Imputado en el caso Guanziroli no declaró

La investigación por el crimen de la mujer ocurrido en julio en Bariloche está ahora en manos del juez Lozada, quien citó al único detenido por el caso, pero el imputado mantuvo silencio.

Por Redacción

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BARILOCHE (AB).- El juez Martín Lozada citó ayer a ampliación de indagatoria a Honorio Marín, quien está imputado como presunto autor de la violación y el homicidio de María Amalia Guanziroli. Sin embargo, el imputado se abstuvo de declarar, informaron fuentes judiciales. La diligencia se realizó ayer a primera hora de la mañana. El juez le atribuyó el hecho que el fiscal Guillermo Lista, reformuló a partir del fallo de la Cámara Criminal Segunda de esta ciudad, que revocó el procesamiento contra el imputado, que había sido acusado del homicidio con alevosía de Guanziroli. Lista imputó a Marín de ser el supuesto autor del abuso sexual con acceso carnal que sufrió la mujer y del posterior homicidio. Lozada se hizo cargo de la causa tras el apartamiento del magistrado Ricardo Calcagno, que dispuso la Cámara Criminal Segunda a raíz de las serias inconsistencias que advirtieron en el procesamiento que había dictado Calcagno. María Guanziroli fue hallada muerta la mañana del 27 de julio pasado por su hija, quien es empleada judicial. La mujer, de 68 años, estaba maniatada con cintos a una cama. Además, presentaba golpes en el rostro, la habían amordazado y tenía una bolsa de nailon en la cabeza. El crimen La autopsia determinó que la mujer había sido abusada y que murió por asfixia. Todo ocurrió en una habitación de la vivienda de Guanziroli, ubicada en la calle Santa Cruz al 272 del barrio San Ignacio del Cerro de esta ciudad. El crimen conmocionó a los vecinos. Marín fue detenido horas después de que hallaran asesinada a la mujer. Una filmación de una cámara de seguridad ubicada a metros de la casa de la víctima muestra al joven ingresando al domicilio de la víctima. Además, los investigadores hallaron evidencias en el lugar del hecho que lo vinculan al imputado, quien había sido contratado poco tiempo antes para realizar trabajos de jardinería en el domicilio de la víctima. Hubo una prueba de ADN que fue cuestionada por la defensa. Fuentes judiciales recordaron que el estudio encontró presuntamente rastros de material genético del imputado en las uñas de la víctima. Pero el defensor oficial Juan Pablo Laurence cuestionó esa prueba porque advirtió que no era certera. Por eso, se enviaron muestras a analizar en un centro especializado de La Plata, provincia de Buenos Aires. Esa prueba es tal vez la llave para esclarecer el hecho. Lozada deberá evaluar las pruebas recolectadas hasta el momento y los testimonios para resolver en los próximos días la situación procesal del imputado de 27 años.