la UCR

CARLOS TORRENGO

carlostorrengo@hotmail.com

— ¿Cómo está el radicalismo?

– Tiene los problemas inherentes a estar en una sociedad que muda, cambia, que no necesariamente se afirma como fue en el pasado en este o aquel partido… Pero son desafíos interesantes.

— ¿Cuáles desafíos para el radicalismo?

— En asumirnos concretamente como un partido reformista, una fuerza de propuestas transformadoras. De ideas renovadas sobre los temas nacionales, de debatirlas hacia adentro y afuera. Pensarnos de nuevo.Vitalidad…

—Al menos hoy y en terreno abrevado por Raúl Alfonsín en los ´80, mucha dirigencia radical sostiene que el partido es de centroizquierda. ¿Cómo se relaciona la idea de reforma con este encuadre ideológico?

— Yo no apeló a ese encuadre. Creo que corresponde más a sistemas políticos partidarios europeos, con tradición socialdemócrata y otras experiencias en ese plano. Pero no encuentro contradicción entre quienes adhieren a ese tipo de definiciones y lo que yo pienso. Estamos en lo mismo: la política tiene sentido en la gente, en sus anhelos sobre la política… es su destino, humanidad, ¿no?

— ¿Pero qué sería el reformismo?

— Trabajar en un todo. No sólo con la mirada puesta en lo económico, sino una estrategia para un desarrollo integral de la sociedad, de su sistema político, del funcionamiento del Estado, de la relación de la sociedad con el aparato de Estado en función de mejorar el nivel de ciudadanía, la relación fiscal.

— Semanas atrás, en el ciclo de conferencias promovido por el Club Político Argentino, usted dijo -palabras más, palabras menos- que la política debía escuchar a la historia…

— Lo que nos está aportando hoy la ciencia histórica en Argentina…

— ¿Acercamiento a verdades, a realidades que estaban bajo la alfombra?

— Yo revalorizo el presente de la investigación histórica desde cómo nos promueve o nos instala en nuevas reflexiones; no sólo sobre el pasado más lejano, sino incluso sobre el tiempo abierto entre el final de la dictadura y el inicio de la transición. La calidad con que se está reflexionando el pasado del país desde el método científico, nos coloca -lo digo desde lo generacional incluso- ante la posibilidad de reflexionar mejor sobre lo hecho, sobre los esquemas de ideas con que asumíamos la política. Nos alienta a la revisión, a quitarnos estereotipos. Tareas como la de Luis Alberto Romero, Natalio Botana, por nombrar sólo dos de los hombres embarcados en alentar la apertura de la cabeza, nos dicen mucho sobre cómo -por ejemplo- reflexionar lo diferente… el “otro”, que en política siempre se construye desde ideas que no siempre resultan acertadas.

— Ya que estamos en miradas, usted no se ahorra nada. ¿No es muy mecánico sostener que el kirchnerismo es simple conservadurismo popular? Desde la historia sería conservadurismo popular bonaerense. Manuel Fresco, Solano Lima…

– No me parece. Y creo haber dicho que el kirchnerismo es eso porque su vientre es el peronismo, que es conservadurismo popular: clientelar, prebendiario, autoritario… amigos… Y una organización del Estado en función de todo ese estilo.

— François Hollande, presidente de Francia, señaló días atrás que el primer dato -digámoslo así- de la crisis de la política es la “renovada confusión” sobre la calidad que requiere la gestión de quien maneja ese aparato. ¿Qué interpreta?

– Le respondo desde lo que nos sucede en Argentina: el manejo del Estado se vació de experiencia… por mil razones: por gente que se jubiló, por…

— ¿Estamos hablando de burocracia eficiente?

— Hablamos de gente con años de manejo de temas, los que sean. Hace años que el Estado tiene ese vacío abierto; gente con conocimiento, con saberes a veces transmitidos, en otras oportunidades saberes cuya transmisión interrumpió la política con sus decisiones… con sus intereses. No va más el pensar al aparato de Estado, su manejo, en términos clásicos, sólo como expresión de razón jurídica. Hay que reflexionarlo en términos de organización, en la gente, con su eficiencia, su sensibilidad para captar los cambios…Y no hacer más de lo mismo.

— ¿Quiénes?

— El Jefe de Gabinete, Juan Manuel Abal Medina.

— ¿Qué hay con él?

– Él tiene desde lo científico todos los instrumentos para distinguir muy claramente la diferencia entre lo que sostiene en materia de rol del Estado… Él sabe muy bien la distancia que hay entre el Estado como bien propio de un partido -el kirchnerismo para el caso- y lo que aspira un partido verdaderamente democrático: un aparato de Estado que asegure los mecanismos que garantizan la igualdad ante la ley, ante el derecho… Él lo sabe muy bien…

— Terragno acaba de señalar que si en el 2015 la UCR no hace un muy buen papel, bueno… será historia. ¿Qué opina?

— Una visión. Resisto la idea de que todo sistema político es eficiente en tanto se sustente en el bipartidismo. ¿Por qué no puede funcionar en términos más abiertos? Muy esquemático en tiempos en que la política -en términos de esquema- está bajo cuestión.

— ¿Ernesto Sanz será el candidato de la UCR a la Rosada en el 2015?

— Es un candidato importante. Puede haber otros.

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