Aprobaron el ingreso al RIGI del Gasoducto San Matías: la inversión de US$ 1.300 millones transportará gas desde Vaca Muerta a Río Negro

El proyecto contempla la construcción de un ducto de 472,5 kilómetros entre Neuquén y San Antonio Oeste. La iniciativa forma parte del esquema de exportación de GNL impulsado por Southern Energy y habilitaría ventas al exterior por unos US$ 2.500 millones anuales.

Por Sofía Agüero

La iniciativa demandará una inversión de US$ 1.300 millones y permitirá abastecer los futuros proyectos de exportación de gas natural licuado (GNL). Foto gentileza.

El Gobierno nacional anunció, que fueron aprobados dos nuevos proyectos bajo el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) que apunta a fortalecer la infraestructura energética vinculada a Vaca Muerta y al desarrollo de las exportaciones de gas natural licuado. Uno de ellos, se trata del Gasoducto San Matías, una obra valuada en US$ 1.300 millones que permitirá conectar la producción de gas de la cuenca neuquina con el Golfo San Matías, en la costa de Río Negro.

El anuncio fue realizado por el ministro de Economía, Luis Caputo, quien destacó que la iniciativa tendrá una capacidad de transporte de 27 millones de metros cúbicos diarios de gas natural y estará dedicada exclusivamente al abastecimiento del proyecto de exportación de GNL impulsado por Southern Energy S.A. (SESA), que ya había sido incorporado al RIGI durante el año pasado. Según indicó el funcionario, la obra habilitará exportaciones por alrededor de US$ 2.500 millones anuales.

El proyecto contempla la construcción del gasoducto Tratayén-San Antonio Oeste, una infraestructura de 472,5 kilómetros de extensión que unirá el corazón productivo de Vaca Muerta con la costa atlántica rionegrina. La mayor parte del trazado se desarrollará dentro de Río Negro y tendrá como objetivo garantizar el abastecimiento de gas para las futuras instalaciones de licuefacción destinadas a la exportación.


Los detalles


La obra será desarrollada por San Matías Pipeline y forma parte de un esquema más amplio liderado por Southern Energy, el consorcio integrado por Pan American Energy (PAE), YPF, Pampa Energía, Harbour Energy y Golar LNG. El objetivo final es transformar parte de la producción de gas de Vaca Muerta en GNL para su comercialización en los mercados internacionales.

Para ello, el proyecto prevé la instalación de dos unidades flotantes de licuefacción en el Golfo San Matías. Se trata de las embarcaciones Hilli Episeyo y MKII, que contarán con capacidades estimadas de producción de 2,4 millones y 3,5 millones de toneladas anuales de GNL, respectivamente. Estas instalaciones serán las encargadas de procesar el gas transportado desde Neuquén antes de su exportación.

En el detalle técnico, el proyecto establece una capacidad de transporte de hasta 28 millones de metros cúbicos diarios y prevé la utilización de caños de acero al carbono de 36 pulgadas de diámetro, que serán enterrados a casi un metro de profundidad a lo largo de todo el recorrido. El diseño busca garantizar un flujo continuo de gas hacia la costa atlántica, donde se concentrará la infraestructura exportadora.

Una de las obras complementarias más importantes será la construcción de una planta compresora en Allen. La instalación contará con tres equipos bajo configuración 2+1 impulsados por turbinas a gas y tendrá la función de incrementar la presión del sistema para asegurar el transporte del combustible hasta San Antonio Oeste. Según el proyecto, la planta ocupará un predio de aproximadamente 260 metros por 140 metros y permitirá elevar la presión hasta los 98 kg/cm²g.

El desarrollo también contempla la instalación de válvulas de seccionamiento, estaciones de medición fiscal, trampas lanzadoras y receptoras de scrapers y otros sistemas destinados a garantizar la operación segura del gasoducto. En San Antonio Oeste se construirá una estación de medición desde donde el gas será transferido a la infraestructura de Southern Energy para su posterior procesamiento.

El trazado recorrerá áreas hidrocarburíferas, zonas rurales y sectores productivos de Río Negro, en buena parte de su recorrido en paralelo al oleoducto Vaca Muerta Oil Sur (VMOS), actualmente en construcción. La cercanía entre ambas infraestructuras busca aprovechar corredores ya destinados al desarrollo energético y reducir la necesidad de nuevas intervenciones territoriales.


Proyección para el inicio de obras


Según el cronograma previsto, la construcción demandará alrededor de 24 meses. El inicio de las obras está proyectado para mayo de 2026 y la finalización para abril de 2028. Durante ese período se estima la contratación de unos 1.500 trabajadores.

Una vez operativo, el Gasoducto San Matías se convertirá en una pieza central de la estrategia exportadora vinculada a Vaca Muerta, al permitir que parte de la creciente producción de gas neuquino llegue a la costa atlántica para su transformación en GNL y posterior envío a los mercados internacionales.

Además, junto con este proyecto, el Comité RIGI también aprobó la segunda etapa del proyecto de litio Sal de Oro, desarrollado por la compañía surcoreana Posco en Salta y Catamarca. La iniciativa contempla una inversión de US$ 547 millones para alcanzar una producción anual de 23.000 toneladas de carbonato de litio, un volumen que permitiría generar exportaciones superiores a los US$ 300 millones por año.


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