Entrega y ritmo en una fiesta “solar”
Pasado el disgusto, el grupo colombiano Systema Solar hizo mover a los neuquinos.
Ya todos sabían que esa especie de rave en miniatura (unas 200 personas coincidieron en el boliche Pirkas, en la madrugada del sábado) se desataría en cuanto los colombianos de Systema Solar subieran al escenario. Y la banda que fusiona samples, géneros originarios del caribe, percusiones potentes e imágenes programadas en vivo, no decepcionó. Desde el inicio (3.30 de la madrugada) y durante casi una hora y media, la energía de Jhon Primera (voz); Índigo (Wálter Hernández, voz); Pellegrino (Juan Carlos Pellegrino, productor); Daniboom (Daniel Broderick, DJ y productor); DJ Corpas (Arturo Corpas, DJ) y Andrew (Andrés Gutiérrez, percusión) se adueñó del lugar, se multiplicó y transformó todos los cuerpos (¿y, acaso, las almas?) para convertir al público en una red joven y heterogénea, unida por esa decisión de formar parte del ritual. Como hilvanados por una aguja invisible, sonaron los temas del primer disco de la banda, “Systema Solar”: “Plaka”, “Bienvenidos”, “Mi Kolombia”, “Crees que soy sexy”, “Sin oficio”, “En los huesos”, “Chico”, “Faraguaya”, “Oye”, “Malpalpitando”, “Amenaza”, “El amarillo”, “Ya verás” y “Quién es el patrón”, y los músicos aprovecharon para anunciar que los algunos temas nuevos estarán incluidos en el disco que editarán antes de fin de año. La audiencia que participó con un compromiso de esos que sacuden, porque no existió un momento de “no-entrega”, saltó, bailó, gritó y abrazó esta inclasificable propuesta 2.0: si el objetivo de los solares es el de crear, arriba y abajo del escenario, una fiesta popular cada vez que se presentan, en Neuquén se acercó bastante. Estos muchachos (la dama de la banda, Vanessa Gocksch, no fue de la partida esta vez, aunque, seguramente, su arte visual haya estado ahí de todas formas), parten de los ritmos de su país, como el fandango, la cumbia o el porro, y los resignifican desde el hip hop, el house y el breakbeat. Tal vez un párrafo aparte merezca Andrew, Andrés Gutiérrez: con su enorme presencia-aporte desde la percusión, marcó el ritmo (hermanado con “las máquinas”), jugó sobre los parches, regaló matices, intensidad y se ganó todos los aplausos y gritos de reconocimiento. “¡Lo que toca. Es un animal!” “¡Tremendo percusionista!”, y así. El público disfrutó, y él también. No borró su sonrisa brillante y hasta se permitió dialogar con quienes estaban más cerca del escenario. Todos, artistas carismáticos, histriónicos, conectados con la galaxia que recrearon (tal vez Indigo y Jhon Primera, en su roles de “frontman”, hayan aparecido como los más visibles) multiplicaron los sonidos más diversos.} “Procedimiento de rutina” Si bien los músicos no se refirieron al tema, el público comentó, allá abajo, el “prejuicio” que mostró la policía local, cuando detuvo ese mismo día a dos de los músicos en un local comercial céntrico de la ciudad, mientras los artistas realizaban compras. Según las autoridades, “se trató de un procedimiento de rutina”. Para muchos asistentes, “sólo los detuvieron por ser colombianos”. Con todo, los músicos, que llaman la atención sobre el capitalismo, el cuidado del medio ambiente, los prejuicios de las sociedades, la injusticia y la policía, ya habían dejado establecida su postura en las letras de sus canciones. Percusionistas, vocalistas, productores, Dj’s y Vj’s: está claro que Systema Solar no es una banda tradicional. Los sound systems de Colombia (o pikos), fueron sólo el inicio. Luego, para llegar a su propuesta, la “Berbeneutika”, mezclaron todo: la raíz afrolatina del continente (la Verbena es una tradicional fiesta colombiana) y la tecnología. Y les salió maravillosamente.
Systema Solar mezcló ritmos tradicionales y tecnología en Neuquén.
Fotos: Matías Subat
Paula Gingins pgingins@rionegro.com.ar