FMI, con capital fresco, espera ayudar a calmar la presión a Europa
WASHINGTON (AFP) – El Fondo Monetario Internacional (FMI) cerró ayer su reunión semestral con la esperanza de calmar las presiones contra Europa tras el acuerdo de sus principales socios de aumentar el capital en 430.000 millones de dólares, la segunda ampliación en tres años.
Los ojos estarán centrados mañana en la reacción de los mercados a esta compleja operación entre países ricos y emergentes (G20), de la cual aún quedan detalles pendientes.
La zona euro se felicitó por el anuncio conjunto del G20 y del Fondo, y resaltó que aporta el grueso de los nuevos recursos, 150.000 millones de dólares.
Pero ni Brasil, ni Rusia ni China han anunciado claramente cuál va a ser su contribución exacta, lo que deja presagiar negociaciones futuras.
Un problema relacionado con esta ampliación de capital que ayuda a explicar esas resistencias es la reforma interna del Fondo.
Los países emergentes se muestran más críticos que nunca con el hecho de que la redistribución de cuotas de poder en el seno del Fondo, pactada en 2010 con el primer gran aumento de capital, no se haya concretado aún.
El gobierno de Barack Obama, que no contribuirá a este nuevo fondo de 430.000 millones de dólares, ni siquiera ha sometido al Congreso la propuesta que rebajaría ligeramente su poder de voto como principal accionista.
Un alto funcionario estadounidense bajo anonimato insistió, tras el acuerdo, que no habrá concesiones a cambio de nuevas contribuciones de los países emergentes. Canadá decidió no contribuir tampoco a la nueva ampliación de capital por considerar que la zona euro es suficientemente rica.
Los responsables del Fondo y los europeos mostraron el lado más optimista.
La zona euro pactó en marzo, también con enormes dificultades internas, un “paraguas” financiero de hasta un billón de dólares, y ahora el Fondo podría duplicar su capacidad de préstamo hasta situarla en cerca de 750.000 millones de dólares.
Todo ello representa una “caja de herramientas suficiente”, dijo la directora general del Fondo, Christine Lagarde.
“Eso permite al FMI estar suficientemente preparado para todos los desafíos”, se congratuló igualmente el ministro de Finanzas alemán, Wolfgang Schauble.
La actual presidencia del G20, México, se esforzó en poner el acento en los acuerdos del G20 más que en las diferencias. “La mayoría de miembros del G20 no sólo optaron por contribuir… sino que muchos, como México, se comprometieron a participar de forma proporcional”, declaró el ministro de Economía mexicano, José Antonio Meade.
Pero “saber si Europa ha hecho sus deberes para reforzar su pantalla antifuego depende realmente de sus reformas. Si sus reformas pierden credibilidad, si flaquean, la pantalla no será suficiente”, advirtió ante la prensa el viceprimer ministro de Singapur, Tharman Shanmugaratnam, que encabeza el Comité Financiero y Monetario del Fondo.
La atención se centra sobre todo en España, cuya prima de riesgo para la deuda soberana sigue subiendo preocupantemente en los mercados.
WASHINGTON (AFP) - El Fondo Monetario Internacional (FMI) cerró ayer su reunión semestral con la esperanza de calmar las presiones contra Europa tras el acuerdo de sus principales socios de aumentar el capital en 430.000 millones de dólares, la segunda ampliación en tres años.
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