Equinor apuesta fuerte a las energías en Argentina

La petrolera noruega amplió y diversificó su cartera de activos en los últimos tres años. Cuenta con áreas en Vaca Muerta, en el offshore y también participa en desarrollos renovables.




La operadora duplicó en poco tiempo la cantidad de bloques que posee en Vaca Muerta.

La operadora duplicó en poco tiempo la cantidad de bloques que posee en Vaca Muerta.

Equinor se ha convertido en una de las petroleras extranjeras que más se expandió en el país en los últimos tres años, con una apuesta que incluye cuatro áreas no convencionales en Vaca Muerta, ocho costas afuera en el Mar Argentino (alguna en sociedad con otras compañías), un parque solar y una participación en un parque eólico.

“Nuestro objetivo es construir un negocio sostenible y rentable en la Argentina bajo las premisas de nuestra compañía de seguridad, eficiencia y baja emisión de carbono”, afirma la presidenta de su unidad local, Nidia Álvarez Crogh, en una entrevista exclusiva con Energía On.

La compañía se encuentra en un estadio inicial en el proceso de exploración en la mayoría de sus bloques petroleros y en algunos aún no ha comenzado con las tareas, por lo que carece de un cálculo preciso del nivel de desembolsos que le requerirá su desarrollo.

“Nuestros planes de inversión en la Argentina dependen, como es regla en la industria de la energía, de los resultados de la exploración y evaluación actual y futura”, explica Álvarez Crogh. Y agrega que “en caso de obtener éxito en los bloques de Vaca Muerta que ya estamos trabajando, podríamos estar frente a importantes inversiones de millones de dólares en las próximas décadas”.

Sin embargo, los desembolsos que podría realizar la compañía noruega no sólo estarán atados al volumen de hidrocarburos que encuentren en los bloques de Vaca Muerta y el Mar Argentino, sino que, también, dependerán de las medidas que tome el gobierno de Alberto Fernández para el sector, que incluye el libre acceso al mercado cambiario y al giro de dividendos al exterior.

En números

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son las áreas de Vaca Muerta en las que la operadora de Noruega tiene activos. Este año ya sumó una.

Las condiciones de inversión en el país son otro condicionante”, resalta Álvarez Crogh, quien se reunió el martes pasado con el secretario de Energía de la Nación, Sergio Lanziani, donde le presentó los proyectos en los que está trabajando la compañía en la Argentina. “Nuestra posición es seguir invirtiendo en la Argentina como lo demuestra la última adquisición junto a nuestro socio Shell en Bandurria Sur, en la provincia de Neuquén”, explica.

De esta forma, lo ha venido haciendo desde que adquirió el 50% del área Bajo del Toro, en agosto de 2017, en la que YPF cuenta con la otra parte y la operación. Allí, ya perforó dos pozos horizontales entre 2018 y 2019 y se encuentra en la segunda fase del piloto, trabajando en otros seis que deberían estar terminados durante este año.

“Los resultados ahora son alentadores, pero es demasiado pronto para sacar conclusiones. Los planes futuros serán discutidos con nuestro socio y operador, YPF”, señala la directiva.

Tres meses después de haber comprado esta área, Equinor fue adjudicada con Bajo del Toro Este, en la quinta licitación realizada por Gas y Petróleo del Neuquén (GyP). Allí, cuenta con una participación del 90% y la operación, mientras que la firma estatal neuquina controla el 10% restante.

En este bloque de 133 kilómetros cuadrados, la compañía noruega planea comenzar con los estudios de sísmica durante este año. “Según el procesamiento y la interpretación de esos datos, se tomará la decisión de perforar”, destaca Álvarez Crogh. El contrato de concesión estipula que debe realizar un pozo antes de 2022.

Equinor volvió al ruedo entre fines del año pasado y comienzos de 2020 y sumó a su cartera dos nuevas áreas no convencionales en Vaca Muerta: Águila Mora Noreste (junto a GyP) y Bandurria Sur (en sociedad con Royal Dutch Shell e YPF).

El dato

8
son los bloques costas afuera u offshore que la firma posee en solitaria o junto a socios.

La primera, de 74,20 kilómetros cuadrados, la obtuvo en la ronda de ofertas del Plan Exploratorio Neuquén que realizó la empresa estatal en diciembre de 2019, y cuenta con el 90% de participación y su operación.

