Enfrentó a los ladrones y evitó el robo de su despensa
Eran tres jóvenes, dos armados con cuchillo que trataron de herir al propietario. Intervino la esposa e hija del hombre para auxiliarlo.
SEGURIDAD
En cinco años de trabajo, Julio C. nunca había sufrido un asalto o un intento de robo. El hombre había podido trabajar tranquilo en su despensa del barrio 106 Viviendas de esta ciudad, pero la noche del martes todo cambió. Tres jóvenes irrumpieron en el pequeño comercio y le exigieron que les dé cervezas. Dos de los desconocidos portaban cuchillos y trataron de lesionarlo. Pero Julio pudo eludir los puntazos y enfrentó a los asaltantes.
El hombre forcejeó con uno de los desconocidos armados. Los ruidos y gritos alertaron a su familia que estaba en el fondo de la vivienda. Se esposa y la hija mayor de Julio fueron hasta la despensa a ver qué pasaba. Allí, advirtieron que se trataba de un asalto y fueron en auxilio del hombre. Fueron minutos de intenso nerviosismo.
“Uno solo quiere que termine”, afirmó este miércoles por la tarde Julio, en diálogo con “Río Negro”. El hombre, cuyo apellido se mantiene en reserva por su seguridad, relató, junto con su esposa, la situación que había vivido la noche del martes.
Recordó que los tres sujetos con el rostro cubierto parcialmente ingresaron apenas se retiró una nena de la despensa. Dijo que había observado a un joven que estuvo parado unos minutos cerca de la puerta. La actitud del desconocido le llamó la atención. Pero nunca pensó que preparaban un asalto.
Contó que cuando los sujetos entraron a la despensa estaba envolviendo unas cosas. Apenas se dio vuelta para atender, observó que dos sujetos lo intimidaban con cuchillos. “¡Loco, dame cervezas!”, le gritó uno de los desconocidos y le lanzó varios puntazos que Julio eludió.
No se atemorizó. Los gritos alertaron a su señora y su hija que fueron en su auxilio. Julio señaló que los dos sujetos armados se retiraron y alcanzaron a robar dos botellas de cerveza. El otro asaltante quedó atrapado en la despensa. La hija de Julio le arrojó un vaso que tenía en la mano, que impactó de lleno en la humanidad del sujeto.
Julio admitió que descargaron la furia del momento contra el desconocido que en su afán de huir rompió el vidrio de un mostrador. “Los dos que estaban afuera querían entrar a la despensa a ayudarlo, y cerré como pude la puerta para impedir que entraran”, explicó. Al final, dejaron salir al asaltante golpeado, que se marchó con sus cómplices.
La hija de Julio sufrió un corte en una mano y él quedó con una pequeña herida en un dedo. “Sólo querían cervezas, ni siquiera me pidieron dinero”, contó. Sostuvo que no pudo dialogar con los sujetos, porque apenas estuvieron frente a él, comenzaron a lanzarle puntazos, que pudo esquivar.
El jefe de la Unidad Regional Tercera, comisario Juan Fernández, dijo que a raíz del intento de robo que sufrió la familia ayer por la mañana se reunió con dirigentes de la junta vecinal del barrio 106 Viviendas que reclamaron mayor presencia policial en la zona.
DeBariloche
SEGURIDAD
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora