Gente agradecida
El 3 de marzo a las 6 de la mañana, mi hijo Gabriel Morales, de 21 años, me pidió que lo llevara a la guardia del Sanatorio Juan XXIII porque sentía un fuerte dolor de cabeza y se descompensó ahí. Sólo quien pasa por una situación así conoce el dolor que se siente al creer que pierde a un hijo. Estuvo 12 días en terapia, nueve en coma, y hoy se recupera porque es un guerrero. Sus familiares queremos agradecer la increíble contención que tuvimos del personal de seguridad, en un primer momento y en los días siguientes; a todo el personal de Terapia Intensiva y a la señora Laura, técnica del Fresenius Medical Care, que lo iba a dializar todos los días, lo cuidó y lo mimó como si fuera su propio hijo cuando Gaby aún no despertaba. ¡Mil gracias a todos! ¡Mil gracias, Sanatorio Juan XXIII, por devolverme a mi hijo querido! Vale la pena destacar el trato que tuvimos durante esos 17 días. Rosa Sáez, DNI 22.345.612 Roca
Rosa Sáez, DNI 22.345.612 Roca