En este área, que limita al norte con Bajo del Toro y Bajo del Toro Este, la petrolera noruega se comprometió a perforar un pozo antes de 2023, pero por el momento no tiene planes de llevarlo a cabo durante este año.

De los nuevos bloques, el más avanzado es Bandurria Sur, donde Equinor le compró a Schlumberger Production Management (SPM) Argentina el 24,50% de su participación, en 177,50 millones, el 31 de enero pasado. En la misma transacción, Shell se quedó con el otro 24,50% que tenía la firma con sede en Houston por el mismo monto, mientras que YPF cuenta con el 51% y la operación.

La compañía tiene los permisos de exploración de 8 bloques.

Actualmente, la compañía noruega y la anglo-holandesa están negociando con la petrolera controlada por el Estado la adquisición de un 11% más de sus acciones en el área de 220 kilómetros cuadrados para pasar a controlar en conjunto el 60%. El monto a pagar podría alcanzar los 80 millones de dólares, pero el traspaso está sujeto a una serie de condiciones, incluida la aprobación de la autoridad competente.

El bloque se encuentra en la fase piloto avanzada y cuenta con una producción de 10,300 barriles de petróleo equivalentes por día (boed). El cambio de accionistas no afectaría el plan de inversión de YPF para pasar a desarrollo masivo el bloque.

Allí, la petrolera controlada por Estado pensaba desembolsar unos 6.300 millones de dólares en los próximos treinta años junto a Schlumberger para perforar 557 pozos desde 2019-2050 y, así, sextuplicar su producción a 58.000 boed y asegurar este nivel en la próxima década.

De concretarse, Shell y Equinor deberían aportarán su parte proporcional de la inversión, unos 1.900 millones de dólares cada una en ese mismo período. En tanto, YPF tendría que hacerse cargo de los 2.520 millones restantes, si los planes de desarrollo se mantienen.

En el momento apropiado, discutiremos con YPF la visualización de Bandurria Sur, incluidos los niveles de producción, las inversiones y el número de pozos”, resalta Álvarez Crogh.

Inversiones en el offshore y las energías renovables

Equinor también hizo una apuesta fuerte en áreas costas afuera en el Mar Argentino, donde se quedó con ocho (cinco como operadora) en la licitación internacional que realizó la Secretaría de Energía de la Nación, en abril del año pasado.

En cuatro de ellas (CAN 108, MLO 121, AUS 105 y 106) cuenta con el 100% del control, mientras que en las restantes tiene una participación del 50%, en sociedad con YPF (CAN 102 y 114 y CAN 100 aún en fase de aprobación por las autoridades) y del 25% en MLO 123, en una alianza con la francesa Total (37,50%) e YPF (37,50%).

“Estos bloques se extienden a través de varias cuencas y suman un área prospectiva significativa a la cartera de exploración de Equinor, que se ajusta a la estrategia de la compañía de acceso a escala en cuencas con alto potencial”, explica Álvarez Crogh a Energía On.

La petrolera noruega también se ha volcado al negocio de las energías renovables, como lo vienen haciendo muchas de sus competidoras a nivel mundial.

En la Argentina, cuenta con dos proyectos en desarrollo, uno solar en San Juan, y otro eólico en Santa Cruz. El primero, Guañizuil 2A (100 MW), lo está construyendo en sociedad con Scatec Solar.

En San Juan se avanza en el primer desarrollo de la compañía en el campo solar.

Actualmente, el parque se encuentra en proceso de pruebas internas y comenzará a inyectar electricidad a la red nacional cuando esté terminada la línea de alta tensión, que está levantando el Ente Provincial Regulador de la Electricidad (EPRE), según señala una fuente cercana a la firma noruega.

Equinor, a su vez, le compró en agosto a YPF Luz el 50% de los proyectos eólicos Cañadón León I y II, de 120 MW, en 30 millones de dólares transacción que está en proceso de aprobación. La empresa espera tenerlos terminados en septiembre, dentro de los plazos que tenía acordados en el contrato que firmó con la Compañía Administradora del Mercado Mayorista (Cammesa), destaca una fuente cercana a la compañía argentina.

Según fuentes de la industria, Scatec Solar planea seguir expandiéndose con la adquisición de nuevos parques de energías renovables en la Argentina por, al menos, 130 MW. “La decisión dependerá de las medidas que adopte el Gobierno para el sector”, concluye Álvarez Crogh.


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