Embestida autoritaria a varios derechos

Redacción

Por Redacción

ANÁLISIS

Los Kirchner, empeñados como están en vapulear al que consideran enemigo –en este caso el grupo Clarín– dieron un paso más. Pero en su ofensiva arbitraria contra Fibertel están violando una suma de garantías constitucionales: embisten contra el derecho de propiedad, la libre competencia, el derecho del consumidor y la libre expresión. La “originalidad” de esta arremetida es que alcanza a internet, un servicio sobre cuya regulación el gobierno estaba prácticamente al margen. La vertiginosa dinámica de la red en la incorporación de contenidos y herramientas desactualiza la propia ley de medios, pergeñada especialmente contra los sistemas que no le eran fieles al kirchnerismo. Ahora el gobierno avanza en el control de internet y se atreve a censurar la emisión de un vehículo de comunicación. Un tranco autoritario, al estilo de los que suele dar Hugo Chávez en Venezuela. Está claro que no parece medir con la misma vara a otras empresas similares que se han fusionado. Paradójicamente, al quitar la licencia a Fibertel (para peor sin otorgar a la empresa derecho de defensa alguno), el gobierno tiende a concentrar más el negocio en mínimas opciones. Y al usuario del servicio no sólo lo interfiere en su libre elección de proveedor y contenidos; le suma una inesperada perturbación al obligarlo a emigrar hacia otro proveedor cuyo servicio probablemente ya había evaluado.


ANÁLISIS

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora