España se paralizó por una masiva huelga contra el ajuste de Rajoy

Mareas humanas desfilaron hoy en más de 100 ciudades con la esperanza de frenar las reformas y las políticas de austeridad del gobierno. En Barcelona, hubo una verdadera batalla campal entre policías y manifestantes.

Redacción

Por Redacción

España se vio paralizada hoy por la primera huelga general contra el ajuste implementado por el gobierno neoliberal del presidente Mariano Rajoy, con cientos de miles de personas que salieron a protestar en más de 100 ciudades y una verdadera batalla campal en Barcelona entre policías y manifestantes.

Alentados por la masividad de las manifestaciones, los sindicatos amenazaron con escalar sus protestas si el gobierno no corrige el rumbo en un mes, pero el Ejecutivo de Rajoy minimizó el impacto de la huelga y las protestas y respondió que las medidas económicas, en particular una resistida reforma laboral, son “imparables”.

Al cabo de una jornada de huelga que paralizó fábricas, puertos y el transporte público de punta a punta de España, el gobierno dijo que enfrentamientos en distintas ciudades dejaron al menos 116 heridos, entre ellos 70 policías, y que un total de 800.000 personas se manifestaron en todo el país.

Los sindicatos que convocaron la huelga, en cambio, dijeron que hubo 900.000 personas sólo en Madrid y 800.000 más en Barcelona, y que la huelga general alcanzó una adhesión del 77%, con una participación especialmente elevada en la industria, la construcción, el sector automotor y el transporte.

La huelga fue la primera contra el gobierno de Rajoy -que hoy cumple cien días-, y su eje central fue el rechazo total a los ajustes exigidos por el FMI y la Unión Europea (UE).

Rajoy dice que el ajuste es indispensables para evitar una profundización de la crisis, pero los sindicatos sostienen que las medidas de austeridad sólo agravarán aún más el estancamiento de la economía y sus consecuencias sociales: un desempleo del 22,9%, el mayor de la Eurozona, y una pobreza creciente.

Pese al carácter indudablemente multitudinario de las protestas, la ministra de Empleo, Fátima Báñez, afirmó que la reforma laboral que facilita y abarata los despidos es “imparable”, en clara respuesta a los reclamos sindicales para que el gobierno se siente a negociar modificaciones a la norma “a partir de mañana”.

En total, los sindicatos organizaron marchas de protesta en más de 100 ciudades, desde Andalucía, en el Sur, a Galicia y Cataluña, en el Norte, y a la oriental Valencia.

En algunas ciudades hubo disturbios, pero ningunos tan graves como los de Barcelona, donde huelguistas y policías libraron una verdadera batalla campal que terminó con quema de contenedores de basura y roturas de vidrieras de entidades bancarias y negocios en el centro de la ciudad.

Los incidentes comenzaron cuando la policía cargó sobre miles de manifestantes cerca de la céntrica plaza de Catalunya, según constató Télam.

Al grito de “El pueblo unido, jamás será vencido”, manifestantes respondieron a la carga policial incendiando una barricada y lanzado botellas y bombas de pintura contra los agentes, que lanzó gases y balas de goma contra la gente.

El gobierno regional catalán dijo que al menos 45 personas fueron detenidas en protestas en toda la comunidad autónoma, incluyendo a 31 en Barcelona.

En Madrid, el epicentro de la protesta fue la emblemática Puerta del Sol, y en la hora pico de la concentración las banderas rojas de las dos centrales sindicales convocantes, Comisiones Obreras (CCOO) y Unión General de Trabajadores (UGT), se multiplicaron por miles tiñendo el cielo primaveral de la capital española.

“Los trabajadores han utilizado su derecho para expresar un rechazo rotundo a la reforma laboral de Rajoy”, afirmó el secretario general de UGT, Cándido Méndez, que encabezó la marcha sindical junto al líder de CCOO.

“Contó con una muy amplia participación de todos los sectores”, subrayó el dirigente de la central sindical socialista, una de las más fuertes del país.

Junto a Ignacio Fernández Toxo, su par de CCOO, la central sindical alineada con el comunismo, Méndez declaró que “nuestro fin es que el gobierno corrija en profundidad esta reforma, que es dañina y está destruyendo más empleo”.

El líder de CCOO sostuvo por su lado que ofrecían al gobierno “iniciar un camino distinto”.

El gobierno de Rajoy “tiene mañana una magnífica ocasión para cambiar de rumbo”, señaló Toxo.

“El diálogo puede convertir esta huelga en una oportunidad. Si es así, se puede reconvertir la situación. Si no habrá un conflicto social creciente, que se hará bien patente el próximo 1 de mayo”, agregó.

La huelga fue convocada para ser secundada por casi 15 millones de asalariados y lo hicieron ocho de cada diez, remarcaron los sindicatos.

Por su parte, el portavoz de UGT, José Cubillo, denunció un “despliegue policial excesivo” en las calles, que pretendió “hostigar” a los trabajadores en huelga.

El gobierno, por su parte, respondió que el seguimiento fue escaso y “claramente inferior” al que tuvo la anterior huelga general, organizada en septiembre de 2010 contra la reforma laboral del gobierno socialista de José Luis Rodríguez Zapatero.

El sector empresarial, en tanto, calificó la huelga de “eminentemente política” y denunció que la protesta sindical “daña los intereses económicos de España y su imagen internacional”.

Como dato ilustrativo del impacto de la huelga, el consumo de electricidad cayó un 48% debido a la importancia de medida de fuerza, informó el diario El País en su edición digital.

Télam


España se vio paralizada hoy por la primera huelga general contra el ajuste implementado por el gobierno neoliberal del presidente Mariano Rajoy, con cientos de miles de personas que salieron a protestar en más de 100 ciudades y una verdadera batalla campal en Barcelona entre policías y manifestantes.

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