Experto
Lara tiene diálogo con intendentes, comunidades y desocupados y sabe muy bien cómo captar voluntades.
HÉCTOR MAURIÑO vasco@rionegro.com.ar
Sapag tiene un problema y para resolverlo ha decidido llamar a un experto. El experto se llama Jorge Lara y, para que cumpla su cometido, el gobernador le ha dado amplias facultades: es un supersecretario, un ministro transversal con más potestades que algunos de sus pares porque de hecho puede incursionar en asuntos que antes eran resorte de otras carteras. Además, sólo rinde cuentas al gobernador. El problema de Sapag es que necesita concentrar su poder, juntar masa crítica y capacidad de decisión para modificar la Constitución y hacer posible su re-reelección como proyecto de máxima o, de mínima, constituirse en el árbitro capaz de imponer un heredero (que por ahora podría ser Coco). Así las cosas Lara viene a ser, también, el ‘secretario de la re-re’. Lara recorrió con Sobisch todo el espinel de la jerarquía ministerial: ocupó la mayoría de los ministerios y fue el hombre clave del aparato. Manejó la relación con intendentes, comunidades mapuches y desocupados y sabe muy bien cómo captar voluntades. Conoce muy bien el interior y, digamos, no le son ajenas algunas debilidades humanas. Pero además no parece tener ambiciones políticas desmedidas. Es el hombre ideal. Por eso el decreto de su nombramiento, celosamente guardado hasta que cayó en manos de este diario, abarca un espectro de responsabilidades tan amplio como los planes de vivienda, los subsidios, los viveros provinciales y las empresas estatales. Algunas de esas áreas antes estaban en manos de otros ministros, de manera que la irrupción del nuevo secretario vino acompañada de cierta urticaria en el gabinete. Aunque Sapag lo negó, hay dudas sobre los verdaderos motivos de la sorpresiva eyección del subsecretario Van Houtte. En círculos más cercano al gobernador negaron que Lara sea un superministro y le asignaron la función de “caminar el interior para resolver de manera más directa los problemas. No hay poder sino responsabilidad”, dijeron y añadieron que el gobernador “necesita que lo informen de manera directa de los problemas, para tener mayor ejecutividad”. Respecto de vincular la designación con la re-re, aclararon que hoy día Sapag está “más cerca de la hipótesis del delfín”. Y aseguraron que no hay razón para que los miembros del gabinete estén ofuscados, ya que sólo se trata de “un reacomodamiento”. Lo cierto es que malestar hubo, sobre todo porque no se informó debidamente sobre el tenor de los cambios que involucraba el nombramiento. Cerca de Sapag, en cambio, dicen que algunos no se enteraron “porque estaban de vacaciones mientras el gobernador combatía el fuego”. Como fuere, el de Lara es el cambio más importante que ha hecho Sapag para enfrentar los dos años clave que tiene por delante. Aunque no es el único, también designó a Sebastián Caldart como coordinador del ministerio que encabeza Gastaminza. El cargo no dice mucho, pero en realidad será el hombre fuerte en materia de comunicación y propaganda del sapagismo. Otro renglón clave para cualquier proyecto oficial que no sea hacer la plancha. Su encumbramiento significa lisa y llanamente el paso a un segundo plano del hasta ahora encargado de prensa, Antonio Artaza. Hubo también algún otro retoque, como la designación de la exdiputada Olga Guzmán en la Subsecretaría de Gestión y Desarrollo Social, pero el propio gobernador aclaró el viernes que no tiene pensado hacer más cambios. ¿Para qué? En esta etapa, la bandera con la que Sapag quiere llevar a buen puerto su re-reelección es Chihuido. “Hay que remar y rezar” para que salga, dijo cuando se le inquirió sobre el tema. Y lo cierto es que esta semana él y Coco se la pasaron haciendo lobby en el ministerio de De Vido para que finalmente los pliegos salgan a la venta en los próximos días. Tan importante es todo esto que por ese motivo –también por los incendios cordilleranos– el gobernador perdió una audiencia en Roma con Francisco. Una pena, porque sacarse una foto con un papa tan popular, argentino además, es casi un ícono de lo políticamente correcto. ¿Qué posibilidades reales tiene Sapag de conseguir la reforma de la Constitución? Según los cálculos de un operador legislativo, necesita 24 votos y cuenta con 22 seguros, los del MPN, el MID y el Frente para la Victoria. Ocho diputados están en contra y cinco se ubican dentro de lo que se podría llamar una hipótesis de trabajo. Mucho trabajo costará, en todo caso, un objetivo tan ambicioso. ¿Qué hará Pereyra? Por lo pronto ya ha dicho que no se opone a la re-re si el pueblo la autoriza. No sería la primera vez que en el MPN la pelea más enconada termina en un abrazo. Pereyra tiene un frente complicado en su propio gremio y, aunque desde luego puede ser candidato gobernador, también puede serlo a secretario general de una CGT unificada. “Irá viendo cómo se dan las cartas y decidiendo cada paso”, evaluó un emepenólogo conocido. ¿Y la oposición? Quiroga y Rioseco marchan hacia un frente común. En materia política, el primero no le hace asco a casi nada y el segundo, tampoco. Cuando se le preguntó si su adscripción al gobierno nacional no es un obstáculo para juntarse con el antikirchnerista líder de Nuevo Compromiso, el intendente de Cutral Co barajó la figura de un “paraguas” que permita poner a resguardo los encolumnamientos nacionales de cada uno. Si no, es imposible ganarle al MPN, advirtió. Quiroga piensa parecido. Sólo que parece necesitar varios paraguas. El próximo 7 se abrazará con Massa, especialmente invitado a la Fiesta de la Confluencia. Y hasta ahora no ha desmentido un acuerdo con él y con el dúo Romero-Baum de cara al 2015. Pero cuando se indaga en el entorno del jefe comunal, la conclusión es que “Pechi” no descarta ninguna hipótesis: ni un candidato radical, ni Scioli, ni Macri, ni –claro está– Massa.