Grandes bancos anuncian pacto para aliviar la crisis

Paralizó al Reino Unido masiva huelga por la reforma jubilatoria.

Por Redacción

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BRUSELAS (AP/AFP).- Los grandes bancos centrales, entre ellos el BCE y la Reserva Federal de Estados Unidos, se unieron ayer para enfrentar la crisis de la deuda, provocando la euforia de los mercados y el alivio en Europa, que busca salvar al euro antes de la cumbre europea del 8 y 9 de diciembre.

Con Grecia en bancarrota y España al borde del precipicio (ver recuadro) Europa necesita hoy más que nunca fondos para evitar la quiebra de un país de la dimensión de Italia, tercera economía de la UE.

Otra señal fuerte del impacto de la recesión se vivió ayer en Gran Bretaña. Unos dos millones de empleados públicos realizaron la mayor huelga en el país en más de 30 años en protesta por una reforma previsional impulsada por el gobierno conservador. La demostración de fuerza paralizó escuelas, hospitales y otros servicios.

La Fed y el Banco Central Europeo (BCE), conjuntamente con sus equivalentes de Japón, Gran Bretaña, Canadá y Suiza, acordaron facilitar y ampliar hasta febrero de 2013 los intercambios de divisas (swap) a un tipo de interés reducido para inyectar liquidez en los mercados, lo que permitirá facilitar el crédito para consumidores y empresas, clave para el crecimiento de la economía global.

La decisión provocó la euforia en las principales Bolsas europeas, que cerraron con fuertes subas. Frankfurt lideró las cifras con un 4,98%, seguido de Milán, 4,38%, París 4,22% y Londres 3,16%.

Pese a la euforia por el anuncio de los bancos, el comisario de Asuntos Económicos de la Unión Europea (UE), Olli Rehn, puso las cosas en un escenario más crudo. Advirtió anoche que el bloque comunitario entra esta semana en un “período crítico de 10 días” para cerrar la crisis de deuda soberana en la Eurozona y evitar el colapso de la moneda única antes de la cumbre europea del 9 de diciembre.

“Es crucial que reforcemos nuestros cortafuegos financieros” para “reducir las turbulencias”, recomendó el comisario.

Horas antes, los ministros de Economía de los 27 países de la UE, reunidos en Bruselas, saludaron la decisión de los bancos.

El ministro francés François Baroin calificó la intervención conjunta de “muy positiva”. Sin embargo, los europeos han sido incapaces de dotar al Fondo Europeo de Estabilidad Financiera con medios suficientes, pese a que era considerado como el principal cortafuegos para evitar el contagio de la deuda, y deberán recurrir al FMI para ayudar a países como Italia, duramente castigado por los mercados.

“Los cortafuegos cuanto más grandes mejor y si a este cortafuegos se le pueden añadir aportes de terceros países a través de préstamos bilaterales o a través del FMI, serán bienvenidos”, dijo la ministra de Economía española, Elena Salgado.

Los países habían previsto multiplicar la capacidad de intervención del fondo de rescate hasta el billón de euros. Pero ni los mercados ni los países emergentes, como China o Brasil, mostraron hasta ahora gran interés en ayudar a la Eurozona a través de este mecanismo financiero.

Europa necesita más que nunca fondos y el foco se centra ahora en Italia. El jefe del gobierno italiano, Mario Monti, quien ejerce además como titular de Economía, gasta horas con sus homólogos explicando cómo piensa equilibrar las cuentas del país, agobiado por una deuda de 1,9 billones de euros (120% del PBI).