En plena calle acribillan a un joven en Neuquén
Gastón Soazo era hermano de Rubén, ultimado el sábado por la policía cuando asaltaba a una familia del barrio Barreneche. Tenían frondosos prontuarios. Sería un ajuste de cuentas.
POLICIALES
NEUQUÉN (AN).- Una enemistad entre dos bandas de jóvenes terminó en la mañana de ayer con el brutal homicidio de Gastón Maximiliano Soazo.
La víctima, de 22 años, fue ultimado de tres disparos, dos de ellos en la cabeza. Por su crimen ya se emitió una orden de captura contra el principal sospechoso.
De acuerdo a la investigación del caso Soazo pasó la noche anterior por la vivienda de Coronel Pringles 857, el barrio Islas Malvinas, en donde había una reunión familiar.
Pero al ver que había otro joven con el que tenía rencillas de vieja data, se fue.
Volvió a las 9:15 de la mañana de ayer a buscar la chica que había dejado en la fiesta, pero mientras ella se subía a su moto, tres hombres habrían salido del interior de la vivienda y sin darle tiempo ni para sacarse el casco, le dieron los tres disparos.
La autopsia reveló que el primero le impactó en la zona intercostal desde el costado derecho.
Otro tiro le dio en el rostro, a la altura del pómulo, y el último también impactó en su cráneo, pero esta vez por la nuca. Una interpretación es que lo ejecutaron a la manera de un remate.
Gastón Soazo era el hermano menor de Rubén “Teté” Soazo, el joven de 24 años que fue abatido por la policía el sábado pasado en un asalto en el barrio Barreneche. Ambos formaban parte de la banda conocida como Los Bin Laden, de toma La Familia, un grupo que mantiene disputas violentas con otras bandas. (Ver aparte)
Por la ubicación del crimen, ocurrido en plena calle y a las 9:15 de la mañana, el fiscal de Delitos Violentos contra las Personas, Agustín García, ordenó anoche la captura de un joven de 24 años que se cree que es el autor del hecho, que se llevó a cabo con un arma calibre 9 milímetros.
La jueza Mara Suste autorizó ayer el allanamiento de tres viviendas ubicadas en la misma cuadra del fatal ataque, dado que en función de los testimonios recogidos los agresores corrieron rápidamente a una vivienda ubicada en la vereda de enfrente.
En total cuatro personas fueron demoradas en un principio, tres de ellas mujeres, pero luego se dispuso su liberación teniéndolos como testigos del hecho. En tanto que el joven que los vecinos vieron huir del lugar a bordo de otra motocicleta no sería el autor del crimen.
Pese al rápido cercado de toda la cuadra por parte del personal policial, en los allanamientos no se logró dar con el arma utilizada y solo se secuestró una motocicleta vinculada a la investigación.
Los vecinos de la cuadra advirtieron que las tres viviendas allanadas son de una misma familia, a quienes acusaron de cometer constantes delitos.
Desde la policía se ratificó que tanto el joven asesinado, como los demorados y el sospechoso buscado, cuentan con frondosos antecedentes policiales y judiciales.
Es por ello que enmarcaron el caso en un ajuste de cuentas entre bandas ahora enemistadas, a raíz de peleas por el reparto del dinero producto de ilícitos.