El plan B de TGS para el gasoducto de Vaca Muerta

La distribuidora presentó una propuesta un 50% más barata para llegar a San Nicolás con el gas de la formación. Comprende un caño adicional de 73 kilómetros y una planta compresora.





El primer tramo del caño incluye un gasoducto extra de 73 kilómetros aproximadamente.

El primer tramo del caño incluye un gasoducto extra de 73 kilómetros aproximadamente.

Recorrer 1.040 kilómetros con un solo gasoducto de 570 KM y con un ahorro de casi US$ 1.100 millones. Así se resume el plan que propone la empresa integrada de distribución Transportadora Gas del Sur (TGS) para evacuar el gas de Vaca Muerta y llegar a los centros de mayor demanda del país en un primer acercamiento.

El objetivo de la distribuidora es hacer los 570 kilómetros que corresponden al primer tramo del gasoducto que conectaría Tratayen con la localidad bonaerense de Salliqueló, sumar un tramo extra, y con las capacidades ociosas que tienen los caños tanto de TGS como de TGN en ese sector del país, llegar a San Nicolás.

Por supuesto que la capacidad no sería la misma que con los dos tramos del gasoducto terminados, pero permitiría llevar el gas de Vaca Muerta a los centros de consumo y hacía las puertas de exportación.

Al proyecto inicial del caño a Salliqueló se le adjuntaría un gasoducto de 73 kilómetros de 30 pulgadas con una capacidad cercana a los 10 millones de metros cúbicos que conectaría la localidad de Mercedes con Cardales (el sistema de TGS con el de TGN), ambas localidades de la provincia de Buenos Aires y que, casualmente, es donde está la barcaza regasificadora. También se harían algunas ampliaciones internas en la red de TGS y una planta compresora.

En números

US$ 1.100
millones es la inversión que demanda la propuesta de TGS. Son casi US$ 300 millones más que el costo del primer tramo.

Estas obras adicionales encarecerían el primer tramo desde los US$ 800 millones iniciales a US$ 1.000/1.100 millones, pero aun así sería un desembolso menor a la de los dos tramos que se acerca a los US$ 2.100.

En el último panel de CEOs de la Aregnetina Oil&Gas 2019, el director general de TGS, Oscar Sardi, precisó que actualmente la compañía tiene una capacidad ociosa del orden de los 7 millones de metros cúbicos de gas entre Bahía Blanca y Buenos Aires.

Ese gas era aportado por el barco que teníamos en Bahía Blanca y que, al no estar más, hay que buscar el gas en algún lado y este gasoducto lo podría aportar”, indicó.

En las diversas simulaciones que realizaron desde TGS comprobaron que llevar adelante una expansión de 10 millones de metros cúbicos día entre Bahía Blanca y Buenos Aires es “relativamente económica”.

En números

14
millones de m3 diarios es el volumen aproximado con el que se podría llegar a Rosario.

El segundo punto que destacan desde la compañía es que con ese volumen se puede llegar al anillo de GBA y fortalecer el existente. Si bien el pedido de la licitación es llegar también al litoral, ahí es donde entra en juego Transportadora Gas del Norte. En ese punto TGN también tiene capacidad ociosa del orden de los 12 y 14 millones de metros cúbicos por día.

“La idea es que podríamos llegar con un volumen importante de entre 12 ó 14 millones de metros cúbicos a la zona de San Nicolás-Rosario sin obra adicional, solo con esta conexión de Mercedes-Cardales”, expresó Sardi.

Esta propuesta no solo permitiría reducir las importaciones y llegar a una zona que está demandando gas natural para la generación eléctrica, sino que también dejaría abierta la posibilidad de cargar el tramo Tratayen-Salliqueló con más gas para poder utilizar en Bahía Blanca para la exportación.

“Para esta primera etapa y con las condiciones país que tenemos, sería la opción más eficiente. Nos permitiría llevar hasta el punto más alejado que es Rosario hasta 12 ó 14 millones de metros cúbicos que para esta etapa es importante”, concluyó Sardi.

La licitación que lanzó gobierno prevé hasta 60 meses -5 años- para tomar la decisión de comenzar con el segundo tramo del gasoducto. De no hacerse, el gobierno puede optar por hacer otra licitación y dar otra licencia para la operación.

Lo cierto es que cualquier decisión que se tome, será un proyecto que tendrá su génesis durante la administración de Mauricio Macri, pero comenzaría a construirse bajo otro gobierno. Una vez más Vaca Muerta se pelea por sobrevivir en un contexto de incertidumbre política y económica.

TGN destacó la licitación del nuevo caño

Desde TGN acentuaron los ejes de la licitación del primer tramo del gasoducto de Vaca Muerta y, si bien señalaron que “se adapta” a las necesidades de la industria, también demandaron mejores condiciones generales y una macroeconomía “estable”.

“De alguna forma refleja lo que necesita la industria. Uno no puede encarar una inversión de tal largo plazo si no tiene las condiciones de retorno económicas y creo que esta licitación en líneas generales lo refleja”, expresó el director general de Transportadora Gas del Norte, Daniel Ridelener.

Desde TGN remarcaron que en el corto plazo el nuevo gasoducto va a permitir llegar a sectores residenciales que están desabastecidos y posiblemente desarrollar industrias gas intensivas con las condiciones adecuadas. La idea es que en el largo plazo se reduzcan las importaciones y se incrementen las exportaciones.

Al igual que su competidora TGS, remarcaron que se deben generar los marcos regulatorios adecuados y se debe tener una macroeconomía estable que transmita seguridad y que garantice que se podrá transcurrir un desarrollo “tranquilo” y sin alteraciones hasta recuperar el dinero invertido.


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