El poder judicial pierde
Viedma
Hasta hace algunas horas, tanto la sociedad rionegrina como su Poder Judicial tenían al menos la posibilidad de contar con una honrosa candidata a ocupar dignamente una de las vocalías vacantes del STJ.
Eso no será factible por razones de salud de la candidata que la alejan y nos alejan, lamentablemente, de esa opción.
Doy razones: no tengo relación personal con la candidata, pero me constan, por distintas circunstancias, su calidad personal y profesional. Trabajó siempre con honestidad y respeto hacia colegas y clientes, tanto en el ejercicio libre de la profesión como así también como abogada de la Fiscalía de Estado, y en otros organismos públicos.
Trabajó durante distintos períodos en el Colegio de Abogados de Viedma, y luego fue designada como vocal del Tribunal de Cuentas de la provincia, casi por unanimidad tanto por el oficialismo como por la oposición. Y creo que no se equivocaron. Porque desde esa designación se dio punto final a una etapa para el olvido dentro del órgano de control, signada por la arbitrariedad y la persecución. No solamente el personal comenzó a ser escuchado y reconocido, sino que además su llegada aportó seriedad, calidad y transparencia al trabajo, condenando a personajes otrora intocables y marcando límites a actuales funcionarios. Ello confirma la buena elección.
El Poder Judicial se pierde también a una candidata que, como Consejera de la Magistratura, no dudó en cuestionar su desempeño y ponerlo en clara evidencia, dictaminando con dureza en la causa del homicidio de Atahualpa Martínez y resolviendo a favor de la destitución del ex juez Bernardi, quedando así demostrada su voluntad de no participar de la impunidad corporativa.
La provincia de Río Negro se pierde una buena oportunidad de cambio ético y de verdadero compromiso con el trabajo digno y honesto, con la baja de la Dra. Natalia Falugi.
Andrea Gioconi
DNI 21.025.870