Hockey, básquet y voley: Argentina sueña en equipo
Opinión
Después de un magro inicio en los Juegos Olímpicos, donde Juan Martín del Potro aportó hasta ahora la única medalla con su bronce en tenis, Argentina inició hoy la segunda semana de Londres 2012 ilusionándose con los deportes de equipo.
Sobre todo las “Leonas” del hockey afianzaron las esperanzas de conseguir medalla por cuartos Juegos consecutivos al meterse hoy en semifinales. Pero también el baloncesto y el voleibol encaran confiados los choques de cuartos de final.
“Estamos a un escalón de estar a otro escalón de la gloria eterna”, dijo el entrenador de la selección de hockey, Carlos Retegui, después de que Argentina pasara a semifinales con un sufrido empate 0-0 ante Australia.
El equipo liderado por Luciana Aymar saltó al Riverbank Arena sabiendo que el empate o la victoria lo clasificaba primero del grupo B. Pero las australianas, a las que sólo les valía el empate, salieron a comerse el partido y buscaron hasta el último minuto un gol que valía una semifinal y eliminaba a Argentina.
El sufrimiento duró hasta el final, pero las albicelestes salvaron el 0-0 y dieron un paso más para buscar su primer oro olímpico después de la plata en Sydney 2000 y el bronce en Atenas 2004 y Pekín 2008.
En semifinales espera ahora un rival de peso: Reino Unido. Las locales son firmes candidatas a medalla y con 14 goles el único equipo más anotador que Argentina, que lleva 12.
“No nos tiene que jugar en contra”, anticipó hoy la capitana Aymar. “Tenemos que estar tranquilas por más que escuchemos gritos o que nos cobren en contra. Hay que mantener la calma”.
Ese mismo desafío afrontó hoy con éxito el equipo de voleibol masculino, que se metió en cuartos de final al vencer 3-0 a Reino Unido en un partido calentado por la hinchada local. Su rival en cuartos se decide por sorteo: podría ser Rusia, Brasil o -menos probable- Estados Unidos.
“Estoy muy contento. Hemos jugado cada partido mejor. Veníamos a jugar los cuartos y hemos cumplido con creces”, explicó el entrenador Javier Weber.
Los argentinos llegaban obligados a ganar para mantener vivo el sueño y se encontraron en un partido caliente donde fue más visitante que nunca. Pero el factor anímico no alcanzó para anular la superioridad técnica de los albicelestes.
Con una concentración imperturbable, Argentina mantuvo el control del marcador y dejó a los británicos fuera de sus propios Juegos con un balance amargo: cero puntos y cero sets en cinco partidos.
Weber reconoció que el jovencísimo equipo argentino está en proceso de maduración y puede necesitar algo más para meterse en la lucha por las medallas en los sextos Juegos de su historia, después de una fase de grupos en la que mostró caras diversas.
“El equipo fue creciendo sobre un fundamento vital para nosotros que es el ataque. A partir del partido con Polonia fuimos manteniendo los niveles habituales de ataque. Si seguimos así podemos ganarle a cualquiera”, explicó.
Mucho más veterano es el equipo de baloncesto, que afronta la ronda de partidos eliminatorios con la esperanza de despedir a los últimos campeones de Atenas 2004 repitiendo una medalla.
El equipo de Luis Scola, Manu Ginóbili y Andrés Nocioni volvió a ofrecer su mejor juego en algunas fases de la ronda clasificatoria, aunque en la lucha final por el podio quedan rivales tan peligrosos como Estados Unidos o España.
La excepción en una jornada positiva para los deportes de equipo argentinos se produjo en el balonmano, que hoy cerró su debut olímpico con una derrota ante Túnez.
Argentina debía ganar para meterse en cuartos, pero los norafricanos terminaron imponiendo su experiencia y ganaron 25-23. La despedida de Londres 2012 hizo llorar a muchos integrantes del equipo, pero también dejó el orgullo de haber quedado a tres goles de la hazaña.
“Les dije a los chicos que se vayan con la frente alta. Hace cuatro años nadie pensaba que íbamos a estar acá”, aseguró el capitán Andrés Kogovsek con lágrimas en los ojos. A sus 38 años jugó hoy su último partido con la selección argentina.
Por Pablo Sanguinetti, DPA