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Otro asunto que escaló a la agenda pública esta semana fue el del virtual quiebre de la caja jubilatoria del ISSN.
HéCTOR MAURIÑO vasco@rionegro.com.ar
El reciente planteo del sector ‘blanco’ del MPN en procura, entre otras cuestiones, de cerrar las internas partidarias y acotar el fenómeno de las colectoras es una manifestación temprana de los posicionamientos que comienzan a adoptar los distintos sectores políticos, opositores u oficialistas, de cara a las elecciones legislativas del año próximo, cuyos resultados influirán fuertemente en el escenario, más decisivo aún, del 2015. Sin duda, el primero de los planteos, el referido al cierre de las internas para candidatos electivos, planteado en un encuentro realizado el sábado 5 en Las Lajas, responde al deseo de Jorge Sobisch de volver a ser candidato del MPN y, eventualmente, gobernador de la provincia. Fue el propio Sobisch quien promovió en su momento la apertura de las internas del MPN, cuando captaba, tiempo ha, las expectativas transformadoras de su partido. Esta vez parece encarnar lo contrario y la respuesta del oficialismo sapagista no se hizo esperar: “una interna cerrada es volver al pasado”, clamaron 14 seccionales alineadas con el actual gobernador. Aunque reúne a un sector interno no despreciable del partido, e inclusive lo conduce como presidente de la Junta de Gobierno, Sobisch no cuenta hoy con el poder suficiente para imponer su criterio. Es la Convención partidaria, controlada mayoritariamente por Sapag, la que define este tipo de cuestiones. Precisamente, el sector del gobernador tiene la óptica opuesta a la de los ‘blancos’. Si para éstos cerrar el corralito partidario equivale a mayores posibilidades, para los que hoy gobiernan es el electorado independiente el que robustece las propias. “Esto es un anacronismo, se olvidaron de que existe la ley nacional de internas abiertas, simultáneas y obligatorias”, deslizó con cierto sarcasmo un hombre muy cercano al gobernador. La fuente restó a la propuesta ‘blanca’ toda posibilidad de prosperar y advirtió que la provincia evalúa un proyecto de ley espejo de la nacional que daría por concluida la polémica sobre el tema. Una cuestión diferente es la de las colectoras. Como se sabe, en las dos últimas elecciones a gobernador el MPN, como partido, no hizo un buen papel en relación con su performance histórica. Por el contrario, si no hubiera sido por las dichosas colectoras tal vez no hubiera podido ganar. Pero una cosa es captar electorado que no es propio, lo cual es legítimo, y otra muy diferente que los propios afiliados al MPN integren listas diferentes de la que ganó y fue oficializada. Una jugada de esta naturaleza sin duda ha estado destinada a captar el descontento de los que se quedaron afuera en un partido hiperpragmático como es el MPN. Pero eso no legitima la práctica. En el oficialismo parecen advertir el contrasentido y, según trascendió, están evaluando una “solución legislativa” al problema. Otro tema que flota en la atmósfera partidaria es el de la sucesión. Como se sabe, Sapag no puede ser reelecto salvo que reforme la Constitución provincial e introduzca la reelección indefinida. Aunque el tema está hoy lejos en el orden de prioridades, no deja de ser una preocupación. En el ámbito del oficialismo se barajan varias posibilidades, pero básicamente hay dos que se abren paso cada día: forzar la interpretación constitucional que prohíbe ejercer más de dos mandatos consecutivos y reformar la Constitución. “Cualquiera que salga del mandato interrumpe la cláusula constitucional”, se explayó un hombre del oficialismo cuando se le preguntó por la posibilidad de que la vicegobernadora Ana Pechen renuncie a su cargo antes de culminar el período. La presunción puede sonar temeraria, pero adquiere mayor color si se piensa que en el oficialismo están convencidos de la necesidad de ganar las legislativas del año próximo para “fortalecer el peso de la provincia” ante el arrollador gobierno kirchnerista. “Hay que sacar dos senadores”, apuntan, y en ese tren de cosas observan que Pechen sería una muy buena cabeza de lista. ¿Matar dos pájaros de un tiro? Siempre en tren de conjeturas, la otra alternativa que suena es la reforma del texto constitucional para que Sapag pueda re-repetir. “Si Cristina se lanzara, sería un hecho”, razonó un sapagista de paladar negro. Como para agregar otro elemento, esta semana se supo que el gobierno provincial piensa endeudarse en 300 millones de dólares para hacer obra pública. Esto es una ‘remake’ de un clásico emepenista: la milonga de la obra pública. Un hombre de la oposición lo definió irónicamente así: “Listo, ya está, si quiere endeudarse tanto es porque se piensa quedar”. También reflexionó sobre el hecho de que los resultados de la ofensiva de YPF y el resto de las empresas sobre los recursos petroleros y gasíferos no convencionales darán sus frutos recién en el mediano plazo: “No va a dejar que lo disfrute otro”, disparó. Pero estos temas, como se lleva dicho, están todavía lejos en el orden de prioridades, que como es público y notorio tiene en primer lugar al petróleo y en el segundo al gas. Precisamente, un tema que escaló a la agenda pública esta semana fue el del virtual quiebre de la caja jubilatoria del ISSN, admitido con todas las letras por el propio administrador del organismo, Marcelo Berenguer. El gobierno viene evaluando en reserva la posibilidad de copiar el modelo de la petrolera estatal noruega Statoil, que con las enormes utilidades de los yacimientos del Mar del Norte ha creado un fondo de pensión considerado de los mejores del mundo. “A mediano plazo ésa podría ser la solución, utilizando los fondos que produzca Gas y Petróleo del Neuquén. Pero en lo inmediato no hay más remedio que trabajar sobre los aportes y la edad”, confesó un notable del gobierno. Así, Neuquén tiene uno de los porcentajes de aportes más bajos y la idea sería aumentarlos, tanto los patronales como los de los trabajadores. En cuanto a la edad jubilatoria, se aumentaría por ley y se aplicaría a los empleados que se incorporen a partir de entonces. Los que ya están tienen, claro está, derechos adquiridos.