De la Fuerza Aérea a los drones para Vaca Muerta: cómo tres amigos lograron desembarcar en el oil&gas y proyectarse a nivel internacional
Rafael Campagna, Emilio Caliri y Andrés Robles ejercieron en la Fuerza Aérea durante más de 20 años, pero siempre estuvieron interesados en armar sus propios proyectos relacionados con la aeronáutica. Fue así como en 2022 decidieron fundar VANTAC, con su base principal en la ciudad de Córdoba.
Rafael, Emilio y Andrés se conocen desde que coincidieron en la escuela de aviación, y ejercieron como oficiales de la Fuerza Aérea durante más de dos décadas. Con el paso de los años su interés se comenzó a volcar en distintos emprendimientos relacionados a la aeronáutica, hasta que finalmente decidieron retirarse del ejército para dedicarle todos sus esfuerzos a su propio proyecto, VANTAC, fundado en 2022.
La empresa especializada en servicios aéreos no tripulados integrales tiene su base principal en la Córdoba Capital, y contó desde el inicio con clientes de distintas partes del mundo. Aunque su crecimiento se fue dando de manera paulatina, tomó un gran impulso al desembarcar en el ámbito petrolero, especialmente en Vaca Muerta.
«Nos conocimos por la carrera. Andrés (Robles) es el más grande de nosotros, y de hecho fue instructor mío cuando éramos militares, mientras que Emilio (Caliri) fue compañero mío de promoción», señala Rafael Campagna en diálogo con EnergíaON.
Según recuerda, uno de los momentos más importantes en su trayectoria fue pedir el retiro de la Fuerza Aérea. A pesar de que los tres llevaban mucho tiempo como militares —y aún hoy sienten orgullo por su formación—, consideraron que la empresa corría el riesgo de quedarse estancada si no le daban el 100% de sus esfuerzos.

Ese cambio en sus vidas fue más allá de «las famosas frases de ser tu propio jefe», afirma: «Estuvimos más de 20 años en la Fuerza, y es complejo cuando lo ves desde adentro porque es como una cápsula. Entonces, tener una vida civil entre comillas es bastante complejo porque los horarios se cruzan».
«Por todo esto, al salir nos topamos con el mundo, en especial con el mundo del emprendedurismo que no es fácil. Sufrimos un montón de altibajos en el camino, pero al siguiente día teníamos que tomar la decisión, poner el pecho y no bajar la cabeza, jamás«, asegura.
Si bien durante un tiempo cumplieron casi las mismas funciones, actualmente optan por dividir los roles. Andrés ejerce como CEO de la empresa, mientras que Emilio es el CFO, ocupándose de las finanzas además de ser el responsable técnico. Por su parte, Rafael ocupa el cargo de CTO, enfocándose en la innovación tecnológica. En total, el equipo de VANTAC está integrado por 15 personas.
Su llegada a la industria petrolera
Varios años antes de fundar su principal proyecto, mientras estaban en la escuela de aviación, Rafael y Emilio fusionaron su pasión por lo aéreo y lo eléctrico para comenzar a fabricar sus primeros drones entre finales de 2007 y principios de 2008. Sus caminos se dividieron temporalmente cuando Emilio siguió su carrera en Buenos Aires, mientras que Rafael se quedó en Córdoba. Así fue como conoció a Andrés, quien fue su instructor en el curso de piloto.
En 2015, los tres fundaron junto a otros socios la escuela RC DOS Drone Operator School, que hoy sigue entrelazada con su empresa, y cuyo fin es capacitar a futuros pilotos en el manejo de drones. Los cursos se dictan de forma anual, y cuentan con la reglamentación de la Administración Nacional de Aviación Civil (ANAC) «Es el primer centro de instrucción aeronáutica para formar pilotos del interior del país, y el segundo a nivel nacional», comenta Rafael con orgullo.
Emilio daba clases desde la distancia, pero años después logró pedir el traslado de vuelta a la Argentina, por lo que una vez volvieron a encontrarse, dieron origen a VANTAC. «Lo que más nos diferencia es que venimos del aire», opina, en relación al conocimiento previo que adquirieron siendo parte de las Fuerzas Armadas, tanto en el manejo de vehículos aéreos como desde el apartado técnico.
El crecimiento de su empresa se fue dando de forma paulatina, pero tomó un mayor impulso cuando arribaron a la industria del petróleo y el gas para finales de 2024. En una época en la que se enfocaban en la inspección de turbinas eólicas, se dieron cuenta de que en el rubro habían pocas empresas especializadas, lo que los motivó a comenzar a presentarse para diferentes licitaciones.
Rafael compara el camino de la empresa en el sector hidrocarburífero con la famosa frase de «todos los caminos van a Roma». Por ejemplo, cuando había una licitación para seguridad con YPF, de cuatro empresas que se presentaban, tres los llamaban para trabajar con ellos. «Entonces, una nos pedía los pilotos y otra los drones, o los drones más el servicio», cuenta.
Su vínculo con la industria no solo está en Vaca Muerta, ya que también prestan sus servicios en otras partes del país, como en la Cuenca del Golfo San Jorge. En ese ámbito de desarrollo es que hace un año se unieron con VEXTA, que brinda el servicio de inteligencia artificial, cuando los buscaron para el servicio de pilotaje y la venta de los equipos, y de esa manera crecer de manera conjunta.
«Hay que entender que hay todo un sistema, no es solamente el dron. Para que pueda volar, sacar la imagen y funcionar correctamente, tiene que funcionar bien el resto. Por eso nos concentramos en diseñar de sobremanera y con mucha seguridad, todos los sistemas anexos o conexos al dron», detalla.
Mirada a futuro
Desde sus comienzos se insertaron en el plano internacional, y sus primeros clientes provenían de Francia, quienes los contrataron para hacer inspecciones en el país. A partir de sus resultados, se fueron expandiendo a países como República Dominicana, Guatemala o El Salvador. Actualmente brindan sus servicios en más de 11 países.
A grandes rasgos, su actividad se puede sintetizar en cuatros aspectos: seguridad y defensa; inspecciones de posibles daños y riesgos en infraestructura o áreas naturales; relevamiento y modelado 3D de terrenos; y alquiler, venta y reparación de equipamiento aéreo.
Más allá del ámbito petrolero, también trabajan en otros sectores incluyendo cooperativas, municipios, Fuerzas Armadas, o incluso la filmografía. Entre los pedidos más curiosos, Rafael destaca su colaboración con Red Bull España para deportes extremos, así como varios servicios que le prestaron a empresas dedicadas a la investigación científica.
Entre sus metas a futuro, buscan lograr la habilitación de la ANAC para tener el primer taller habilitado para el mantenimiento de drones en el país.
«Una fábrica tiene un montón de elementos que son muy costosos y difíciles de obtenerlos, entonces con la expertise que tenemos nosotros estamos ya vamos por la cuarta reunión con el Departamento de Ingeniería de la FADEA (Fábrica Argentina de Aviones) para fabricar algún conjunto«, adelanta.
Para Rafael, es común encontrar a muchos ex militares dentro del rubro, y no es coincidencia, ya que su perfil ordenado es bienvenido en la industria. «El hecho de venir de la Fuerza nos da una visión clara, y el que está del otro lado quizás sabe lo que nosotros pensamos y cómo fuimos formados. Nos ha ido muy bien porque aplicamos lo que somos«, afirma.
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