Estancamiento y malestar, los desafíos

Por Redacción

Análisis

Nicolas Miletitch AFP

Vladimir Putin regresa a su puesto de presidente de Rusia, tras cuatro años de paréntesis como primer ministro, pero esta vez deberá hacer frente a una contestación política sin precedentes y al estancamiento económico que amenaza al país, según los expertos. A priori, todo va bien para el hombre fuerte de Rusia: elegido en primera vuelta con más del 60% de los votos. No obstante, según los analistas, el mantenimiento en el poder de Putin está esta vez amenazado por un estancamiento de la economía como el que conoció la Unión Soviética en la época de Leónidas Brejnev. “No es hacia la estabilidad adonde nos dirigimos, sino hacia el estancamiento: la economía no se desarrolla y el sistema no es eficaz”, estima el politólogo Alexander Konovalov, del Instituto de Estudios Estratégicos de Moscú. Una opinión que comparte Mark Urnov, de la Escuela Superior de Economía: “El sistema necesita profundas reformas, políticas y económicas, pero no hay ni los recursos financieros ni los recursos políticos para hacerlo”. Urnov pone como ejemplo la lucha contra la corrupción, una plaga denunciada tanto por Putin como por la oposición, per “eso le obligaría a actuar contra su entorno. Y no puede hacer la guerra en su propio bando”, argumenta . Konovalov asegura que “ para Putin todo está relacionado con el precio del petróleo. Si el precio del barril es inferior a los 130 dólares, le será imposible cumplir sus promesas y equilibrar el presupuesto”. En varias ocasiones decenas de miles de personas se han manifestado e contra el fraude del partido en el poder. La decepción de la población aumentará después de las presidenciales “y la contestación crecerá”, según Konovalov.