Escuela de oficios: las aulas que ofrecen una segunda oportunidad
Electricidad, peluquería, carpintería y plomería y gas son los favoritos de esta institución en la que también los adultos pueden terminar la primaria.
Adela tiene 81 años y está terminando sus estudios primarios. Cursa tercer grado y desde que comenzó no ha faltado a ninguna clase. Natalia Otero asiste a las clases de plomería. Ambas mujeres tienen una fuerza de voluntad admirable y son estudiantes en la Escuela de Exalumnos Don Bosco.
Durante décadas, este colegio ubicado en la zona norte de Roca les ha dado la oportunidad a miles de tener un oficio. Y desde Villa Regina hasta Cipolletti vienen a cursar. La capacidad es para poco más de 400 estudiantes. Y la demanda de lugares va creciendo. Por eso, cada año, queda afuera casi la misma cantidad de personas que se inscribe. Este año, por ejemplo, de las 766 personas inscriptas sólo quedaron 413.
Corte y confección, peluquería, auxiliar contable, plomería y gas, electricidad del automóvil, carpintería, tapicería y soldadura eléctrica y autógena son algunos de los oficios que se pueden cursar en sus aulas. ¿Los favoritos? Electricidad, plomería y gas, peluquería y carpintería. En ese orden.
“Hay gente que trabaja todo el día y viene a estudiar, comparten algún mate o una torta frita porque no han comido en toda la jornada. El año pasado egresó una señora de 77 años, un orgullo para nosotros”, asegura Jaime Andrés Ulloa, director de la Escuela de Exalumnos Don Bosco desde hace 15 años.
El colegio fue fundado por el padre Pablo Smith y es uno de los pocos establecimientos que hay en la provincia que se autofinancia. Además de oficios, en esta escuela los adultos pueden completar su educación primaria. “Estoy muy conforme porque la maestra es muy buena como persona, y estoy aprendiendo mucho de ella”, dice sonriente Adela. “Mi hijo me anotó, porque yo no sabía leer ni escribir. El quería que no fuera más analfabeta”, expresó esta jubilada y ama de casa. “Tengo un montón de nietos y bisnietos, 24 en total”, contó a “Río Negro”.
Carlina Gómez es su maestra. “Uno respeta los procesos de cada uno, hay gente que nunca ha ido a la escuela y empezó de grande. Otros tuvieron que abandonar y ahora volvieron porque tienen más tiempo, sus hijos están más grandes, y de acuerdo a la capacidad de cada uno se les da tareas”.
Natalia es la única mujer de la clase de plomería y gas I. Ella admite que se decidió a estudiar porque no encontraba un buen plomero. “Me cansé de buscar uno. Mi papá se dedica a esto y dije: no debe ser tan complicado, y me puse a estudiar”, dijo. “Me gusta mucho poder hacerlo. Ahí me salta mi lado feminista, y demostrar que también nosotras podemos”. El año pasado hizo prácticas en varias casas de sus vecinos. “En el Don Bosco se hace la plomería para gente necesitada”, asegura Natalia, que está a pocos pasos de convertirse en una egresada más de este lugar.
En números
Los requisitos
para inscribirse
Hay cursos con 30/35 alumnos y otros con 25, depende del espacio físico.
El único requisito para inscribirse en un taller es tener finalizada la escuela primaria. Los que terminan su educación primaria en el colegio tienen una vacante asegurada para hacer un curso y no tienen que ir a sorteo.
Datos
- 413
- alumnos son los que cursan actualmente en la Escuela Don Bosco. Cada año quedan muchos afuera.
- $ 250
- mensuales es la cuota voluntaria que se cobra para sostener la institución.
- 8%
- es la tasa de deserción que tiene esta escuela. El año pasado, por ejemplo, sólo 34 alumnos dejaron de ir a cursar al Don Bosco.