El rock empezó así
Hace 50 años se editaba “Please please me”, el primer LP de The Beatles: media hora de una manera de componer y tocar rock que permanece desde entonces en todas las bandas, sea cual fuere su estilo.
juan mocciaro
jmocciaro@rionegro.com.ar
Doce horas y 400 libras después de aquel larguísimo once de febrero de 1963, The Beatles tenían su primer LP. Pero fue mucho más que eso. El rock encontraba su sonido para siempre y ese disco, “Please please me”, fue su boleto a la eternidad. Porque desde entonces siempre habrá algo beatle en cada disco de cada banda hasta hoy. Todo sonará siempre un poco beatle y eso fue lo que ese día la banda de Liverpool hizo, además de hacer su primer long play. Pero no sería hasta el 22 de marzo, día en que fue editado, que el gran público iba a saberlo. Ellos, en cambio, lo sabían desde un principio.
Para el día en que entraron a Abbey Road a grabar su primer LP, The Beatles ya eran una banda muy curtida y mucho más salvaje de lo que su aspecto y las canciones que iban a grabar dirían de ellos. Para entonces, no sólo habían editado dos exitosísimos singles, “Love me do” y “Please please me”, habían hecho decenas de presentaciones en la tevé y una intensiva y áspera temporada en Hamburgo, Alemania, tocando cada día durante horas, entre agosto de 1960 y diciembre de 1962.
La idea de George Martin, el productor de The Beatles y director musical del sello EMI, era llevar al estudio la energía que la banda desparramaba cada noche sobre el escenario de The Cavern, el pub donde tocaban habitualmente.
En aquellos tiempos de discos simples y lados B, cuando una banda grababa un LP sabía que debía incluir no menos de 14 canciones porque menos era considerado una estafa. Además las canciones eran más bien cortas, de no más de tres minutos. Por lo que sabían que tenían que grabar diez canciones en ese puñado de horas de estudio con las que contaban y ese puñado de libras que la discográfica consideró que el primer LP de The Beatles debía costar. Fue suficiente para ellos.
No era habitual que los artistas tuvieran que grabar en un sólo día un ‘long play’ completo, pero George Martin, que manejaba el presupuesto de los artistas que grababan en Parlophone, el pequeño sello subsidiario de EMI para el que The Beatles grabaron, creía podían hacerlo y así ahorrase bastante dinero. El productor les dijo que EMI había pagado “nada menos” que 400 libras esterlinas por el alquiler de 16 horas del Estudio 2 de Abbey Road. The Beatles cobraron por ese día de trabajo siete libras con 10 chelines cada uno. El salario mínimo que imponía el sindicato de músicos.
La idea de Martin de reproducir dentro del estudio la energía y espontaneidad desplegada en el escenario fue seguida al pie de la letra por la banda, que grabó casi todas las canciones en vivo casi sin sobregrabaciones. El resultado fue brillante, pero el proceso fue desgastante al extremo. Por ejemplo, hicieron trece tomas de “There’s a place”, doce de “I saw her standing there” y tres de “Anna (go with him)”. “Boys”, en cambio, que cantó Ringo Starr, fue hecha en una sola toma.
Las sesiones de grabación se dividieron en tres bloques de algo más de tres horas cada uno, con los músicos tocando en vivo su repertorio habitual de The Cavern de Liverpool, con composiciones propias y algunas versiones. De hecho, la intención inicial de George Martin era registrar el disco en The Cavern, aunque finalmente se desechó esa idea. La jornada arrancó con “There’s a place” y terminó nueve horas y 45 minutos después con “Twist and shout”, de los Isley Brothers, el último tema del disco, que apareció sobre el final del día cuando buscaban un cierre poderoso. Y vaya si lo fue.
El álbum, de 32 minutos de duración, contiene 14 canciones de las cuales diez fueron grabadas el 11 de febrero de 1963. Las otras cuatro (“Love me do” y “Please please me” y sus respectivos lados B, “PS I love you” y “Ask me why”) ya habían sido registradas, entre agosto y noviembre de 1962, como simples. De las catorce canciones registradas, ocho fueron compuestas por Lennon y McCartney, algo extremadamente inusual para las bandas de la época. Los Rolling Stones, por caso, incluyeron sólo una canción propia en su debut de 1964. Más aun, el segundo single de los Stones, de 1963, fue “I wanna be your man”, una canción de Lennon-McCartney.
El disco salió a la venta el 22 de marzo de 1963 y el impacto fue inmediato: se mantuvo en el primer lugar durante las siguientes 30 semanas hasta que fue desplazado por el segundo LP de Los Beatles, “With The Beatles”. Días antes de la salida del disco, Little Richard, de gira por Inglaterra, le decía a la revista “New Music Express”: “Nunca había escuchado un sonido así que fuera hecho por músicos ingleses. Honestamente, si nos los hubiera visto con mis propios ojos, habría pensado que se trataba de una banda de músicos negros de mi barrio”.
Pero eran The Beatles.
The Beatles 1st LIVE TV Appearance Oct 4, 1963
The Beatles – “Drop In” Swedish TV show
The Beatles – Please Please Me (Disco completo)