Este año la kipá se la colocó el obispo Navarro

Se sumó así a la ceremonia más importante del judaísmo, el Rosh Hashaná. "Seguimos con la integración" dijo un emocionado presidente del Centro Israelí.

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Esta vez fue Monseñor Néstor Navarro. Como lo hizo Marcelo Melani el año pasado, el obispo del Alto Valle se colocó la kipá y se sumó el viernes por la noche a la celebración más importante del judaísmo, el Rosh Hashaná.

Navarro llegó a la sinagoga de Cipolletti cerca de las 20:30 y participó activamente de la liturgia, como lo hizo el obispo de Neuquén el año anterior. «Seguimos con las actividades de integración», destacó emocionado Hernando Grosbaum, presidente del Centro Israelí de Río Negro y Neuquén.

El puntapié en esta unión religiosa en la zona comenzó en realidad a mediados del año anterior cuando visitó la región el embajador de Israel en Argentina, Rafael Eldad. En ese momento hubo un encuentro entre integrantes del Centro Israelita, Melani y Navarro.

Luego, a principios de octubre, cuando se acercaba el Rosh Hashaná o Año Nuevo judío, a Grosbaum se le ocurrió invitar al obispo de Neuquén para que compartiera con ellos las actividades religiosas. Melani nunca había participado de una ceremonia de este tipo, pero aceptó con gusto, no vaciló.

Algo parecido sucedió este año con el obispo del Alto Valle. Navarro tampoco había estado nunca en la celebración más importante del judaísmo y no tuvo inconvenientes en confirmar su asistencia.

Tal es así que el viernes a las 20:30 fue uno de los primeros en llegar al templo ubicado en la calle Irigoyen de Cipolletti.

Como es tradición, le facilitaron una kipá para cubrir su cabeza (tuvo algunos inconvenientes porque se le caía), y luego leyó y rezó con sus «hermanos mayores», como les dijo.

«Nos dejó un mensaje muy fraterno siguiendo la línea de Juan Pablo II y enfatizando que los judíos son los hermanos mayores de los católicos», relató Grosbaum.

El presidente del Centro Israelí dijo que «se lo notó muy interesado en conocer la liturgia judía».

Una importante cantidad de feligreses había en la sinagoga cipoleña. Y la sensación que quedó tras esta visita, como el año pasado, fue «muy positiva».

Grosbaum dijo que Melani también había sido invitado pero justo el obispo neuquino se encontraba en Chos Malal y no podía asistir.

De todos modos comprometió su presencia, si es que arriba a la zona, en la noche del 1 de octubre para el Iom Kipur o Día del Perdón.

La celebración que comenzó el viernes por la noche es el Rosh Hashaná o Año Nuevo judío. «Es un momento que implica no sólo estar con la familia, en comunidad, compartiendo la parte litúrgica y una buena mesa, sino además una especie de balance del año o de introspección de las cosas buenas y malas de cada uno. A partir de allí se realiza un pedido o ruego de perdón no sólo a Dios sino también al prójimo. Y el juicio que comienza en el Rosh Ashana se sella el Día del Perdón», explicó el presidente del Centro Israelí de Río Negro y Neuquén.


Exit mobile version