Gibraltar acerca a España y Argentina

Un inesperado escenario tras el pleito por YPF.

Por Redacción

A principios de septiembre, el ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel García-Margallo, viajará a Buenos Aires, en vísperas de que el Comité Olímpico Internacional (COI) anuncie si Madrid es designada para organizar los Juegos de 2020. Con su par argentino, Héctor Timerman, Margallo no solo abordará el pleito por la expropiación de las acciones de Repsol en la petrolera YPF, sino que sondeará también la posibilidad de que España y Argentina hagan frente común en la ONU por Gibraltar y las Malvinas. Hasta ahora, Madrid ha evitado vincular la reivindicación de ambas colonias británicas, ya que España y el Reino Unido son socios en la UE y la OTAN. Sin embargo, en este momento puede resultar atractivo un entendimiento con Buenos Aires: Argentina forma parte del Consejo de Seguridad en el bienio 2013-2014 y podría incluir, o intentarlo al menos, la cuestión Gibraltar en la agenda del máximo órgano decisorio de la ONU. Aunque el Reino Unido tiene derecho de veto en este foro, debería abstenerse en un tema que le afecta en firma directa. La posibilidad de llevar el contencioso del Peñón al Consejo de Seguridad es sólo una de las opciones que estudia Exteriores. Otra es acudir a la Asamblea General, donde España ya obtuvo resoluciones favorables a sus tesis a finales de los años sesenta, aunque sin que ello tuviera consecuencias prácticas. La alternativa más arriesgada es acudir al Tribunal Internacional de La Haya para denunciar la ocupación ilegal del istmo que une el Peñón con La Línea. De los tres contenciosos que se solapan en El Gobierno prepara medidas para “apretar las tuercas” al Peñón Gibraltar -el territorio cedido por el Tratado de Utrecht, las aguas territoriales y el istmo- es en este último donde los derechos de España son más claros. El istmo fue ocupado ilegalmente por los británicos a principios del siglo XIX, con el pretexto de montar un campamento sanitario ante una epidemia, y su anexión se consolidó con la construcción del aeropuerto aprovechando la Guerra Civil española. Exteriores cree que Londres no puede esgrimir una aceptación tácita de esta ocupación de facto, pues España nunca dejó de denunciarla. Mientras tanto, en pleno conflicto diplomático, buques británicos visitan Gibraltar. (El País / AFP)