La artritis en las manos: las señales que no conviene ignorar y qué hacer para aliviar el dolor

El dolor, la rigidez o la dificultad para mover los dedos pueden ser los primeros síntomas de artritis en las manos. Cuáles son los factores de riesgo, cómo reconocerla y qué tratamientos ayudan a aliviar las molestias.

Por Juan Moro

La forma más frecuente es la artrosis u osteoartritis, una enfermedad que aparece cuando el cartílago que protege las articulaciones comienza a desgastarse.

Abrir un frasco, girar una llave o sostener una taza son movimientos que hacemos casi sin pensar. Sin embargo, cuando aparece dolor en las manos, esas tareas cotidianas pueden transformarse en un verdadero desafío.

La artritis en las manos es una de las causas más frecuentes de dolor y pérdida de movilidad a medida que pasan los años. Aunque suele asociarse al envejecimiento, existen otros factores que también aumentan el riesgo de desarrollarla. Detectarla a tiempo y comenzar un tratamiento adecuado puede ayudar a controlar los síntomas y mantener la independencia en la vida diaria.

¿Qué es la artritis en las manos?


La forma más frecuente es la artrosis u osteoartritis, una enfermedad que aparece cuando el cartílago que protege las articulaciones comienza a desgastarse.

Sin esa capa protectora, los huesos rozan entre sí durante el movimiento, lo que provoca dolor, rigidez e inflamación.

Las articulaciones más afectadas suelen ser:

  • la base del pulgar;
  • las articulaciones cercanas a la punta de los dedos;
  • las articulaciones medias de los dedos.

¿Quiénes tienen más riesgo?


Si bien puede aparecer en cualquier persona, algunos factores aumentan las probabilidades de desarrollarla.

Fotos gentileza.-

Entre ellos se encuentran:

  • tener más de 50 años;
  • antecedentes familiares de artrosis;
  • haber sufrido lesiones o fracturas en las manos;
  • realizar trabajos con movimientos repetitivos;
  • sobrepeso u obesidad;
  • algunas alteraciones en la alineación de las articulaciones.

Las mujeres también presentan una mayor frecuencia, especialmente después de la menopausia.

Los síntomas más comunes


En un comienzo, las molestias pueden aparecer únicamente al utilizar las manos.

Con el tiempo, los síntomas suelen hacerse más frecuentes e incluso presentarse durante el reposo.

Los más habituales son:

  • dolor en los dedos o el pulgar;
  • rigidez, especialmente al levantarse;
  • dificultad para abrir frascos o sostener objetos;
  • pérdida de fuerza en las manos;
  • hinchazón alrededor de las articulaciones;
  • sensación de chasquido o crujido al mover los dedos.

En etapas más avanzadas pueden aparecer pequeños bultos óseos en los dedos y deformaciones articulares.

Cómo aliviar el dolor


Aunque la artrosis no tiene cura, existen distintas estrategias que ayudan a reducir el dolor y conservar la movilidad.

Artritis identificada. Fotos gentileza.-

Los especialistas suelen recomendar:

  • mantener un peso saludable;
  • realizar ejercicios específicos para las manos;
  • alternar aplicaciones de frío o calor según los síntomas;
  • descansar las articulaciones durante los brotes de dolor;
  • utilizar férulas cuando el médico las indique.

En algunos casos también pueden utilizarse medicamentos analgésicos o antiinflamatorios, siempre bajo indicación profesional.

La importancia del movimiento


Muchas personas dejan de mover las manos por miedo al dolor.

Sin embargo, los especialistas advierten que la falta de movimiento puede favorecer la rigidez y empeorar la pérdida de movilidad.

Por eso suelen recomendar ejercicios suaves, adaptados a cada paciente, con el objetivo de mantener la flexibilidad y fortalecer los músculos que protegen las articulaciones.

La terapia ocupacional también puede enseñar técnicas para realizar las actividades diarias con menor esfuerzo y reducir la sobrecarga sobre las manos.

¿Cuándo consultar?


Es importante buscar atención médica cuando el dolor persiste durante varias semanas, aparece hinchazón importante, la articulación se enrojece o se siente caliente, o cuando las molestias impiden realizar actividades habituales.

Un diagnóstico temprano permite iniciar el tratamiento antes de que el daño articular avance y ayuda a conservar la función de las manos durante más tiempo.


Fuentes de esta nota: Cleveland Clinic, Mayo Clinic, American Academy of Orthopaedic Surgeons (AAOS) y especialistas consultados por la revista Prevention sobre osteoartritis de las manos.



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