Fernández cargó duro contra la Justicia y la oposición

El Presidente inauguró el período de sesiones ordinarias en el Congreso. Apuntó directamente contra la Corte Suprema y anunció una querella contra el gobierno de Macri por la deuda.

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Cruces. Los diputados PRO Iglesias y Wolff interrumpieron en varios tramos el discurso.

Cruces. Los diputados PRO Iglesias y Wolff interrumpieron en varios tramos el discurso.

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Con y sin. El barbijo fue la distinción entre Massa y CFK.

Con y sin. El barbijo fue la distinción entre Massa y CFK.

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La “moderación” se terminó. Alberto Fernández inauguró ayer el 139° período de sesiones ordinarias en el Congreso con su discurso quizás más duro contra la oposición y la Justicia. El mandatario reimpulsó los proyectos contra el Poder Judicial frenados en Diputados, y sumará otro para crear un Tribunal Federal de Garantías que limite las funciones de la Corte Suprema.

Además, anunció que denunciará penalmente a Mauricio Macri y quienes participaron de la toma de deuda con el FMI. Al inicio del año electoral, el gobierno eligió la estrategia: Fernández prioriza el frente interno.


El Presidente llegó al Congreso pasadas las 12 del mediodía, y fue recibido por la vicepresidenta Cristina Kirchner y el titular de la Cámara de Diputados, Sergio Massa. Cristina había abierto unos minutos antes la Asamblea Legislativa: sin barbijo, la vicepresidenta mostró un rostro alegre que contrastó con el de las últimas apariciones que compartió con Fernández.


El discurso presidencial estuvo escrito, fue leído y tuvo 13.099 palabras: no se trata de destacar su extensión, sino el hecho de que los discursos presidenciales ante la Asamblea Legislativas están lejos de ser improvisados. Suelen ser la manifestación pública de la estrategia política de un gobierno.


El Presidente hizo un balance de la gestión durante el último año de pandemia, defendió las medidas económicas y sanitarias, prometió una fuerte recuperación económica y, a pesar del reciente escándalo de las vacunas VIP , destacó el plan de vacunación contra el coronavirus que se lleva adelante en el país. Pero los tramos mas potentes de su discurso estuvieron dirigidos a la Justicia, a la oposición y a los medios.

“El Poder Judicial de la Nación está en crisis. Es el único poder que parece vivir en las márgenes del sistema republicano. Sus miembros disfrutan de privilegios”.

“En el caso de los miembros de la Corte Suprema, acceder a la declaración jurada de sus bienes es virtualmente imposible”.

Alberto Fernández.


Las críticas al gobierno de Mauricio Macri y la “herencia recibida” fueron una constante; estuvieron presentes tanto en los balances de las medidas económicas como en la defensa de la gestión sanitaria. Pero la señal más dura fue el anuncio de la apertura de una “querella criminal” destinada a determinar delitos en el endeudamiento que asumió el gobierno de JxC.

“He instruido a las autoridades pertinentes para que formalmente inicien querella criminal tendiente a determinar quienes han sido los autores y partícipes de la mayor administración fraudulenta y de la mayor malversación de caudales que nuestra memoria registra”, dijo. El Banco Central ya pidió a la Oficina Anticorrupción y a la SIGEN una auditoría para determinar si hubo perjuicio al Estado.


Al referirse a la deuda, confirmó además que el acuerdo con el FMI se demorará.
Pero Fernández fue aún más duro con la Justicia, incluso con la Corte Suprema, cuyos cinco miembros escuchaban en vivo por teleconferencia el discurso presidencial.


“El Poder Judicial de la Nación está en crisis. Es el único poder que parece vivir en las márgenes del sistema republicano. Sus miembros disfrutan de privilegios de los que no gozan ningún miembro de la sociedad”, sostuvo y agregó más adelante: “En el caso de los miembros de la Corte Suprema, acceder a la declaración jurada de sus bienes es virtualmente imposible. La relación corporativa que los vincula ha permitido que muchos de ellos permanezcan en sus cargos más allá del tope de edad que la Constitución impone”.


