El verano, enemigo de la venta callejera

El número de puestos en Neuquén se redujo el año pasado. Las oportunidades en los balnearios y las altas temperaturas influyen en una actividad que se reparte entre la informalidad y las habilitaciones comerciales.



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En las calles del centro neuquino se pueden encontrar ofertas de indumentaria, bijouterie, artículos deportivos, tecnología y accesorios. (Foto: Mauro pérez )

El sol que azota con crudeza y calles despobladas es la postal que deja un fin de mes de verano en el centro de la ciudad de Neuquén. El poco movimiento comercial refleja un momento complicado para quienes viven de la venta callejera y quienes tienen sus negocios sobre las veredas.

Existen dos grupos bien diferenciados: los que están regularizados por el municipio que explicaron que hay pocas ventas y subsisten con la primera quincena del mes; y, por otro lado, los denominados “golondrina”, que no tienen habilitación y brillan por su ausencia. Según contaron sus competidores estos aprovecharon la temporada de verano para vender en las playas de Las Grutas o la zona de los balnearios.

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En consonancia con el relato recogido en las calles, un informe elaborado por el Observatorio Económico de la cámara de comercio neuquina, Acipan, reveló que la venta en puestos callejeros tuvo un descenso del 3,1% durante el último trimestre del año pasado.

Sin embargo, en términos nominales, no representa una caída sustancial porque implicó la desaparición de un solo puesto. “El promedio mensual pasó de 42,7 a 41,3 puestos callejeros”, señala el informe difundido a los medios de comunicación.

Las explicaciones para el estancamiento y la retracción del sector suman distintas variables, quienes tienen sus carritos en las veredas y viven el día a día explicaron que “está todo muy complicado con las ventas, pero es algo que viene pasando hace años”, señaló Isaac, un vendedor que se dedica al rubro callejero desde hace al menos 30 años.

Explicó que el momento más “dulce” es la primera quincena del mes, porque la gente está recién cobrada y sale masivamente, con las ventas de ese periodo “alcanza para pagar el alquiler, las cuentas del mes y la comida, después vas viendo si tenes algunas ventas el resto de los días, todo suma”.

El hombre afirmó que de todas formas enero es un mes difícil, porque muchos parten de vacaciones y las calles “quedan peladas”. Por otro lado el calor incentiva poco a los clientes y por la tarde “recién después de las 19 vemos algo de movimiento, porque antes no hay sombra”, manifestó.

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El mismo fenómeno aplica para los puesteros que no están habilitados, y que son llamados “golondrinas” porque “aparecen a principio de mes o en fechas especiales. Pero el municipio los corre o les incauta la mercadería”, señaló otro comerciante que está sobre la calle Perito Moreno, en la zona del Bajo de la capital neuquina.

En una recorrida que realizó este medio ayer por la mañana por el centro de la ciudad, no se pudieron advertir a los conocidos manteros, quienes no están habilitados por la comuna. La explicación que ofrecieron los puesteros es que “se van a la playa y vuelven en marzo, cuando terminan las vacaciones”.

Comerciantes ven un cambio en los compradores

Para las autoridades de Acipan, la reducción de puestos callejeros es favorable y encuentran dos explicaciones: las inspecciones constantes del municipio y que “los gustos de los compradores van cambiando y buscan otro tipo de mercadería”.

El vicepresidente de la asociación, Edgardo Phielipp, puntualizó que “ahora la gente va cambiando de gustos y busca otro tipo de productos, entonces apunta a mercadería de mayor calidad, que sean más duraderos también. Es algo que beneficia al comercio en general”.

En relación con la venta callejera, la cámara que reúne a los comerciantes neuquinos realiza sondeos trimestrales desde enero del año 2012. El último informe se difundió este fin de semana y relevó la cantidad de sitios visibles en el microcentro de Neuquén, en el último trimestre del 2017, registró un promedio mensual de 41,3 puestos de venta callejera en la zona del bajo, con una variación negativa de 3,1% respecto al mismo trimestre de 2016, donde el promedio fue de 42,7%.

Explicaron que la mayor concentración se encuentra en las calles Sarmiento y Mitre, así como en la avenida Olascoaga (63% del total). Un año atrás las mismas calles y la avenida reunían el 61% de los puestos callejeros totales.

Dato

Fiscalización municipal: requisitos básicos

La ordenanza que reglamenta la venta callejera es la 12.587 y se sancionó en septiembre del 2012, pero se comenzó a implementar en el año 2013. Con ella se redujo la cantidad de puestos que puede haber por cuadras, permitiendo solo uno y además estableció requisitos básicos para la actividad.

Para estar habilitados por la comuna, entre otros aspectos, los comerciantes deben estar registrados en el monotributo social y además pagar un canon municipal que según indicaron los puesteros, este año aumentó a $375 mensuales.

Datos

63%
de los puestos de la capital neuquina están ubicados en las calles Sarmiento, Mitre y avenida Olascoaga.

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