Femicidios: ante el dolor, más compromiso y acción



Fabiana Tuñez*

Navila, Laura, Cecilia y Vanesa. Cuatro nombres, cuatro historias, cuatro familias que ya no volverán a ser las mismas. Cuatro femicidios que nos interpelan una vez más. Son muertes injustas, que tiene su origen y sustento en una cultura que todavía nos sigue poniendo en un lugar de subordinación.

Como militante del movimiento de mujeres, llevo décadas trabajando para erradicar la violencia machista. Es por ello que cuando decidí asumir un cargo público mi objetivo era claro: contribuir a hacer del reclamo de la sociedad civil, una prioridad en la agenda política.

Así, en 2016 presentamos el primer Plan Nacional de Acción para la Prevención, Asistencia y Erradicación de la Violencia contra las Mujeres; punto uno del manifiesto del Ni Una Menos.

Antes del Plan no había un abordaje integral de todos los tipos y modalidades previstos en la Ley 26.485.

Antes, la Línea 144 era solo un servicio limitado a la derivación a recursos locales. Ahora, además de ampliar en un 50% su capacidad de atención, generamos un espacio de escucha, contención y seguimiento y, gracias a un acuerdo con las compañías de telefonía celular, garantizamos al 100% la gratuidad del servicio. Invertimos más de 23 millones de pesos en modernizar la Línea y desarrollamos políticas para garantizar el cuidado de las trabajadoras que brindan el servicio.

Para estar más cerca de todas las mujeres, en conjunto con Trenes Argentinos generamos un espacio en las Líneas Belgrano Sur y Sarmiento; el vagón de la Línea 144, donde profesionales especializadas en derecho, psicología y trabajo social brinda atención presencial a todas las mujeres que lo necesiten.

A la fecha se identificaron 57 actividades por un total de $ 568.494,8 millones lo que equivale al 13% del Gasto Público Nacional y al 2.6% del PBI.

Gracias al Plan, implementamos medidas clave para la protección - como el establecimiento a nivel nacional del sistema de dispositivos duales para el monitoreo de agresores -; patrocinio jurídico gratuito -como el Cuerpo de Abogadas/os Especializado en Violencia contra las Mujeres y en materia de reparación - con la implementación de la Ley 27.452 conocida como “Ley Brisa”.

Creamos el Instituto Nacional de las Mujeres (INAM) un organismo descentralizado con rango de Secretaría de Estado. Aumentamos en un 36% su personal, y en un 500% su presupuesto entre 2015 y 2019.

Generamos el Área de Litigio Estratégico dentro del INAM a través de la cual un equipo de profesionales trabaja para promover la adopción de la perspectiva de género en la Justicia mediante el asesoramiento e intervención en causas judiciales como los casos de Victoria Aguirre en Misiones, el femicidio de Lucía Perez en Mar del Plata o, el travesticidio de Marcela Chocobar en Santa Cruz. Entre 2016 y 2019 se realizaron más de 13.000 intervenciones.

Avanzamos en la Capacitación Obligatoria en Perspectiva de Género y Violencia contra las Mujeres para el funcionariado público de los tres poderes del Estado, potenciada a partir de la adopción de la Ley Micaela (27.499) que a sólo 8 meses de su adopción ya lleva capacitadas/os a más de 30 mil agentes públicos.

Y gracias al Plan de Igualdad de Oportunidades y Derechos estamos identificando el presupuesto que destina el Estado a cerrar las brechas de género -incluidas las acciones vinculadas a la prevención, asistencia y erradicación de la Violencia contra las Mujeres -.

A la fecha se identificaron 57 actividades por un total de $ 568.494,8 millones lo que equivale al 13% del Gasto Público Nacional y al 2.6% del PBI.

Si bien hemos avanzado, aún queda mucho por hacer. Desterrar siglos de dominación patriarcal va a llevar tiempo.

Hoy, la erradicación de la violencia contra las mujeres es política de Estado. Hoy, ante el machismo y la discriminación redoblamos esfuerzos de compromiso y acción.

*Presidenta del Instituto Nacional de la Mujer.


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