La Reforma Judicial, que licuaría el poder de los doce juzgados federales de Comodoro Py, fue aprobada el año pasado por el Senado, y aún duerme en Diputados, donde el oficialismo no logra acuerdo siquiera con sus aliados. El jefe de Estado volvió a reclamar su aprobación, así como el de la iniciativa impulsada por el cristinismo que reduce los votos necesarios para la elección y destitución del Procurador General. El pedido de Fernández al Congreso fue casi una renuncia a la candidatura de Daniel Rafecas como jefe de los fiscales, que él mismo impulsó.


El Presidente confirmó que presentará además un proyecto para crear un Tribunal Federal de Garantías que estará por debajo de la Corte Suprema y “que tendrá competencia exclusivamente en cuestiones de arbitrariedad y al que se podrá llegar por vía del recurso extraordinario”.

Es decir, el Ejecutivo busca que la Corte se limite a planteos de inconstitucionalidad y el nuevo tribunal se encargue, entre otras cosas, de apelaciones por condenas penales, por ejemplo, en causas de corrupción. También se intentará revisar la potestad de la Corte Suprema para rechazar un pedido por considerarlo arbitrario: así fue confirmada la condena al ex vicepresidente Amado Boudou por el caso Ciccone en diciembre pasado.


Los principales puntos de la ofensiva judicial

Reforma Judicial: apunta a quitarle poder a los doce juzgados federales de Capital. Tiene media sanción del Senado.
Reforma del Ministerio Público Fiscal: busca reducir el número de votos necesarios para elegir y destituir al Procurador. Fue aprobado por el Senado.
Creación de un Tribunal Federal de Garantías: intervendría en cuestiones de arbitrariedad en causas como las de corrupción y le restaría así funciones a la Corte.
Cambios en el Consejo de la Magistratura: según Fernández, se buscará “despolitizar ese ámbito”, que interviene en la designación y destitución de jueces.


La tensión al máximo: JxC le contestó al presidente

Tras el discurso de Alberto Fernández, los jefes de Juntos por el Cambio salieron rápidamente a contestarle con la misma dureza.


En el Congreso, finalizada la Asamblea, el presidente del interbloque de Diputados nacionales de JxC, el radical Mario Negri, brindó una breve conferencia de prensa junto al resto de los jefes de las parlamentarios de la coalición opositora de ambas cámaras.


“Creíamos que luego de un año de incertidumbre y dolor debía el Presidente hacer un discurso para hablarle a la Patria, para señalar un rumbo, hacia dónde vamos. En realidad, lo que vino a hacer el Presidente no fue a hablarle a la Patria, sino a rendirle cuentas al Instituto Patria”, dijo Negri, acompañado por Cristian Ritondo, Juan Manuel López, Luis Naidenoff y Humberto Schiavoni.

“En realidad, lo que vino a hacer el Presidente no fue a hablarle a la Patria, sino a rendirle cuentas al Instituto Patria”.

Mario Negri
Jefe del interbloque de Diputados de JXC


El relato de los hechos que hizo de la Argentina y de la pandemia se quedó en el pasado y nos dejó lleno de incertidumbres sobre el futuro: plan de vacunación, tiempo de ejecución, trazabilidad, controles, como habíamos reclamado nosotros”, añadió el diputado radical.


“Tenemos que decir con absoluta responsabilidad y que se entienda bien: Ha sido un mensaje chato, cargado de incertidumbre, bajo de vuelo y sin nada de futuro. Eso sí, vino a hacerse aplaudir anunciando una denuncia penal por el endeudamiento del presidente Macri. ¿Habrá recordado Fernández que u$s 250.000 millones de deuda los dejó en 2015 la persona que estaba sentada al lado de él? Es decir, cuando se habla de investigar la deuda no se debe hablar de los últimos u$s 70.000 millones sino de los últimos u$s 320.000 millones”, agregó Negri y lo acuso de haber cometido además “una ataque brutal a la Justicia”.


También se manifestó, via Twitter, la presidenta del PRO, Patricia Bullrich: “La vacunación VIP no es ‘un error’, es una inmoralidad de su partido”, afirmó la ex ministra de Seguridad en referencia al escándalo que le costó el puesto al ministro de Salud a Ginés González García.

“En los márgenes del sistema republicano está su Gobierno. Quiere hacer desaparecer las causas de corrupción”.

Patricia Bullrich
Presidenta del PRO


“El odio que destilan sus palabras son producto de la desconfianza que ha generado a la población y a la sociedad y al haber encerrado su esperanza. Por eso su discurso profundiza la grieta. Lo lamento profundamente”, concluyó.


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