Nación actualizó los precios de los biocombustibles: cómo podría repercutir en la nafta y el gasoil
La Secretaría de Energía fijó nuevos valores mínimos de adquisición para el biodiésel y el bioetanol de caña de azúcar y maíz que se utilizan en las mezclas obligatorias. Los incrementos rondan el 2% y estarán vigentes durante este mes.
El Gobierno nacional actualizó los precios de los biocombustibles destinados a las mezclas obligatorias con naftas y gasoil. La medida quedó formalizada a través de las resoluciones 306 y 307/2026 de la Secretaría de Energía, publicadas en el Boletín Oficial, y establece aumentos cercanos al 2%, vigentes a partir de las operaciones de este mes.
Los nuevos valores corresponden a los precios mínimos de adquisición que deben respetarse en las operaciones de comercialización en el mercado interno. Esta suba suma presión sobre los costos de elaboración de los combustibles, y su posible traslado a los surtidores dependerá de las decisiones comerciales de las empresas.
Cuánto cuestan los biocombustibles desde noviembre
La Resolución 306/2026 estableció los nuevos valores para el bioetanol que se mezcla obligatoriamente con las naftas. El precio mínimo de adquisición del producto elaborado a base de caña de azúcar quedó fijado en $1.104,886 por litro, mientras que el correspondiente al bioetanol de maíz se estableció en $1.012,662 por litro.
En ambos casos, los valores representan un incremento de alrededor del 2% respecto de los precios vigentes en octubre. La normativa también determinó que el plazo de pago no podrá superar los 30 días corridos desde la fecha de emisión de la fecha de la factura correspondiente.
Por su parte, la Resolución 307/2026 fijó en $2.074.474 por tonelada el precio de adquisición del biodiésel destinado a su mezcla obligatoria con gasoil. El plazo máximo de pago para este producto no podrá exceder los siete días corridos desde la fecha de la factura correspondiente.
El posible traslado a los surtidores
La actualización de los biocombustibles se conoce en un contexto en el que el Gobierno postergó la aplicación de parte de los aumentos previstos en los impuestos a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono.
Los biocombustibles forman parte de la estructura de costos de las naftas y el gasoil porque su incorporación responde a los porcentajes de mezcla establecidos por la normativa vigente. Por eso, los cambios en sus precios de adquisición pueden repercutir en los costos de las refinadoras y generar presión sobre los valores finales.
Sin embargo, los nuevos precios fijados por Energía no implican por sí mismos un aumento automático en los surtidores. Su eventual impacto dependerá de cómo las empresas incorporen esa variación a sus estructuras de costos.
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