Gastaron tres millones y la carpocapsa va en aumento
El programa de lucha lleva erogado 1,6 millón en salarios. Por viáticos y movilidad se pagaron 500.000 pesos. Los porcentajes de daño en la fruta siguen creciendo.
CIPOLLETTI/ROCA (AC/ AR).- El programa de lucha contra la carpocapsa en la región del valle de Río Negro y Neuquén lleva gastados en estos cuatro años últimos más de 3 millones de pesos, pero los niveles de la plaga continúan en aumento.
Así lo señalan los cierres de los ejercicios económicos de la Fundación de la Barrera Sanitaria de la Patagonia (Funbapa), en donde se detalla, entre otros puntos, que las erogaciones para el pago de salarios en el programa mencionado alcanzaron 1,6 millón de pesos en el período 1996/1999, y por viáticos y movilidad se pagaron cerca de 500.000 pesos más.
Esto muestra que el 70% del total de los gastos del programa se lo lleva el rubro «personal», mientras que el restante 30% se orienta hacia «equipamiento», «servicios de terceros» y «difusión», entre otros.
Pese a esta importante masa de dinero erogado, los porcentajes de daño continúan aumentando, afectando no sólo a los productores que lo padecen sino a toda la región productiva, ya que los mercados cada día que pasa están más reacios a comprar fruta procedente de zonas con carpocapsa.
Brasil es un claro ejemplo de lo mencionado.
Desde 1995 el vecino país está presionando en frontera sobre la fruta argentina utilizando, como barrera sanitaria para defender su oferta de manzanas, los problemas de carpocapsa que tiene el Valle.
«Esta temporada vamos a tener más carpocapsa por los problemas económicos que está viviendo el Valle. Muchos chacareros no pudieron hacer las pulverizaciones como corresponde y las consecuencias ya se están viendo en los galpones», sentenció un alto directivo de una firma regional ante una pregunta de este medio.
En general existe coincidencia en señalar, entre los operadores consultados, que hay más carpocapsa este año y que éste «será el problema más importante que deberá resolver la actividad para el corto plazo».
De una recorrida por los principales empaques de la región se deduce que la plaga se incrementó entre un 5% y un 20% respecto de los niveles registrados en la temporada anterior.
Tres son los argumentos que se esgrimen a la hora de analizar la presencia de la plaga: la crisis económica por la que atraviesa el sector, las favorables condiciones meteorológicas que se presentaron este año para el desarrollo de la plaga y la falta de recursos para poder conseguir mejores resultados que los obtenidos.
Cuestionamiento
Todos los empresarios consultados remarcaron asimismo que no es viable la producción en la región sin un programa de lucha contra esta plaga. «Los mercados que hoy nos compran están exigiendo el programa», completó una de las fuentes.
Sin embargo, hoy existe un fuerte cuestionamiento desde el sector productivo sobre cómo se está ejecutando el programa y la falta de apoyo del Estado para obtener mejores resultados.
«Hoy todo el programa es financiado por el sector privado. No caben dudas de que si continuamos por este camino no vamos a conseguir controlar la plaga en la región. El programa es perfectible, y sobre esa base tendremos que trabajar», aclaró otro de los ejecutivos consultados.
Cabe destacar que los recursos del programa de lucha contra la carpocapsa se obtienen del arancel que se cobra por la salida de alimentos a través del río Colorado, que es de 1,5 peso por tonelada.
Durante el período 1995/1999 salieron por la barrera sanitaria rumbo a los distintos mercados alrededor de 9 millones de toneladas de frutas, por lo que se deduce que la recaudación alcanzó, teniendo en cuenta el 100% de cobrabilidad, cerca de 13,5 millones de pesos para este tipo de cultivos. De esta cifra, el 6% (alrededor de 800.000 pesos) fue para la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), un porcentaje algo superior para la Federación de Productores y las distintas Cámaras de la región y el resto se divide entre los programas que hoy están en marcha (Carpocapsa y Mosca de los Frutos) y los gastos administrativos que se puedan generar en la Funbapa.
Piensan implementar controles más rigurosos
Este cuaderno se puso en marcha para que todos los chacareros asentaran allí las tareas culturales que realizan para combatir la carpocapsa, «pero sólo un 50% cumple». Algo similar sucedió con la motosierra fitosanitaria. Hace un par de años se anunció con bombos y platillos que se iba a salir a erradicar montes abandonados de todo el Valle. Pero en muchos casos todavía estamos en veremos…
Mientras tanto, la carpocapsa sigue creciendo. En los envíos de fruta que se destina a Estados Unidos ya se está detectando un incremento » algo superior» al de años anteriores.
Y a pesar de la existencia del Programa de Carpocapsa, cada año la incidencia de la plaga es mayor. «Aumenta año a año», confirmó una fuente consultada.
Un esquema comercial sin destino
La producción de manzanas en la región durante 1999 alcanzó las 1.052.000 toneladas.
De esta cifra, 597.300 toneladas se destinaron a la industria.
Es decir que el 57% de lo que se produce de manzanas en el Valle fue a parar a la industria de jugos concentrados, que pagó en promedio cerca de 5 centavos por kilo.
La carpocapsa es uno de los factores que favorecen a engrosar este ya importante porcentaje.
Con estas estadísticas a la vista se puede decir que hoy el Valle está produciendo manzana para la elaboración de concentrado y, como segunda alternativa comercial, para la venta en fresco.
¿Puede sobrevivir una inversión productiva con esta ecuación comercial?
Pensemos en otro tipo de actividad.
Un aserradero, por ejemplo.
¿Qué pasaría si un aserradero trabajara para producir aserrín y, como segunda alternativa, la oferta de tirantes de calidad para el mercado?
La respuesta es obvia: se fundiría. Primero porque el precio del aserrín es muy inferior al de los tirantes y, en segundo lugar, porque la estructura de esta industria estaría sobredimensionada para el trabajo que está haciendo.
Lo mismo ocurre con la fruticultura regional. Hoy de cada 100 kilos de manzanas que se producen en el Valle, cerca de 60 se venden a 5 centavos, 20 kilos a 14 centavos y los restantes 20 kilos a 18 centavos.
Un esquema insostenible para la actividad.
La teoría muestra que estos porcentajes tienen que invertirse: por cada 100 kilos producidos, 60 tendrían que venderse a 18 centavos, 20 a 14 y el resto a 5 centavos.
Si se compara la teoría con lo que realmente pasa hoy en el Valle, se deduce que la actividad frutícola regional primaria está perdiendo cerca de 40 millones de dólares por año con este esquema comercial.
Si se incorpora toda la cadena de la actividad, las pérdidas superan holgadamente los 65 millones de pesos.
La carpocapsa se lleva cerca del 50% de este valor.
Oficialmente se ha dicho que las pérdidas por este flagelo alcanzan los 30 millones de pesos por año. Pero en referencia a esta plaga, los problemas no terminan sólo en el daño económico.
Muchos mercados estarán en peligro si no se controla la carpocapsa en la región.
Estados Unidos, por dar un ejemplo, ya está trabajando para determinar regiones libres de este tipo de plagas.
«Cuando no podamos exportar más nos daremos cuenta del problema que tenemos encima», destacó un operador al ser consultado por este medio.
CIPOLLETTI/ROCA (AC/ AR).- El programa de lucha contra la carpocapsa en la región del valle de Río Negro y Neuquén lleva gastados en estos cuatro años últimos más de 3 millones de pesos, pero los niveles de la plaga continúan en aumento.
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