“Fundamentalismo y civilización”

Por Redacción

Nosotros, los humanos, hemos evolucionado desde las formas más primitivas hasta la situación actual. Un largo camino en el cual nuestros instintos más salvajes se han ido adaptando con el desarrollo de la civilización. Pero el ejercicio de la inteligencia y la cultura todavía no han pulido algunos aspectos brutos de nuestra personalidad. Es así que, a pesar del importante desarrollo tecnológico y científico, conservamos en nuestras relaciones formas agresivas y sesgadas de comportamiento, más ligadas a instintos irracionales, que una naturaleza humana pretendidamente superior al resto del mundo animal. Está muy claro que en el mundo en que vivimos hay una gran diversidad de ideas sobre cuál sería la mejor forma de organización social, cómo deberían ser los gobiernos, cómo se utilizarían y distribuirían los recursos, entre otras cosas. Al igual que en la naturaleza, en la sociedad la diversidad es garantía de sustentabilidad, porque si queremos ser racionales a ninguno de nosotros se nos debería ocurrir que hay una sola manera de pensar respecto de las cuestiones humanas. Entonces tendríamos que aprender a convivir con las diferencias, sin descalificar, agraviar o desmerecer al otro. Porque si no ¿cuál sería la idea? ¿Un pensamiento uniforme? ¿Destruir al que no coincide con nosotros? ¿El aislamiento o la indiferencia hacia el que se opone? En mi caso, no estoy de acuerdo con el sistema capitalista dominante, me parece que tiene muchas fallas en cuestiones éticas y económicas; y recrea aspectos más bajos de la condición humana. Pero desde mi visión socialista me doy cuenta de que si quiero proponer algo mejor lo debo hacer con ideas constructivas e integradoras, que consideren a todos los sectores sociales. Me parece que de lo que se trata, en esto de ser dignos representantes de la especie humana, es de vivir nuestras vidas, cultivando los valores nobles de la personalidad y sepultando las miserias que todos tenemos. El fanatismo, el fundamentalismo, el adoctrinamiento, la uniformidad, nunca han aportado nada bueno para la sociedad. Creo que tenemos por delante el gran desafío de ver cómo construimos un mundo mejor a partir de las diferencias y no a costa de ellas. Jorge E. Graziano DNI 8.108.553 San Martín de los Andes

Jorge E. Graziano DNI 8.108.553 San Martín de los Andes


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