La Cámara Africana de Energía cuestionó a Europa y Estados Unidos por limitar el desarrollo de África y América Latina en hidrocarburos

NJ Ayuk, el CEO de la Cámara Africana de Energía cuestionó las presiones de Europa y Estados Unidos para limitar el desarrollo de los hidrocarburos en los países emergentes. Defendió la explotación de petróleo y gas como herramienta para combatir la pobreza y reclamó reglas más ágiles para atraer inversiones. 

Redacción

Por Redacción

NJ Ayuk, CEO de la African Energy Chamber, principal organización continental que aboga por el sector de hidrocarburos y la expansión energética en África, lanzó una fuerte defensa del desarrollo petrolero y gasífero en África y cuestionó las exigencias de descarbonización promovidas por Europa y Estados Unidos. Durante una entrevista en la que también hizo referencias a América Latina, sostuvo que los países en desarrollo deben priorizar la industrialización y el aprovechamiento de sus recursos naturales para combatir la pobreza. 

Ayuk aseguró que el continente africano cuenta con un enorme potencial gasífero que todavía está lejos de ser plenamente aprovechado. Mencionó proyectos de gran escala en Mauritania y Senegal y señaló que existen oportunidades significativas para incrementar la producción, siempre que se garantice financiamiento y condiciones regulatorias favorables. 

En ese sentido, destacó la importancia de eliminar trabas burocráticas que, según su visión, ralentizan las inversiones energéticas. Incluso puso como ejemplo la necesidad de avanzar hacia marcos regulatorios más ágiles, capaces de acelerar la ejecución de proyectos estratégicos para el desarrollo económico. 

Para el CEO, tanto África como América Latina atraviesan una ventana de oportunidad para expandir la producción de gas natural. Consideró que este recurso no solo puede abastecer a los mercados internacionales, » sino también impulsar industrias locales vinculadas a la petroquímica, la producción de fertilizantes y el desarrollo agrícola». 

Ayuk vinculó esta necesidad con las lecciones que dejó la guerra entre Rusia y Ucrania. Señaló que muchos países africanos advirtieron durante la crisis su dependencia de importaciones de alimentos e insumos estratégicos. A su juicio, » la disponibilidad de gas permitiría producir fertilizantes como urea y amoníaco dentro del continente y reducir la vulnerabilidad frente a interrupciones en el comercio global». 

Otro de los ejemplos que utilizó fue el de la refinería Dangote, en Nigeria, considerada la mayor de África. Según explicó, la puesta en marcha de esa instalación permitió reducir la dependencia de combustibles refinados importados y fortaleció la seguridad energética regional en un contexto de tensiones geopolíticas y alteraciones en las cadenas de suministro. 

El dirigente recordó que durante décadas numerosos países africanos exportaron petróleo crudo para luego importar combustibles refinados desde Europa y América del Norte. En su visión, el desafío actual consiste en agregar valor localmente, procesar los recursos dentro del continente y abastecer con esa producción a los mercados africanos. 


Escenario internacional


Respecto del escenario internacional, sostuvo que «África tiene capacidad para incrementar significativamente su participación en el mercado energético mundial». Destacó el crecimiento de los proyectos de gas natural licuado (GNL) y señaló que gran parte de la demanda proviene actualmente de países asiáticos, especialmente China y Japón. 

Sin embargo, remarcó que el crecimiento de «la producción depende de factores que van más allá de los recursos disponibles». La estabilidad política, la seguridad jurídica y la previsibilidad institucional fueron identificadas por Ayuk como elementos fundamentales para atraer inversiones. En ese marco, citó el caso de Venezuela como «ejemplo de cómo los cambios en el contexto político pueden impactar rápidamente sobre los niveles de producción«. 

Uno de los puntos más contundentes de su exposición estuvo relacionado con el debate sobre la transición energética. Ayuk cuestionó duramente las recomendaciones realizadas durante años por gobiernos europeos y organismos internacionales para limitar la explotación de hidrocarburos en África a cambio de financiamiento climático y programas de transición energética. 

“Tenemos que producir cada barril de petróleo que podamos encontrar para sacar a nuestra gente de la pobreza”, sostuvo. Según argumentó, resulta contradictorio que países desarrollados continúen otorgando nuevas licencias para la exploración y producción de petróleo y gas mientras reclaman a las naciones africanas que mantengan esos recursos bajo tierra. 

El directivo consideró que existe «una doble vara en la discusión global sobre el cambio climático». Recordó que economías como Noruega, Estados Unidos y el Reino Unido continúan desarrollando proyectos hidrocarburíferos y defendió «el derecho de los países africanos a utilizar sus recursos energéticos para mejorar infraestructura, educación, empleo y calidad de vida». 

Para Ayuk, «la responsabilidad principal de la descarbonización debe recaer sobre las naciones que históricamente generaron la mayor parte de las emisiones». En cambio, afirmó que África y América Latina necesitan «avanzar primero en procesos de industrialización que permitan generar riqueza y reducir los niveles de pobreza»

De todos modos, aclaró que el desarrollo energético no debe realizarse a costa del medio ambiente. Señaló que la explotación de hidrocarburos puede llevarse adelante con estándares de sustentabilidad y menores emisiones, pero insistió en que la agenda climática no debe convertirse en un obstáculo para el crecimiento económico de los países emergentes. 

“África y América Latina deben industrializarse. Los países ricos son los que tienen que descarbonizar”, resumió, en una definición que sintetiza la posición que la Cámara Africana de Energía viene impulsando frente a los debates globales sobre energía, desarrollo y transición energética. 


NJ Ayuk, CEO de la African Energy Chamber, principal organización continental que aboga por el sector de hidrocarburos y la expansión energética en África, lanzó una fuerte defensa del desarrollo petrolero y gasífero en África y cuestionó las exigencias de descarbonización promovidas por Europa y Estados Unidos. Durante una entrevista en la que también hizo referencias a América Latina, sostuvo que los países en desarrollo deben priorizar la industrialización y el aprovechamiento de sus recursos naturales para combatir la pobreza. 

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