Escapó, pero prometió que se entregaría
Según pudieron ver los agentes de La Japonesa, en el Honda Fit que actuó como vehículo “puntero” en la travesía narco iban dos hombres. Cuando el VW Passat quedó retenido, el Honda avanzó unos cientos de metros más y giró en “U”.
POLICIALES
Sus ocupantes sabían que los únicos dos policías que había en el lugar poco podrían hacer por retenerlos si pasaban de nuevo, a toda velocidad y aun a riesgo de recibir algún balazo, de regreso hacia La Pampa. Y así lo hicieron.
El auto se perdió en el desolado paisaje nocturno sin que los policías de “La Japonesa” pudieran salir en persecución, porque de hacerlo descuidarían el cargamento narco que acababan de descubrir y porque los refuerzos más cercanos demorarían al menos una hora en llegar.
Fue así que los policías rionegrinos alertaron a sus pares de La Pampa y les advirtieron que un sospechoso y moderno auto se dirigía hacia allí. Sin embargo -los investigadores no se explican aún por qué- el auto pudo pasar sin problemas el primer control pampeano.
Según confiaron altas fuentes de la causa, una mujer policía detuvo la marcha del Honda, identificó a su conductor, le pidió algunos papeles y lo dejó ir. También le tomó la patente y constató que la chapa pertenecía a otro vehículo. Pero aún así pasó. Para entonces, el conductor ya viajaba solo en el Honda y nadie sabe hasta el momento quién era ni dónde descendió su acompañante.
El cómplice identificado es un joven perteneciente a una familia pudiente de San Isidro. Sabiéndose buscado y cuando ya pesaba sobre él una orden de captura internacional, se contactó con el abogado defensor de Medina y por su intermedio pidió que le concedan una exención de detención como garantía para entregarse. El juez García Davini le concedió el beneficio a cambio de una fuerte caución económica que ya fue depositada y del compromiso de presentarse a la indagatoria, fijada para principios de agosto